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NOTICIAS
DE CUBA
El
Nuevo Herald
Mimos se preparan para la Bienal de La Habana
Associated Press, La Habana, 23
de febrero de 2006.
El popular grupo cubano de teatro callejero y
zancos ''Gigantería'' comenzó a
preparar su participación en la inauguración
de la IX edición de la Bienal de La Habana,
uno de los foros más importantes de artes
plásticas del Tercer Mundo.
Subidos sobre palos que simulan largas piernas
o completamente embadurnados de pintura, los nueve
artistas representarán con mímicas
o estatuas humanas a una serie de ''personajes''
de la pintora local Lucía Fernández.
''Vamos a estar en la inauguración. Algunos
personajes están listos mientras termino
los otros'', dijo Fernández.
La creadora indicó que seguirá
con su línea de trabajo de reciclar materiales
para sus obras jugando con la magia de La Habana
Vieja -- zona de la ciudad patrimonio de la Humanidad--
y el concepto de sustentabilidad del medio ambiente.
Bajo el lema de ''Dinámicas de la Cultura
Urbana'', la Bienal convocó a artistas,
críticos, artistas ''performance'' y coleccionistas
de por lo menos 50 países en vías
de desarrollo.
Entre los personajes que Fernández creó
como estatuas vivientes y mímicas ya están
listos el ''Hombre caballeroso'', con fuertes
reminiscencias de La Habana Vieja, lleno de ejemplos
de la cortesía y cordialidad que últimamente
se hacen raros en las urbes modernas.
Otra de sus representaciones trabaja sobre el
''equilibrio ambiental'', vestido de prendas encontradas
en las calles y adaptadas. Una tercera es una
añoranza del pasado con la tradicional
guayabera cubana.
Gigantería, cuyas salidas y puestas callejeras
diarias por el casco antiguo de la ciudad suelen
ser seguidas por turistas, niños y curiosos,
nació a comienzos de la década y
desde hace dos años trabaja en el área
de vestuario con Fernández.
El grupo destina parte de los recursos recolectados
con sus representaciones a niños con cáncer
hospitalizados, a los cuales también ofrece
funciones especiales.
''La Bienal de La Habana se propone contribuir
al debate sobre esa cultura urbana que se gesta
y transforma día a día en nuestras
ciudades'', señaló una nota de Nelson
Herrera Ysla, del comité organizador.
Exhibiciones de obras, talleres, proyectos especiales,
encuentros entre artistas, curadores, críticos
y aficionados, caracterizarán al evento.
A todo vapor la Guerra de los Carteles
EFE, La Habana, 23 de febrero
de 2006.
La Tribuna Antiimperialista, el ''marchódromo''
o el ''protestódromo'' como es conocido
popularmente el espacio situado frente a la Oficina
de Intereses de EEUU en La Habana, funciona a
todo gas desde hace dos semanas.
Utilizada habitualmente para las protestas organizadas
por las autoridades cubanas contra la política
estadounidense, la Tribuna ha visto incrementada
considerablemente su actividad desde que la Oficina
norteamericana, de la que la separan unos metros,
decidió a mediados de enero emitir mensajes
políticos desde su edificio.
En respuesta a lo que el gobernante cubano, Fidel
Castro, calificó de ''disparate'' y ''basura'',
las autoridades cubanas levantaron el pasado día
6 en el lugar un bosque de 138 banderas negras
con una estrella blanca, según dijeron,
tantas como años lleva la isla en lucha
contra el imperialismo estadounidense.
El izado de las enseñas se desarrolló
en el marco de un acto de homenaje a las víctimas
del terrorismo contra Cuba al que acudió
Castro y al que siguió una simbólica
vigilia de 24 horas en la que participaron, según
los organizadores, cerca de 8,000 personas.
Desde entonces, jóvenes, escritores, trabajadores
de distintos sectores, intelectuales o militares
han pasado por el estrado de la Tribuna para protestar,
cada uno a su manera, contra la política
estadounidense en una cadena de actos "político-culturales''.
