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SALUD
PUBLICA
La tercera plaga
Aimée Cabrera
LA HABANA, Cuba - Junio (www.cubanet.org) - La
capital cubana sufre el embate de una fuerte plaga
de mosquitos, asentados en casas e inmuebles donde
nunca antes se habían reproducido. Lo pude
apreciar en una tienda recaudadora de divisas
sin aire acondicionado, en la que los clientes
se espantaban los insectos que pululaban a su
alrededor mientras miraban las mercancías.
Los trabajadores de la campaña contra
el Aedes aegypti han dejado de visitar los barrios
habaneros, y los ciudadanos piensan que esta ausencia
se debe a que no tienen el polvo abate, que evita
los criaderos en los depósitos de agua.
Las fumigaciones son esporádicas, y en
algunas casas la situación se torna crítica,
a pesar de que la publicidad oficial alerta contra
este mal, causante de enfermedades que a veces
llegan a convertirse en epidemias difíciles
de erradicar en los meses de verano.
Los residentes en municipios como Habana Vieja
y Centro Habana, afectados sistemáticamente
con el suministro de agua potable, necesitan guardar
el preciado líquido en recipientes de todos
los tamaños, los que en muchas ocasiones
carecen de tapas herméticas.
Lo mismo sucede con los latones de basura sin
tapas o rellenos. El calor y la lluvia descomponen
los desperdicios y se ven moscas y mosquitos alrededor
de los mismos. Algo que también preocupa
son los salideros de aguas limpias y albañales
que corren por las calles y casas, las filtraciones
provocadas por diversos factores, muy difíciles
de enmendar si los gastos deben correr por los
afectados. Los arreglos particulares encargados
a plomeros y albañiles cuestan más
que el salario medio que recibe un trabajador.
Hace falta que Aarón golpee la tierra
con su bastón para que aparezca todo lo
necesario y se acabe, de una vez, tan molesto
azote.
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