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HISTORIA
Cuba 1960: Cronología de una estafa
Raúl Soroa
LA HABANA, Cuba - Marzo (www.cubanet.org) - Mil
novecientos sesenta fue un año decisivo
para la democracia en Cuba. Uno de los jugadores
del gran tablero estratégico mundial, la
URSS, observaba con curiosidad y cierta esperanza
los acontecimientos en la Isla.
Los contactos secretos entre los rusos y Fidel
Castro venían desarrollándose desde
el mismo 1959. A mediados de ese año se
acuerda pasar a una aproximación más
amplia a los países de Europa del Este
y la URSS. Che Guevara visita Yugoslavia en septiembre
de 1959, y Raúl, Guevara y Dorticós
realizan esfuerzos constantes para potenciar las
relaciones con el campo socialista. En lo interno
se trabaja secretamente en una alianza unitaria
con el Partido Socialista Popular (Comunista).
En agosto de 1959, una delegación de la
República Socialista de Checoslovaquia
visita La Habana, y el 16 de octubre se establecen
relaciones diplomáticas con Yugoslavia.
En la primera reunión del Consejo de Ministros
de 1960 todos los empleos del país quedaron
bajo control estatal, aboliéndose por ley
la libertad laboral, el derecho al libre empleo
y la libre contratación, mediante la aprobación
de la Ley Orgánica del Ministerio del Trabajo,
que propendía al fortalecimiento de este
organismo para ordenar, dirigir, supervisar y
ejecutar la política laboral de la revolución.
En virtud de la ley, el Banco de Seguros Sociales
de Cuba quedó sujeto a la fiscalización
del Ministerio del Trabajo.
El 11 de marzo se acordó la Ley de Procedimiento
Laboral, que sometía a los diferentes órganos
del Ministerio del Trabajo todos los conflictos
y cuestiones derivadas de las relaciones laborales.
El doctor Regino Boti, ministro encargado del
Consejo Nacional de Economía, presentó
un proyecto de ley que dio paso a la creación
de uno de los organismos estratégicos más
importantes que tuvo el proceso de implantación
del totalitarismo en Cuba, la Junta Central de
Planificación (JUCEPLAN). Se trataba de
introducir en el país la planificación
económica, clave para la implementación
del régimen comunista.
El 17 de marzo de 1960 el último demócrata
salió del gobierno. El presidente Dorticós
anunció al Consejo de Ministros la renuncia
del doctor Rufo López Fresquet, Ministro
de Hacienda.
El 13 de marzo, Cuba y la URSS firman un tratado
comercial. Muchos no prestaron atención
a estos signos. La banca había sido centralizada
en el Banco Nacional de Cuba; la prensa estaba
siendo amordazada, controlada y convertida en
cómplice; existían Tribunales Revolucionarios
capaces de juzgar de forma expedita y sumaria
a los opositores, de acuerdo a leyes de tiempo
de guerra; las empresas privadas eran confiscadas;
se creaba la JUCEPLAN para implantar la economía
planificada. El poder se encontraba ya en 1960
en manos de un solo hombre. Y todavía hay
a quien le cogió por sorpresa que en abril
de 1961 Fidel Castro proclamara el carácter
comunista de su régimen.
El 4 de abril de 1960 se expropiaron las tierras
de la United Fruit Company. El 8 de mayo se restablecieron
las relaciones diplomáticas con la URSS,
y la cúpula radical imprimió velocidad
a su programa al intervenir las refinerías
de petróleo de la ESSO, la Shell y Texaco,
negadas a refinar petróleo soviético.
Estimulados por la respuesta soviética
a la medida del presidente de los Estados Unidos
Eisenhower de suspender la compra de azúcar
cubana, los rusos se comprometieron a comprar
todo el azúcar a precios preferenciales.
El 6 de agosto Castro nacionaliza las empresas
petroleras confiscadas, más 36 centrales
azucareros y las compañías de teléfonos
y de electricidad.
El 13 de octubre se confiscaron todos los bancos
cubanos y extranjeros, 105 centrales azucareros,
50 textileras, 11 circuitos cinematográficos,
13 grandes tiendas por departamento, ocho empresas
ferroviarias, 47 almacenes, con lo que la revolución
dio ese día un golpe mortal a la empresa
privada en Cuba.
Resulta curiosa la inmovilidad de la mayoría
ante estos acontecimientos. ¿Acaso nadie
se percataba de las similitudes del proceso con
lo ocurrido en China y la URSS?
Ante la radicalización del proceso, en
el verano de 1960 algunos revolucionarios antibatistianos
con militancia en el 26 de Julio se separaron
del movimiento. Se vivía una intensa lucha
ideológica dentro de los sectores revolucionarios.
Fidel y su grupo preparaban en silencio la vertebración
de una nueva organización que reuniera
al 26 de Julio, al Directorio Revolucionario 13
de Marzo y al Partido Socialista Popular. Fidel
tuvo que salvar muchos escollos para lograr la
"unidad".
Los comunistas del PSP hacían grandes
esfuerzos por ocupar posiciones en el gobierno
y la administración del Estado, con la
complicidad del ala comunista del 26 de Julio.
Rápidamente se entabló una lucha
en todos los ministerios entre alguna gente del
26, de otras tendencias, y los comunistas. Los
comunistas comenzaron a acusar a todo el que se
les oponía o que rivalizaba con ellos en
la ocupación de determinado cargo o responsabilidad,
o que ocupaba un cargo que ellos deseaban tener
en sus manos, de contrarrevolucionarios, de ser
elementos negativos, y pulsaron para sacarlos
de las posiciones claves.
Los comunistas expresaban desconfianza y recelo
ideológico hacia los que carecían
de formación marxista o procedían
de sectores burgueses, a quienes acusaban de ser
proclives a la deserción y la traición,
y lucharon por poner en su lugar a personas que
por su extracción garantizaran la pureza
revolucionaria. En 1960 intentaron -y de hecho
lo lograron- controlar la mayor parte de los cargos
de dirección.
En los muros y paredes de las ciudades comenzaron
a aparecer hoces y martillos y obreros de rostro
duro que miraban al futuro luminoso. Miles de
ejemplares de las obras de Lenin, de Stalin y
de Mao comenzaron a circular misteriosamente,
junto a libros representativos del más
radical realismo socialista.
Raúl Castro viaja a la URSS el 26 de junio,
a agradecer el gesto de Nikita Jruschov, quien
días antes había declarado que los
cohetes soviéticos podrían defender
a Cuba si era víctima de una agresión.
En esta visita se concretó la ayuda militar
soviética, consistente en el suministro
de variada técnica militar. El armamento
soviético comienza a llegar a Cuba en el
segundo semestre de 1960. En este viaje Raúl
Castro también visitó Checoslovaquia,
donde se acordó el envío de armamento
procedente de ese país a la Isla.
1960 fue un año decisivo para el futuro
de Cuba. Se establecieron aceleradamente las bases
para el totalitarismo, destruyéndose de
un golpe las ya débiles instituciones democráticas,
y los castro-comunistas se apoderaron de la economía,
controlando los medios y haciéndose dueños
absolutos del poder. Los pasos fundamentales estaban
dados. El pueblo de Cuba era víctima de
la mayor estafa de su historia.
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