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SOCIEDAD
Dudoso rumor oficial sobre artefacto explosivo
en terminal santiaguera
SANTIAGO DE CUBA, 17 de julio (Guillermo Espinosa
Rodríguez, APLO / www.cubanet.org) - Las
autoridades gubernamentales y sus instituciones
partidistas han desplegado todo un rumor sobre
el supuesto hallazgo de un artefacto explosivo
en la Terminal de Omnibus, conocida como la Terminal
de Calle 4.
La información no ha sido divulgada por
ningún medio de prensa, sin embargo de
boca en boca corren todos los detalles. Se dice
que sobre las 10 de la mañana del pasado
martes en un paquete abandonado en un rincón
del edificio se detectó una bomba, con
un reloj instalado, o sea, una bomba de tiempo.
A las 5 de la tarde de ese propio día
la Unión de Jóvenes Comunistas y
del Partido Comunista convocaron a un mitin relámpago
en la Plaza de Marte de esta ciudad en Santiago
de Cuba, con el fin de anunciar que no se le permitiría
a los llamados disidentes de dentro ni de fuera
realizar actos terroristas, que pusieran en peligro
a inocentes pasajeros.
El criterio unánime de las organizaciones
opositoras santiagueras es que ésta es
una lucha política, que les asiste la razón,
y la llamada batalla de ideas poco a poco se va
ganando. Eduardo Torres, Coordinador General del
Partido Cubano de Renovación Ortodoxa señaló:
"Querer involucrar a la oposición
con actos terroristas es un esfuerzo desesperado
por descalificarla. El anuncio de una ayuda económica
sustancial a la oposición por parte del
gobierno norteamericano, lo pone estratégicamente
a la defensiva, temen que por esa razón
un amplio sector de la población quiera
salir en busca de esa ayuda, aunque tenga que
convertirse en opositor y el -coco o cuco- de
mercenarios y agentes de la CIA, ya no está
dando resultado".
La reacción de las autoridades demuestra
su incapacidad de controlar las motivaciones de
una oposición que cada día se vincula
más con la población. Los ciudadanos
ya no miran a los opositores con indiferencia
o rechazo, sino que los ven como protagonistas
de una posibilidad de cambio y a eso sí
le teme la nomenclatura cubana.
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