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SALUD PUBLICA
Milagro insoportable
Tico Morales, APLA
CIEGO DE ÁVILA, Cuba - Marzo (www.cubanet.org)
- Desde que los gobiernos de Cuba y Venezuela
inventaron la Operación Milagro, a muchos
cubanos los espacios se les comprimieron, pues
se sabe que hasta los hoteles serán transformados
en clínicas. Sin embargo, las cosas no
se quedan ahí.
El hospital general de Morón, famoso por
lo deteriorado de sus servicios, tampoco escapa
a la aventura del trueque salud por petróleo,
que incrementa más aún la crisis
de los cubanos.
En el hospital existe un oasis en medio de tantas
cosas negativas que tiene el servicio de salud
en la isla. En el tercer piso se encuentra la
sala de Gastroenterología, donde profesionales
como la doctora Gladys Guirola Montejo se esfuerzan
por brindar lo mejor a sus pacientes. La sala
dista mucho de las otras. Allí se respira
confort y todo se mantiene exactamente igual al
día de su inauguración, en 1990.
Como era de esperar, los malos ojos de quienes
ponen y mandan en Cuba se presentaron en la las
oficinas de la dirección del hospital y
eligieron la sala de Gastroenterología
para instalar allí el programa de la Operación
Milagro.
La reacción de los galenos y especialistas
no se hizo esperar; pero sus protestas se estrellaron
contra la infranqueable administración
del centro que, en pocos días, desalojó
la sala de Gastroenterología, que brindaba
desde hace años un esmerado servicio especializado
a los cubanos.
Los pacientes que fueron mudos testigos de las
fricciones entre los médicos y los administrativos
se preguntan: "¿Donde seremos atendidos?"
Hasta el momento no existe una respuesta de parte
de las autoridades competentes.
Después de consumados los hechos algunos
médicos se muestran apáticos, como
reflejo de tanta impotencia acumulada. Otro callejón
sin salida por donde camina a oscuras la vida
de los cubanos.
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