En la última actividad, anoche, pensadores
mexicanos criticaron el bloqueo comercial de EEUU
a la isla en un panel de ''Intelectuales por la
Soberanía y contra el Imperio'' y acusaron
de ''obsecuencia'' al Gobierno de México
por la aplicación extraterritorial de la
ley Helms-Burton, señaló ayer el
diario oficial Granma.
El pasado lunes, trabajadores del Ministerio
de la Pesca expresaron su repudio hacia la ''política
imperialista'' y el domingo fue la Banda del Estado
Mayor General de las Fuerzas Armadas Revolucionarias
la que dio un ''concierto contra el terrorismo''
en el mismo lugar.
Con igual propósito jóvenes latinoamericanos
nacidos en el exilio y contrarios a la política
estadounidense pasaron el sábado por la
plataforma, mientras instructores de arte lo hacían
el viernes.
Unos 500 nuevos militantes de la Unión
de Jóvenes Comunistas recibieron sus carnés
el pasado 16 en la tribuna, donde un día
antes la escritora argentina Stella Calloni presentó
la edición cubana de su libro Operación
Cóndor: Pacto criminal, en presencia de
Castro.
El líder cubano también acudió
al lugar el viernes 10 para acompañar al
diputado argentino Miguel Bonasso en la presentación
en la isla de su libro La memoria en donde ardía.
Los trabajadores del aeronáutica civil
se manifestaron el día 15 contra EEUU y
ni tan siquiera en San Valentín la Tribuna
tuvo descanso al ser escenario de una dedicatoria
de jóvenes cubanos a ''los mártires
y a la patria'' en el "Día del Amor''.
Mientras tanto, la Oficina de Intereses de EEUU
no ha dejado de proyectar los mensajes en un panel
electrónico situado en el quinto piso de
su edificio para, dijeron, ''romper el bloqueo
informativo'' de los cubanos.
Entre las frases que se pueden leer figuran ''Cuba
es el único país del hemisferio
(continente) donde los policías ganan el
doble de lo que ganan los médicos y donde
los médicos también son balseros'',
o ''algunos andan en Mercedes, otros en Lada,
pero el sistema obliga a que casi todos pidan
botella (hagan autostop)''. El jefe de la Oficina
estadounidense, Michael Parmley, aseguró
que se van a ''seguir comunicando con el pueblo
cubano'' por "todos los medios a su alcance''.
Inician una jornada para honrar a las víctimas
de Hermanos al Rescate
Wilfredo Cancio Isla, El Nuevo
Herald. 23 de febrero de 2006.
La indignación popular estalló
en Miami aquella tarde del 24 de febrero de 1996
tan pronto se confirmó la noticia del derribo
de dos avionetas de la organización Hermanos
al Rescate, pulverizadas por aviones Migs de la
fuerza aérea cubana.
Armando Alejandre, Carlos Costa, Mario de la
Peña y Pablo Morales, cuatro vidas segadas
en la plenitud de sus facultades, se convirtieron
en íconos de la comunidad exiliada para
reforzar sus denuncias contra el régimen
de Fidel Castro.
A la concentración que reunió una
semana después a 60,000 personas en el
Orange Bowl de Miami, siguió una ola internacional
de condena al régimen cubano por una acción
bélica a todas luces arrogante y desproporcionada.
''No es cuestión de cojones sino de cobardía'',
exclamó la secretaria de Estado Madeleine
Albright ante el Consejo de Seguridad de Naciones
Unidas, en respuesta a las bravuconadas de los
pilotos de combate que se regocijaron vulgarmente
por la acción.
Desde entonces no ha habido descanso para los
familiares de las víctimas y los activistas
de Hermanos al Rescate en la búsqueda de
encontrar la verdad y abrirse paso hacia la justicia.
