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POLITICA
Los cuernos del toro
Lucas Garve, Fundación por la Libertad
de Expresión
LA HABANA, Cuba - Enero (www.cubanet.org) - Cuando
se trata un tema difícil por la complejidad
del asunto, vale más ir directo al grano.
Quizás me dejé llevar por esta reflexión
para tratar el sujeto más candente de los
que Marta Beatriz Roque Cabello tocó en
su ensayo "Cuba: un análisis social,
económico y político actual",
dado a conocer en diciembre del pasado año.
El tema en cuestión es el del "Programa
de Refugiados" y su relación con la
oposición en general. En realidad, la autora
del ensayo citado aclara en la página de
portada que asume la responsabilidad total del
escrito; por tanto, presumo que son sus criterios
personales.
En cuanto al tema, ella expone como razones las
siguientes: "En estos momentos la disidencia
se ve afectada por el programa de Refugiados.
Algunos disidentes pasan por las organizaciones
de forma rápida y se le da de inmediato
el refugio". Concibe que dicho programa ha
llegado a convertirse en "un bumerán"
para las organizaciones que trabajan dentro del
país. Y expresa, para concluir, que "sería
recomendable que el gobierno de Estados Unidos
reconsiderase los acuerdos migratorios y el programa
de Refugiados".
Luego pasa a relacionar el programa de Refugiados
con el exilio más directamente que con
la oposición, la que aquí dentro
de Cuba se juega el pellejo -unos más,
otros menos-, pero en realidad, todos quedan marcados
por el régimen y se les hace la vida imposible.
De todo hay en la viña del Señor,
eso también lo sabemos, y los años
que llevo conociendo a la disidencia me ayudan
mejor a discernir cuánto hay de cierto
en lo planteado por Roque Cabello.
Pero recomendar que el programa de Refugiados
sea "reconsiderado" siendo la vía
que para muchos constituye la única salida;
para quienes se han esforzado por hacer algo por
el cambio en Cuba, y se sienten realmente amenazados
por un régimen que los ha puesto desarmados
contra la pared, estimo que puede causar más
daño a la oposición que beneficio.
Porque de todas maneras, ante el hostigamiento
y la represión del régimen, solamente
se incrementaría más la inmigración
ilegal hacia la Florida con los consecuentes trágicos
resultados que ya conocemos.
Históricamente el exilio cubano, desde
el siglo XIX, se nutrió de ciudadanos que
optaban por vivir lejos de su tierra, llevados
por la opción personal de sentirse libres,
ya sea política o económicamente.
Pero el anhelo de apresurar el cambio en la situación
cubana no debería pasar por la compulsión
a no marcharse de Cuba, de forma parecida a como
el gobierno que queremos cambiar ha hecho con
tantos cubanos.
También acude Marta Beatriz Roque Cabello
a conocer la validez de opiniones de otras organizaciones
disidentes y del exilio sobre el tema. En cuanto
a los primeros, le concedo mi voto, pero en lo
referente a los segundos, perdón, pero
ellos ya están allá y ¿cuál
amenaza de represión o cárcel sufren?
¿Será entonces preferible la inmolación
numantina al mismo estilo de Patria o Muerte?
Me parece que la oposición cubana ganaría
poco con este gesto y poco también quienes
hasta ahora nos han ayudado con todo su esfuerzo.
Por otra parte, el programa de Refugiados no
es solamente para opositores políticos,
sino también para personas que por cuestiones
raciales, credo religioso o discriminación
sexual padezcan persecución o se vean amenazados.
Esto también hay que tenerlo en cuenta.
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