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ECONOMIA
Fábrica de baterías en busca de dólares
José Antonio Fornaris, Cuba Verdad
LA HABANA, Cuba - Marzo (www.cubanet.org) - Manzanillo
es una agradable ciudad de la zona sur del oriente
cubano. Está asentada junto al golfo de
Guacanayabo. Ella mira al golfo y el golfo la
mira a ella. Ahí parece que surgió
un romance.
En Manzanillo han nacido magníficas personas,
entre ellas yo.
Casi sin excepción, para los manzanilleros
la glorieta con motivos moriscos del parque es
el mayor sinónimo de belleza que existe
en el país. Pero, aparte del aire del golfo,
de esa octava maravilla del mundo que es la glorieta,
en Manzanillo se levanta la única fábrica
de baterías para automóviles que
existe en el país.
Esa fábrica, que se denomina Veinte Aniversario
del Desembarco del Granma, fue la primera industria
del ministerio de la Industria Sidero Mecánica
(SIME) en incorporarse al llamado perfeccionamiento
empresarial. Este perfeccionamiento no es otra
cosa que lograr productividad con calidad, que
conduzcan a los logros financieros. Esos objetivos
eran, más o menos, la segunda tuerca de
la revolución industrial. Pero en Cuba
se había botado esa tuerca, y últimamente
se está tratando de rescatarla de la basura.
La fábrica de baterías no pudo
mantener sus parámetros de eficiencia,
la sacaron del sistema de perfeccionamiento empresarial,
y está prácticamente parada. Su
director general, Leonardo Boza Robledo, fue entrevistado
por el periódico La Demajagua, órgano
informativo de la provincia Granma.
Boza Robledo asegura que buscaron innumerables
fuentes, incluso con financieras nacionales, para
volver a poner a punto la fábrica. Se calcula
que son necesarios dos millones y medio de dólares
para que las baterías marca Taino puedan
fabricarse de acuerdo con la capacidad instalada.
En lo del dinero parece haber una gran contradicción.
Al respecto, Boza Robledo apuntó: "No
poseemos capital, algo terrible para el desarrollo,
a pesar de los esfuerzos centralizados por lograr
una eficiente utilización de la divisa.
Sin embargo, el pasado año 2005 la nación
cerró con más de 8,8 millones de
dólares invertidos en baterías importadas
con precios superiores hasta en un 13 por ciento.
La fábrica tiene una plantilla de 350 empleados.
En este momento reubicamos a gran parte del personal
en obras constructivas de la salud, agricultura
y otras empresas, aunque en ocasiones se nos hace
difícil incorporarlos a todos".
Se supone, si aparece el dinero, que la fábrica
esté nuevamente a capacidad total el próximo
mes de julio. Para el periódico La Demajagua
ése sería el punto de partida para
"andar nuevamente el camino del perfeccionamiento
empresarial".
El punto de vista de Boza Robledo es: "Si
de verdad queremos demostrar la eficiencia de
la empresa socialista hay que partir de otro nivel
de atención, no de apadrinamiento ni pasamanos,
sino de la estructuración de un sistema
de control que facilite la gestión empresarial".
He preguntado a varios conductores de distintos
tipos de vehículos automotores su opinión
sobre las baterías Taíno, y todos
las califican de buenas. Veremos entonces si a
partir de julio se vuelven a producir, y los 350
manzanilleros que se encargan de esa labor pueden
garantizar su empleo, y alaben las baterías
que fabrican. Y por supuesto, tengan más
ánimo para hablar de las bondades del golfo
de Guacanayabo y de la belleza de su glorieta,
un poco morisca.
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