El informe de la Organización Internacional
de Aviación Civil (ICAO) no dejó
dudas de que las avionetas fueron ultimadas en
aguas internacionales. Las Naciones Unidas y la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos
(CIDH) de la Organización de Estados Americanos
condenaron el hecho como una deliberada violación
del derecho a la vida y un acto de terrorismo
perpetrado por el Estado cubano.
Sendas demandas civiles contra el régimen
castrista --amparadas por la Ley Antiterrorista
de 1996-- han prosperado en los tribunales estadounidenses,
favoreciendo la compensación monetaria
de familiares y personas afectadas.
Agentes del régimen castrista que infiltraron
las organizaciones de exiliados y ofrecieron información
sensible sobre el itinerario de las avionetas,
fueron capturados y su red de espionaje resultó
desmantelada en 1998. El espía convicto
Gerardo Hernández, implicado directamente
en el hecho, fue sentenciado a dos cadenas perpetuas
en el 2001.
Los pilotos, los hermanos Alberto y Francisco
Pérez-Pérez, y el general Rubén
Martínez Puente, responsables directos
del derribo, fueron encausados en agosto del 2003
y el gobierno de Estados Unidos los busca para
someterlos a juicio.
Pero 10 años después, las familias
de los muertos y los sobrevivientes de aquella
misión humanitaria sobre el Estrecho de
la Florida, coinciden en que apenas se ha comenzado
a hacer justicia y aspiran a que los autores intelectuales
de la acción sean castigados: Fidel Castro
y su hermano, el general Raúl Castro.
''Todavía la verdadera justicia no se
ha hecho'', confesó Miriam de la Peña,
madre del piloto Mario de la Peña, el más
joven de los fallecidos con 24 años. "Todo
el que tuvo culpabilidad en este asesinato debería
comparecer ante la justicia, en EEUU, en una Cuba
futura o en un foro internacional''.
Los encausamientos de Raúl Castro y particularmente
el de Fidel Castro en un tribunal estadounidense
resultan una quimera para muchos expertos legales,
argumentando que se trata de individuos de la
máxima jerarquía y en el poder.
En 1993, tras estudiar la opción judicial,
el gobierno de EEUU declinó la opción
de presentar cargos contra Raúl Castro
por alegaciones de conspiración en el tráfico
internacional de drogas con Colombia y Nicaragua.
Exceptuando el caso del general Manuel Antonio
Noriega, gobernante de Panamá hasta la
invasión norteamericana de 1989, ningún
otro jefe de Estado ha sido procesado judicialmente.
El presidente serbio Slobodam Milosevic, el dictador
chileno Augusto Pinochet y el gobernante iraquí
Saddam Hussein fueron encausados tras abandonar
el poder.
''Pero eso no quiere decir que no se pueda encausar
a Raúl Castro'', agregó De la Peña.
"Es algo por lo que vamos a seguir luchando''.
El ex fiscal del distrito sur de la Florida,
Guy Lewis, quien fue un factor decisivo en el
encausamiento de los pilotos cubanos, considera
que la acusación contra Raúl Castro
podría fructificar sobre la base de las
evidencias existentes.
''Fue un asesinato a sangre fría'', declaró
Lewis. "Es obvio que los pilotos estaban
siguiendo órdenes de sus superiores...
sin consultar a un superior o potencial acusado
como Raúl Castro, queda muy claro para
mí que esos individuos no podían
actuar por su cuenta''.
Para Maggie Khuly Alejandre, hermana de Alejandre,
"el proceso de justicia apenas ha comenzado''.
La fiscalía del sur de la Florida continúa
reclamando a los acusados que el caso está
aún en pleno proceso de litigación.
''Pienso que con el tiempo saldrá a la
luz más gente involucrada en este crimen'',
señaló Khuly Alejandre, en alusión
a una recompensa de hasta $100,000 que las familias
han promovido con el FBI en busca de pistas sobre
los victimarios.
Hasta ahora no ha trascendido nada sobre potenciales
informantes.
José Basulto, líder de Hermanos
al Rescate y sobreviviente de la acción
de los Migs cubanos, mantiene una actitud escéptica
sobre la conducta de las autoridades estadounidenses
ante el caso.
