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SOCIEDAD
Daimara se fue de Cuba
Tania Díaz Castro
LA HABANA, Cuba - Junio (www.cubanet.org) - Daimara
se fue de Cuba hace días, como se han ido
dos millones de compatriotas a lo largo de 47
años.
En este gran dilema de la nación lo primero
que viene a la mente es una pregunta: ¿Por
qué tienen que irse los cubanos de Cuba?
¿Por qué se tuvo que ir Daimara,
joven habanera de 19 años, si gran parte
de su familia vive en La Habana: su mamá,
su hermanita, sus abuelos, sus tíos, sus
primos, los amigos de la infancia, los vecinos
que tanto la quieren? Su familia vive en La Habana,
menos el padre, que se fue a Estados Unidos en
una balsa construida por él, una madrugada
de 1994.
Cuando la funcionaria de la Oficina de Intereses
de los Estados Unidos le preguntó a la
madre de Daimara por qué había decidido
separarse de su hija, le respondió: "Porque
quiero lo mejor para ella".
Tal vez la respuesta de la persona que más
quiere a Daimara no fue comprendida en toda su
magnitud. Cualquiera no entiende por qué
una madre prefiere separarse de su hija sólo
para que pueda tener un mejor futuro.
Daimara se fue de Cuba el día que el gobierno
cubano dio a la publicidad que la mitad de nuestros
jóvenes entre 18 y 24 años estudia
en las universidades del país, y que en
América Latina sólo el 20 por ciento
puede asistir a la universidad.
No dudo del dato. Si algo bueno ocurre en esta
isla del Caribe, donde la palabra libertad se
convirtió un eco lejano, es que las posibilidades
para estudiar no son tan difíciles, siempre
y cuando aquéllos que quieran hacerlo no
sean hijos de personas que desean abandonar el
país.
¿Es de suponer entonces que esa otra mitad
de jóvenes que no estudia esté en
ese grupo?
Por la propia Daimara supe que trató de
matricular en un Joven Club que abrieron frente
al edificio donde vivimos, con el fin de pasar
un curso de computación y aprovechar el
tiempo. No fue admitida. El Comité de Defensa
de la Revolución notificó que la
muchacha realizaba trámites para su salida
del país. Sin estudiar estuvo más
de dos años, esperando una visa, porque
otra cosa no podía hacer.
Como me gusta pensar más allá de
los pájaros y las nubes, imagino a Cuba
desarrollada en un futuro no tan lejano. Dinámica
y laboriosa, pero sin el obstáculo del
socialismo, aprovechando al máximo su potencial
de universitarios.
Antes de terminar me asalta la misma pregunta:
¿Por qué tuvo que irse Daimara?
¿Lo saben ustedes?
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