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SOCIEDAD
Outside
Odelín Alfonso
LA HABANA, Cuba - Enero (www.cubanet.org) - Como
en el más universal de los deportes, el
referee suena el silbato. Jugador fuera de juego.
Pudiera ser Ronaldo. Quizás Roberto Carlos.
No fue válido el esfuerzo que hizo para
quitarse la marca de su oponente y conectar gol.
De todas formas está outside.
Corría el primer año de la revolución.
La dirección del Gobierno Revolucionario
decidió encomendar a Camilo Cienfuegos,
que fue junto a Che Guevara el otro pilar de la
guerra en Las Villas, la misión de arrestar
al entonces comandante Hubert Matos. Este se encontraba
al frente de la provincia de Camagüey.
Camilo, compañero a todas de Hubert Matos,
era la persona indicada para la tarea. Ambos estaban
convencidos de que sería lo mejor.
Según la historia, Camilo decide regresar
en avión. Hubert Matos lo haría,
bien custodiado, por tierra.
Sobre la extraña desaparición de
Camilo se tejen un sinnúmero de historias,
con curiosos personajes.
Un barbero camagüeyano fue puesto outside
luego de ver salir al comandante del edificio
en que trabajaba. Se dice que en medio de una
balacera. ¿Jugó o no?
Otro fuera de juego, "por problemas neurológicos",
decía ser guardaespaldas de Camilo. Vecino
de La Güinera, en Arroyo Naranjo, comentaba
en portales y bodegas, en sus desbordes de lagunas
mentales, el regreso del comandante a La Habana.
En la travesía del avión, Columbia-Camagüey,
Camagüey-Oriente, Oriente a Camagüey
y Camagüey-Columbia, un personaje que identifica
como El Chino, entre celos y ofensas, segó
su vida. Con un disparo en la cabeza. Camilo estaba
de espaldas.
Realmente, no creo que muchos referees sean chinos.
¿Qué hay de la enfermera del Hospital
Naval, que cuando un paciente entró en
camilla a la sala de emergencias, exclamó:
¡Se me parece a
!
El cubano, porque cree en cuentos de camino o
de Camilo, siempre tiene de qué hablar.
Lo cierto es que cuando aparece el güije,
otros desaparecen.
Y hablando de hospitales. Cierto personaje, ex
chofer del comandante, se transfunde con frecuencia
en el Hospital Clínico Quirúrgico
de 10 de Octubre, antigua Quinta de Dependientes.
Padece de úlcera causada por el alcohol.
A una mujer que le preguntaba insistente por la
extraña pérdida de Camilo, le contestó:
"¡De eso no me hables!" ¿Será
que no sabe mucho de fútbol?
Tanto Matías Pérez en su globo
como Camilo Cienfuegos en su nave tomaron la ruta
incógnita que llevó al demente cuentista,
al lúcido poeta, al ocioso y a mí
a hablar del tema.
Si de futbol se trata, nuestro jugador se fue
con tarjeta amarilla. O roja. Después de
esta crónica deportiva no quisiera también
estar outside.
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