''El encausamiento de los pilotos no ha sido
más que una escaramuza legal de EEUU para
librarse de la obligación de castigar a
los asesinos de sus ciudadanos'', aseveró
Basulto. "Ha faltado voluntad política
para acusar a Fidel Castro''.
El veterano de Bahía de Cochinos opina
que ''la realidad virtual sobre el asesinato''
se fraguó durante una reunión de
oficiales estadounidenses de inteligencia y representantes
de la Fuerza Aérea Cubana, la cual tuvo
lugar en Nueva York siete días después
del derribo de las avionetas con el fin de analizar
lo ocurrido.
Basulto ha insistido en cuestionar también
las justificaciones oficiales para explicar la
inacción de los aviones de combate estadounidenses
tras conocer que los Migs cubanos estaban en el
espacio aéreo.
''No ha habido justicia, porque los que tenían
que hacerlo eran culpables también'', agregó.
"El día que salga la verdad, la administración
de Bill Clinton, la Casa Blanca y EEUU saldrán
muy mal parados''.
Un panel titulado ''Diez años después:
recordando el derribo'', con prominentes expertos
legales, historiadores y activistas de derechos
humanos, iniciará hoy una jornada de conmemoración
de la efeméride, a las 7 p.m., en el Teatro
Tower del MDC, en La Pequeña Habana.
Nuevo auge represivo contra la prensa independiente
Agence France Presse, Paris, 23
de febrero de 2006.
La organización de defensa de libertad
de prensa Reporteros sin Fronteras (RSF) criticó
ayer el ''manifiesto retorno a un clima de represión
y acoso de varios periodistas independientes''
en Cuba.
Según el organismo, desde la ''primavera
negra'' del 2003, los periodistas se ven sometidos
a "una presión constante de las autoridades
cubanas''.
''La Comisión Cubana de Derechos Humanos
y Reconciliación Nacional (CCDHRN) ha denunciado
esta nueva oleada de represión política
que, desde el comienzo del año 2006, adopta
la forma de acciones violentas e intimidantes
con la prensa independiente'', añadió
RSF en un comunicado.
La organización se felicitó porque
"no hay represión capaz de impedir
totalmente la existencia de la prensa independiente
cubana''.
''¿Por qué las autoridades se obstinan
en no admitir esa realidad? ¿Por qué
niegan la posibilidad de emigrar a periodistas,
como Jorge Olivera, a los que sin duda querrían
ver fuera del país?'', se preguntó
RSF.
La organización recuerda que Olivera fue
encarcelado en marzo del 2003 y liberado, por
razones de salud, el 6 de diciembre de 2004. El
pasado 21 de febrero fue citado a comparecer ante
un tribunal municipal de La Habana que le notificó
la prohibición de salir de la ciudad, pese
a que toda la familia posee un visado legal para
EEUU.
Además, Olivera es obligado a trabajar
en un centro de trabajo que deberá elegir
el tribunal y su ''conducta ideológica''
será supervisada.
''Si el periodista no cumple con las condiciones
que le ha impuesto el tribunal municipal popular
será automáticamente devuelto a
la cárcel'', recordó RSF, que recuerda
también los casos de otros periodistas
sujetos a numerosas restricciones profesionales
y de movimiento.
Bajan las ventas de EEUU a la isla
Wilfredo Cancio Isla, El Nuevo
Herald. 22 de febrero de 2006.
Después de cuatro años de tendencia
ascendente, las ventas de alimentos de Estados
Unidos a Cuba tuvieron un ligero descenso del
11 por ciento en el 2005, revelaron las estadísticas
del mercado norteamericano.
Según las cifras divulgadas ayer por el
Consejo Económico y Comercial EEUU-Cuba
(USCTEC), el monto total de las importaciones
cubanas el pasado año alcanzó los
$350,228,066, cantidad inferior en unos $41 millones
a los $391,990,382 reportados en las transacciones
bilaterales del 2004.
