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POLITICA
Una rectificación necesaria y urgente
Oscar Espinosa Chepe
LA HABANA, Cuba - Marzo (www.cubanet.org) - A
55 filósofos, economistas e historiadores
cubanos les fue informado que no obtendrían
la visa para asistir al Congreso de la Asociación
de Estudios Latinoamericanos (LASA por sus siglas
en inglés), a realizarse en San Juan, Puerto
Rico, este mes. Se ha conocido que otras cuatro
solicitudes de visa están pendientes de
aprobación, según personas relacionadas
con la organización del evento.
Así se pierde otra oportunidad para que
expertos de la Isla y académicos residentes
en Estados Unidos y otros países, entre
ellos un buen número de cubano-americanos,
puedan intercambiar, de forma civilizada y tolerante,
sus concepciones y puntos de vista sobre la dramática
situación que viven los cubanos, dejando
a un lado la crispación existente entre
Cuba y Estados Unidos.
De esa forma se brindan, nuevamente, argumentos
al totalitarismo para continuar cultivando la
confrontación y la creación de un
clima de odio, que le permita seguir desarrollando
sus actuales campañas de represión
y violación de los derechos humanos en
la Isla.
Esta equivocada decisión de las autoridades
norteamericanas está en línea con
un proyecto de ley que prohíbe todo viaje
académico a Cuba por parte de alumnos y
docentes de entidades estatales de la Florida,
lo cual parece como diseñado por los "hardliners
o talibanes" del régimen cubano para
limitar los contactos de la población con
el exterior, a fin de que los ciudadanos continúen
viviendo en un ambiente de mentiras y engaños.
Las personas que en Estados Unidos están
tomando esas decisiones olvidan las tradiciones
democráticas de ese país, que en
todo momento han sido las principales armas que
han inspirado el cambio y el progreso de otras
naciones. En Europa del Este, España, y
más recientemente en China y Viet Nam,
no fue la confrontación el principal factor
motivador del cambio, sino los ideales democráticos
llevados allí a través del contacto
entre los pueblos. Si las relaciones con China
se hubieran mantenido sin flexibilización,
muy probablemente actualmente allí gobernarían
los herederos de la Banda de los Cuatro y no un
régimen que, aunque con muchas limitaciones,
desde hace años ha comenzado a introducir
mecanismos de mercado que han significado un progreso
extraordinario para una nación con milenios
de despotismo.
La visión del Profesor de Historia de
la Universidad de Stanford, y expresidente de
la Asociación de Historia Americana, James
J. Sheehan, de que "visitar un lugar, estudiarlo,
hablar libremente sobre ese lugar, son cosas esenciales
para que la democracia funcione", resulta
una verdad irrebatible.
Hoy, los cubanos necesitamos el libre encuentro
con nuestros vecinos. Aprovechar la mutua simpatía
existente entre nuestros pueblos, cimentada por
muchos años de relaciones económicas,
sociales, culturales, deportivas y humanas. Representa
un absurdo, seguir un camino distinto que sólo
beneficia al totalitarismo.
Creemos que decisiones justas fueron la generosa
ayuda ofrecida por el gobierno de Estados Unidos
en ocasión del ciclón Wilma, -y
no aceptada de forma injustificable por las autoridades
de Cuba- y la rectificación para otorgar
visas a los jóvenes peloteros a fin de
que pudieran participar en el Campeonato Mundial
que se efectúa en Puerto Rico actualmente.
Ambos gestos calaron profundamente en el alma
del cubano y han ayudado al reforzamiento de la
comprensión y la amistad entre los pueblos
de ambas riberas del Estrecho de la Florida; al
mismo tiempo que sacaron de paso al totalitarismo.
Quien escribe también ha sido invitado
al evento académico en San Juan, y desde
un principio conocía la imposibilidad de
asistir debido a la intolerancia del gobierno
de Cuba, que no me otorga permiso para salir de
nuestro país; postura recrudecida recientemente
con medidas judiciales restrictivas a la Licencia
Extrapenal por motivos de salud que me fuera conferida,
como prisionero de conciencia condenado a 20 años
desde marzo de 2003.
Llamamos la atención sobre la injusta
política de limitar los contactos académicos
entre Cuba y Estados Unidos, porque en lugar de
dañar al totalitarismo, colabora con él,
en su afán desinformativo y de culpar al
"enemigo" externo de todos los problemas
existentes en Cuba. En el caso concreto de la
negación de las visas a los académicos
cubanos al Congreso de LASA, aspiramos a que se
modifique la decisión al igual que se hizo
con los peloteros cubanos recientemente. Rectificar
es de sabios, y con ello recibirán el agradecimiento
y reconocimiento de la mayoría de los cubanos.
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