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HISTORIA
Haciendo historia
Tania Díaz Castro
LA HABANA, Cuba - Marzo (www.cubanet.org) - 1990
cayó como una bomba sobre el gobierno cubano.
En el año 32 de su llamada Revolución,
el dirigente máximo anunció la proximidad
del período especial en tiempos de paz,
lo que significaba más penurias para la
población, y el cese de muchas importaciones
de la Unión Soviética. Además,
se anunciaron catorce medidas de restricción
para el consumo de gasolina y electricidad.
El jefe de Estado, en su discurso del 26 de julio,
se refirió a la caótica situación
económica que sufriría el país,
y los grandes esfuerzos que debería realizar
el pueblo tras el desplome del campo socialista.
La prensa soviética había anunciado
al mundo que la deuda de Cuba contraída
con ese país era de 24 mil millones de
dólares, deuda que aún existe. Mijaíl
Gorbachov, presidente entonces de la URSS, decreta
que a partir del 1 de enero de 1991 las relaciones
comerciales con Cuba se ajustarían a los
precios del mercado mundial. Así, los cubanos
pierden la ayuda económica que habían
recibido durante más de tres décadas.
Sin embargo, Cuba no se abre al mundo. La instancia
superior del gobierno condena a los que quieren
imitar los cambios de Europa Oriental y la URSS.
El IV Congreso del PCC impuso el lema: El futuro
de nuestra patria será un eterno Baraguá.
Como si se tratara de venganzas, desquites, desafío
o expiación, el régimen envió
a prisión a una veintena de opositores
del Partido Pro Derechos Humanos de Cuba y organizó
actos de repudio ante la casa de Gustavo y Sebastián
Arcos, activistas de los derechos humanos, y elimina
los mercados paralelos, hecho que ocasionó
malestar en la población.
Una encuesta realizada en La Habana a través
del diario mexicano El Norte, arroja cifras elocuentes
del panorama cubano: 400 personas entrevistadas
y escogidas al azar arrojó que el 74 por
ciento estaban disgustadas con sus empleos; el
83 por ciento tenía su familia en el extranjero;
el 63 por ciento se sentía descontento
con el régimen; el 66 por ciento no aprobaba
la falta de libertad de prensa y un 66 por ciento
estaba en desacuerdo con el sistema dictatorial.
Ante esta realidad que golpea fuertemente al
gobierno, se crea El Escudo Cubano, compuesto
por jóvenes del Servicio Militar Obligatorio.
En esa época regresan a la Isla las últimas
tropas cubanas provenientes de Angola y Etiopía
tras la firma de acuerdos internacionales.
El desempleo aumenta debido al cierre de muchos
centros de producción. Los cubanos, ansiosos
por tener su negocio propio, se prestan a realizar
labores de forma independiente. El régimen,
incapaz de competir con la libre empresa, exhorta
a los Comités de Defensa de la Revolución
a delatar a aquéllos que lleven un alto
nivel de vida. En el mes de noviembre se reportaron
700 trabajadores libres detenidos.
Como consecuencia del estado represivo que vive
el país, llegan a Florida 500 cubanos,
y se ignora el número de los que perecieron
en la travesía.
Unos días después de finalizar
el año muere sorpresivamente en prisión
José Abrantes, ex Ministro del Interior
y organizador de los actos de repudio organizados
contra los defensores de los derechos humanos
en l988.
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