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DISIDENCIA
Temporada ciclónica
Juan González Febles
LA HABANA, Cuba - Abril (www.cubanet.org) - Se
nos viene encima un verano que promete ser muy
movido. Parece ser inminente la celebración
de un congreso -otro más- esta vez de bibliotecas
independientes. Lo alienta la Asamblea Para Promover
la Sociedad civil. Se trata de analizar y discutir
el trabajo del exiguo pero llamativo colectivo
de bibliotecas independientes que se nuclean en
torno a esa ya polémica asamblea.
El congreso será otro desafío de
verano a la dictadura. De acuerdo con las últimas
tendencias, ésta reaccionará con
algunos arrestos y la Asamblea ganará cintillos
en la prensa. Sobre todo su mediática primera
figura. Los arrestados correrán la suerte
incierta de las víctimas cosechadas en
el último desafío de la citada asamblea.
La dictadura se libró del trabajo responsable
de Oscar Mario González Pérez, Santiago
Dubouchet y otros comunicadores. Salieron de circulación
un grupo de opositores. Haciendo una valoración
justa y desapasionada, no entiendo qué
se ganó o quién ganó algo
objetivamente con aquel pasado congreso de mayo,
promovido por la Asamblea.
Siempre me ha parecido que la labor de los políticos
es ingrata. No es fácil ser líder,
requiere responsabilidad. Un político tiene
que tener mucho cuidado con lo que dice y con
lo que hace. Como reza aquel refrán, "la
mujer de César no sólo tiene que
ser honrada, tiene que parecerlo".
Crucemos los dedos porque todo pase sin consecuencias.
Que la Mesa Redonda no disponga de declaraciones
irresponsables tomadas sin querer o "arregladas".
Que no logren aprovechar la ingenuidad política
de algún líder que se niega a comprender
con quién está tratando. Que no
haya otra cámara indiscreta de la policía
de Seguridad.
Por sobre todas las cosas, que no se afecte el
trabajo sistemático de un movimiento eficiente
en su acción. No hay que olvidar que el
movimiento de Bibliotecas Independientes de Cuba
es una de nuestras más bellas realidades.
Gracias a esa realidad, releo "La tía
Julia y el escribidor" y conseguí
leer, por primera y alucinante vez, "La insoportable
levedad del ser" de Milan Kundera.
Por lo pronto, y para hablar de cosas positivas,
el Proyecto de Bibliotecas Independientes de Cuba
mantiene su trabajo y crece en cantidad y calidad
a lo largo del país. Según su directora,
Gisela Delgado, se trabaja bien y sistemáticamente.
No es necesaria la publicidad. Por el momento,
sólo trabajo.
Tanto la Asamblea para Promover la Sociedad Civil,
como su polémica primera figura, Marta
Beatriz Roque Cabello, me hacen experimentar con
mucha fuerza la añoranza por una derecha
fuerte, mesurada, articulada y seria. Una derecha
a la altura de Jorge Mañach, Cosme de La
Torriente, Herminio Portell Vilá, Orestes
Ferrara y Gonzalo de Quesada.
No importa que estos patricios no hayan logrado
crear un movimiento o un partido político
sólido. Para bien de Cuba existieron y,
al menos eso, la patria lo agradece.
Ojalá que este congreso en ciernes, además
del blablabla de siempre, aporte algo sustancioso.
Que la temporada ciclónica que se nos viene
encima no incremente la población penal
política y nos deje un saldo aceptable.
¡Que Dios nos asista, y ampare tanto al
congreso como a los congresistas!
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