Los datos ofrecidos por USCTEC contradicen la
información de la empresa estatal Alimport,
que a comienzos de enero anunció en La
Habana que las compras de alimentos de Cuba a
firmas estadounidenses durante el 2005 fueron
de $540 millones, un alza del 12 por ciento con
relación al período precedente.
Sin embargo, el cuadro estadístico de
USCTEC se sustenta en los reportes oficiales de
los departamentos de Agricultura y Comercio, así
como los registros de las compañías
exportadoras, y no incluye costos añadidos
de transportación, recargos bancarios y
otros gastos asociados con los envíos de
cargamentos a la isla.
El gobierno cubano dice que sus estadísticas
incluyen los cargos asociados al traslado de las
mercancías, pero no proporciona documentos
verificables de estas transacciones.
De cualquier manera, se trata de una leve recaída
en el flujo comercial y no un descenso en picada,
como algunos analistas pronosticaron tras las
restricciones impuestas por la Oficina de Control
de Bienes Extranjeros (OFAC) del Departamento
del Tesoro en febrero del 2005. De acuerdo con
las ''aclaraciones'' hechas por OFAC, Cuba debía
pagar los embarques en efectivo y con antelación
a la salida de las mercancías del puerto
donde fueron cargadas.
Cuba ha insistido que las operaciones con empresas
estadounidenses se han vistonotablemente limitadas
como resultado de las restricciones dictadas por
Washington.
''Esta disminución no tiene que ver en
lo absoluto con las disposiciones implementadas
con OFAC el pasado año'', declaró
anoche John S. Kavulich, consejero principal del
USCTEC, con sede en Nueva York.
Kavulich señaló como causas de
este retroceso los esfuerzos del gobierno cubano
por vincular las ventas a compañías
estatales y regionales cuyos representantes ''hagan
visible'' su compromiso por cambiar la política
de embargo hacia la isla.
Además, lo atribuyó a ''las opciones
preferenciales de Cuba para comprar alimentos
a Venezuela y China'', así como a los créditos
ofrecidos por Canadá y otros países
latinoamericanos y europeos.
''Probablemente la tendencia decreciente se haga
mayor en el 2006, pues el gobierno cubano parece
interesado en fortalecer las operaciones con Venezuela
y China'', opinó Kavulich.
El intercambio comercial de Cuba y Venezuela
se calcula en unos $1,750 millones anuales; con
China podría alcanzar los $1,000 millones
durante el 2006.
Las compras de Alimport a firmas estadounidenses
el pasado año fueron fundamentalmente de
pollo ($60 millones), maíz ($49 millones),
trigo ($47 millones) y arroz ($39 millones).
Desde que el Congreso estadounidense autorizó
las ventas de productos agrícolas a Cuba
en el 2000, Alimport ha comprado mercancías
por valor de $1,142 millones.
Actualmente Cuba figura en el puesto 30 en la
lista de los países con mayor volumen de
adquisición de bienes agrícolas
en el mercado estadounidense.
Lancha de la Florida deja el cadáver
de una mujer en una playa de Cuba
Wilfredo Cancio Isla, El Nuevo
Herald. 22 de febrero de 2006.
Una lancha con matrícula de Florida que
desembarcó por una playa del norte de La
Habana, dejó el cadáver de una mujer
desconocida en la orilla durante una fallida operación
de contrabando humano, informaron ayer las autoridades
cubanas.
Según una nota oficial publicada en el
periódico Granma, el incidente ocurrió
el pasado lunes alrededor de las 11:35 a.m., cuando
la embarcación entró por la playa
de Guajaibón, en la provincia de La Habana,
para recoger un grupo que aguardaba en la costa.
De acuerdo con la información obtenida
por El Nuevo Herald, la lancha --con folio FL1186EY
y 36 pies de eslora-- pertenece a Raúl
Bermúdez Alamo, residente de Pembroke Pines,
en Broward.
