|
CULTURA
Reinas sin reyes
Juan González Febles
LA HABANA, Cuba - Marzo (www.cubanet.org) - Una
vieja canción del grupo de rock australiano
Bee Gees, lanzaba en los 70 una inquietante pregunta:
¿Quién puede remendar un corazón
partido? Quizás sea ésta una de
las claves para una interpretación de la
muestra "Reina de corazones", de la
artista plástica cubana Zaida del Rio.
La muestra, de 19 obras pictóricas, está
instalada en el tercer piso del Palacio-Museo
de Bellas Artes en La Habana. La misma abarca
trabajos realizados en 2004 y 2005. Realizados
en técnica mixta sobre tela, los trabajos
abren una ventana sobre mundos e identidades de
mujer.
La muestra presenta credenciales en un sobrio
escenario con la iluminación adecuada y
una acertada ambientación. Esta se logró
-en forma muy sugestiva- sin sándalos ni
inciensos. Todo a partir de pétalos de
flores marchitas y aserrín.
Una alegoría, excelentemente lograda.
Es posible que las mujeres que andan con el corazón
destrozado o recibido en mal estado, sean como
flores marchitas. Flores de aromas y esencia fatal,
pero deliciosamente seductoras.
Zaida nos traduce desde el prisma de una exquisita
sensibilidad un universo de hembras francas y
fuertes. Un universo sin hombres o con medio-hombres
derrotados. El caso es que funciona. Es un feminismo
suave que se pretende fuerte, igual que la rosa
armada con su espina de Saint-Exupery.
Desde Rita Montaner la única, hasta Isadora
Duncan. La Condesa de Montalvo, Coco Chanel y
una Penélope que teje una telaraña
que no se deshace cada noche. Un tejido que se
complica y crece ininterrumpidamente.
Mujeres fuertes e infelices en universos de sombras
hermosas que son, a fin de cuentas, sombras. Quizás
este universo hostil de sombras es el mundo de
hombres que lastima y envía corazones que
se recibirán de forma irremisible en mal
estado.
Hombres de carencias emocionales y sentimentales.
Hombres consigna u hombres símbolo, qué
más da. Creadores de universos limitados
para sietemesinos. Pero dotados con atributos
dirigidos a lastimar y lesionar corazones.
Zaida del Rio nació en 1954. Su formación
académica transcurrió inicialmente
en la Escuela Nacional de Arte (ENA) en La Habana.
Su -sin dudas- exquisita sensibilidad se movió
entre las influencias de su momento.
Residió o reside aún en la Habana
Vieja. Está definitivamente tomada por
el encanto de esta ciudad. Esto se percibe en
el ambiente urbano y fuertemente cosmopolita de
su pintura. También en una espiritualidad
muy mestiza y concomitante con símbolos
de diversas procedencias e identidades.
Su admiración y reconocimiento por las
mujeres-símbolo de su tiempo y de todos
los tiempos, contrasta con el misericordioso desprecio,
el no reconocimiento, que prodiga desde su obra
a los hombres-consigna con que le tocó
convivir.
¡Salve Zaida! Reina de corazones de esta
Habana que se negó a morir. Habana que
renacerá más temprano que tarde
como ave fénix. Libre, feliz, sin reyes
y con muchas reinas de corazones robustecidos
en el amor y la libertad.
|