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ECONOMIA
INFORMAL
El plato fuerte
Odelín Alfonso Torna
LA HABANA, Cuba - Junio (www.cubanet.org) - La
represa Ejército Rebelde, ubicada en el
Municipio Arroyo Naranjo, es sitio de decenas
de pescadores cada día. Diferentes son
los métodos empleados para obtener el plato
fuerte, desde la clásica pesca de orilla,
hasta la subacuática.
La difícil situación económica
que vive el país sitúa la actividad
pesquera como una forma más de subsistir.
Para la gran mayoría de los pescadores
clandestinos la pesca les proporciona el plato
fuerte, además de sufragar otras necesidades
con la venta del pescado.
Los más de dos mil kilómetros de
costa también esconden al camaroncito duro
que saca del apuro a muchos cubanos.
Casi la totalidad de los embalses o presas, atendidos
por cooperativas pesqueras, atraen a pescadores
clandestinos, que de una forma u otra se las arreglan
para tirar el anzuelo. Las autoridades prohíben
la pesca en los embalses y aliviaderos. La Policía
Revolucionaria ha efectuado varias redadas en
el embalse Ejército Rebelde, decomisando
todo el pescado.
Las victimas del decomiso, no son trasladadas
a la Unidad de Policía ni procesadas. Esto
da mucho que pensar.
El pescado extraído por las cooperativas
pertenecientes a Habanapez se vende en la cadena
Mercomar con categoría similar al pargo
o el serrucho.
El pez gato o claria, como también se
le conoce, y la tenca son los peces favoritos.
Su difícil captura obliga a los pescadores
clandestinos a tirar redes y mantenerse de centinelas
toda la madrugada.
Mercomar oferta la libra de claria fileteada
por 20 pesos, mientras la tilapia con cabeza se
vende por 4 pesos la libra.
La claria fileteada es vendida por los pescadores
clandestinos a 12.50 la libra y la tilapia, también
fileteada, de 8 a 10 pesos la libra. ¡A
falta de jurel, claria!
La cooperativa del embalse Ejército Rebelde,
que pertenece a Habanapez, controla el grueso
de la represa con una flotilla de botes, redes
y hasta un cuerpo de vigilancia. Para los clandestinos,
más vale pescar en "agua de nadie".
La construcción del embalse Ejército
Rebelde fue un fracaso que no reconoce el gobierno.
Desde mediados del año 2005, un tramo de
300 metros en calle 100, permanece debajo del
agua.
En temporadas ciclónicas las intensas
lluvias han provocado inundaciones en los repartos
Ciudad Jardín y Parcelación Moderna,
y parte de sus pobladores han tenido que ser evacuados.
Según pronósticos de los veteranos
de la zona, una excesiva acumulación de
agua que obligue la apertura de la compuerta sepultaría
al poblado de Calabazar, en el Municipio Boyeros.
Tal vez los pobladores de Calabazar prefieran
que el pescado les toque la puerta.
Son las 11 am. Y espero que mi vecino José
despierte. Llegó a las 3 de la madrugada
con el pescado. Si no le compro me quedaré
sin plato fuerte.
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