La embarcación, descrita en el comunicado
como una lancha Escorpión, es de color
blanco y azul, con toldo negro, y está
equipada por dos motores de 250 caballos de fuerza.
En la orilla quedó abandonado el cadáver
de una mujer no identificada, cuyas causas de
muerte se desconocen aún, y fueron arrestadas
dos personas presuntamente involucradas en los
hechos, quienes no pudieron abordar la lancha.
Una embarcación de Tropas Guardafronteras
de Cuba persiguió la lancha hasta que se
alejó rumbo norte a una velocidad de 20
nudos por hora. El Servicio Guardacostas del distrito
de Miami y su enlace en La Habana fueron advertidos
por el gobierno cubano.
Poco antes de las 5 p.m. del lunes, Cuba fue
notificada de que el Servicio Guardacostas había
interceptado la lancha a 35 millas de las costas
del Mariel, con 14 pasajeros, entre ellos mujeres
y niños.
Anoche el Servicio Guardacostas declinó
ofrecer detalles sobre el incidente y manifestó
que el tratamiento de estas personas seguiría
el patrón de casos similares.
''Lo único que puedo decir es que hemos
tenido un fin de semana bastante activo en el
estrecho de la Florida'', expresó el portavoz
de los Guardacostas, Luis Díaz, quien remitió
las preguntas a la fiscalía federal de
Miami. Los representantes de la fiscalía
no pudieron ser contactados ayer.
La nota de Granma culpó a las autoridades
estadounidenses por ser ''tolerantes ante tales
actividades criminales'', y reconoció un
incremento de las operaciones de tráfico
humano desde Florida.
En lo que va de año, las autoridades estadounidenses
han interceptado 378 cubanos en el estrecho de
la Florida, y al menos tres personas han desaparecido
en la travesía. En el 2005 fueron capturados
en el mar 2,952 cubanos y más de 40 murieron
en naufragios o accidentes en lanchas a alta velocidad.
Los viajes ilegales desde Cuba han tenido un
crecimiento imparable en los últimos dos
años, aumentando también las cifras
de la llamada ''ruta sur'' (Honduras, México
y el Caribe).
Intelectuales mexicanos critican a EEUU en
Cuba
Associated Press, 22 de febrero
de 2006.
LA HABANA - Un grupo de intelectuales y activistas
mexicanos participó en Cuba de un panel
de debate frente al edificio de la Oficina de
Intereses de Estados Unidos en esta capital, donde
criticaron al gobierno de México por aceptar
lo que consideran presiones de Washington.
Las tensiones entre México y Cuba volvieron
al rojo vivo tras el desalojo de funcionarios
isleño hace tres semanas de un hotel perteneciente
a una cadena estadounidense en el Distrito Federal,
donde se reunían públicamente con
ejecutivos de corporaciones petroleras estadounidenses.
La expulsión se produjo por una orden
del gobierno estadounidense en virtud de la Ley
Helms-Burton, que castiga a quienes tengan relaciones
con La Habana incluso en otros países.
Sin embargo, debido a que se trata de una norma
extraterritorial, México aprobó
en 1996 una "legislación antídoto",
la cual no fue aplicada hasta ahora en este caso
por las autoridades mexicanas.
"Si México no aplica su ley, abdicará
su independencia", manifestó el ex
diplomático Gustavo Iruegas durante el
panel el martes por la noche, reportado por medios
de prensa locales, de carácter estatal.
Realizado en la Tribuna Antiimperialista "José
Martí" --un anfiteatro instalado frente
a la sede estadounidense y habitualmente utilizado
para mítines-- el evento contó además
con el antropólogo Gilberto López
y Rivas y los activistas Martín Hernández
y Miguel Alvarez; así como el periodista
uruguayo afincado en México, Carlos Fazio.
Según Granma, órgano oficial del
Partido Comunista: "Estados Unidos se ha
propuesto utilizar México como plataforma
de sustentación de su empeño por
socavar" a Cuba.
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