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EDUCACION
Privilegios
a trabajadores sociales generan preocupación
CIEGO DE ÁVILA, Cuba - 12 de enero (Oscar
Ayala Muñoz, CAPI / www.cubanet.org) -
El personal docente y administrativo de la escuela
de conducta provincial "Roberto Zamora Machado",
ubicada en el municipio Morón, provincia
de Ciego de Ávila, ha manifestado su preocupación
por la manera en que pudieran reaccionar los alumnos
ante ciertos privilegios concedidos a los trabajadores
sociales que se hospedan en esa instalación,
como parte de una fuerza especial creada recientemente
a escala nacional para ser asignada a empresas
seleccionadas de la producción y los servicios
con vistas a la erradicación de las ilegalidades.
Un total de 86 trabajadores sociales procedentes
de la provincia Holguín arribaron a este
centro especial de la enseñanza primaria
y media a principios del pasado mes de diciembre.
Durante los primeros días recibieron la
misma alimentación de los estudiantes.
Una semana después el gobierno municipal
ordenó el reforzamiento de los almuerzos,
las comidas y meriendas, que debía extenderse
a todos los comensales, es decir, a trabajadores
sociales, profesores y estudiantes del plantel.
Por espacio de casi un mes se mantuvo este régimen,
que permitió a los alumnos disfrutar de
una alimentación de mejor calidad que la
habitual. Todo marchaba tal y como se había
planificado, compartiendo el mismo comedor y la
misma alimentación, al igual que los mismos
horarios establecidos por la dirección
del centro. Creció el entusiasmo porque
en el comedor aparecían frutas, dulces
y confituras, raramente vistos con anterioridad.
El 6 de enero comenzó a rodar un rumor
sobre posibles cambios en el régimen de
alimentación, que distinguiría a
los trabajadores sociales del resto del personal.
Al día siguiente, en el horario del almuerzo
se sirvieron dos platos fuertes, pollo y pescado
frito en pequeñas porciones. Según
se acercaban los comensales, si se trataba de
trabajadores sociales recibían pollo; si
eran trabajadores o alumnos, pescado.
Llovieron los comentarios adversos ante tal discriminación
hacia docentes y alumnos, los cuales no entendían.
Al día siguiente, las meriendas tomaron
el mismo camino, lo que obligó a la dirección,
para evitar males mayores, a repartir las meriendas
de los alumnos en los dormitorios, mientras los
privilegiados degustaban en su comedor de perros
calientes y refrescos bien elaborados.
También ha generado malestar el hecho
de que en la escuela los profesores y estudiantes
tienen prohibido fumar, mientras que los trabajadores
sociales andan a cualquier hora con los cigarrillos
encendidos por toda la instalación.
La dirección del centro de estudios está
promoviendo un dialogo con el gobierno municipal
en busca de una solución que alivie las
tensiones.
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