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ECONOMIA
INFORMAL
Abuso policial contra vendedores ambulantes
CAMAGUEY, Cuba - 16 de febrero (Fernando Tabares
/ www.cubanet.org) - Ante la mirada sorprendida
de más de 60 personas, las autoridades
del mercado agropecuario El río, en la
provincia Camaguey, junto a varios agentes de
la Policía Nacional Revolucionaria, realizaron
un operativo con el propósito de acabar
con los vendedores eventuales que circundan el
mencionado lugar. El hecho se convirtió
en un verdadero abuso policial al utilizarse la
fuerza para despojar a los vendedores de su mercancía.
El mercado El río abrió sus puertas
en 1994, con la finalidad de vender productos
agrícolas que mucho agradece la población.
En los alrededores del mercado y a la entrada
y salida del mismo se congrega un número
importante de personas, en su mayoría discapacitados
y personas de bajos recursos que venden variados
artículos para aumentar sus ingresos. Fue
precisamente este grupo de personas el centro
del operativo policial.
Vicente Mestril Pallares, residente en Matadero
No. 37, es uno de los afectados por la acción
de las autoridades. Tiene 63 años y sufrió
hace algunos años un accidente ferroviario,
a consecuencia del cual perdió sus dos
piernas. Vive solo con una pensión de 100
pesos mensuales, razón por la que buscó
otra alternativa para sobrevivir: vender jabones
y cuchillas en los alrededores del mercado.
El día del operativo decomisaron las mercancías
de Vicente sin ninguna explicación. Al
frente del operativo se encontraba el jefe de
protección y vigilancia del mercado, quien
citó a Vicente a la 3ra. unidad de la policía,
conocida por los camagueyanos como "Todo
el mundo canta", por los métodos que
allí se utilizan para obtener información
de los detenidos.
Cuatro veces se ha trasladado Vicente en su silla
de ruedas hasta la estación, a más
de cuatro kilómetros de su casa. Siempre
ha obtenido la misma respuesta: "Venga mañana
para analizar su caso".
El anciano está defraudado y necesita
la solidaridad para que las autoridades hagan
algo tan simple como devolverle su mercancía
y autorizarlo a venderla. Porque eso no afecta
a nadie.
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