|
RELIGION
El alma de la Iglesia Ortodoxia rusa en Cuba
Richard Roselló
LA HABANA, Cuba Julio (www.cubanet.org)
- Ya se dejan ver los sólidos muros de
una exótica construcción de ladrillos
que se levanta atrapado por una cortina de piedra
de edificios antiguos. Se ha ubicado en un selecto
sitio de la avenida del Puerto esquina San Clara
en la patrimonial Habana Vieja.
Cuando apenas hayan transcurrido 20 meses los
habaneros y el visitante recibirán una
nueva imagen en el paisaje urbanístico
de construcciones barrocas y neoclásicas:
la primera Iglesia Ortodoxa Rusa realizada en
Cuba, una obra auspiciada y dirigida por la Dirección
de Proyectos de la Oficina del Historiador de
la Ciudad y especialistas rusos.
Sus realizadores la catalogan como la más
grande y completa realizada por la Oficina, el
proyecto cumbre de la reconstrucción histórica
y un logro de alta envergadura dado a la utilización
de recursos propios con materiales cubanos.
Para vigilar y controlar la realización
del edificio, la Dirección de Proyectos
cuenta con una oficina técnica de especialistas
de alto nivel. El arquitecto y el ingeniero civil
laboran día a día al pie de la obra
para asegurar la precisión y los cuidados
técnicos que se necesiten para su terminación.
Intervienen en los trabajos un grupo selecto
de obreros calificados que hacen avanzar la obra
según lo previsto. La dirección
general corre a cargo de una de las máximas
autoridades del plantel, el arquitecto Oscar Jaime
Rodríguez Cunit, fundador de la Empresa
de Restauración de Monumentos adjunto a
la Oficina del Historiador.
En cuanto a estilo, precisa que la nueva construcción
es un proyecto cubano con imagen rusa, o sea,
una versión del estilo ruso religioso recreada
en una forma más moderna.
El proyecto de construcción topológica
fue trazado partiendo de los planos del arquitecto
Ruso Vorantsov. Con su estilo tradicional
nosotros diseñamos una imagen contemporánea
sin que pierda los elementos básicos de
la arquitectura rusa, dijo.
Otra interrogante es su contraste con el entorno
y estilos arquitectónicos cubanos. Rodríguez
señaló que podría ser controvertido,
aunque también muy excepcional, como lo
fueron en su tiempo el Capitolio de La Habana
y el edificio de Educación, hoy sede universitaria
del centro histórico patrimonial.
Añadió, sin embargo, que la obra,
por su mayor autenticidad, será un orgullo
de los habaneros, y para los cubanos el conocimiento
de una nueva creencia.
La altura máxima de la Iglesia Ortodoxa
Rusa será de 30 metros, y ocupará
un área de 1,200 metros cuadrados. Se desarrolla
en dos plantas y el cuerpo estará compuesto
por el campanario, el edificio de la iglesia y
otro para diócesis.
El eje principal estará orientado hacia
el Este, típico de esas iglesias. Y será
construida bajo el sistema tradicional de muros
de ladrillos cubanos, excepto la cubierta, en
la que se empleará un ladrillo ligero de
Extremadura, España. Tendrá también
una bóveda de cañón y cúpula
de cebolla o semiesférica con terminación
en láminas de cobre, y otra con la cruz
ortodoxa.
Su interior será decorado por artistas
rusos e incluye dibujos, iconos interiores, altar
y lamparería. Una planta baja contará
con áreas técnicas y zonas de servicio:
comedor, cocina, salón de reuniones, sala
de computación, baños y aula para
impartir clases de liturgia.
En la planta alta se ubicará la nave de
la iglesia, biblioteca y el servicio comercial
de tiendas con ofertas de libros religiosos para
los fieles ortodoxos. Contigua a este edificio
se levanta la Diócesis, para alojar a las
autoridades ortodoxas y al Obispo.
La terminación de la Iglesia se prevé
para fines del próximo año, y se
espera que atraiga a miembros de la comunidad
rusa existente en Cuba y marineros y turistas
que pasan de vista por La Habana.
La isla, según algunos conocedores, será
uno de los puntos más benéficos
para la prédica de la ortodoxia rusa, lo
que permitirá que otros fieles de América
se acerquen. E incluso en un futuro se prevé
que la iglesia logre el rango de Catedral por
la presencia de un Obispo.
Desde entonces, los habaneros, los cubanos y
el viajero contarán con una franja ortodoxa
en la habana Vieja. Y sin dudas, el alma de una
acuarela de denominaciones y creencias religiosas
circundantes.
|