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DEPORTES
Béisbol
y politica
Tico Morales, APLA
CIEGO DE ÁVILA, Cuba - Febrero (www.cubanet.org)
- Llegó la hora de la verdad. El momento
justo de calibrar el nivel del béisbol
internacional del que Cuba no está excluida.
El clásico nacional cubano será
suspendido unas semanas para dar prioridad a la
preparación de un grupo de atletas con
vistas al próximo clásico mundial
a celebrarse del 3 al 20 marzo. En el evento participaran
16 equipos en distintas ciudades del mundo ubicadas
en Japón, Estados Unidos y Puerto Rico.
Cuba ya conformó su preselección
de 60 peloteros, concentrados en el estadio Latinoamericano
de Ciudad de la Habana, donde serán entrenados
por un colectivo compuesto por ex jugadores, antiguas
glorias del deporte nacional, muchos de ellos
de marcada militancia política.
Los aficionados a la pelota conocen los esfuerzos
que se hacen para devolver el béisbol a
la Olimpiada. Este clásico mundial será
el principal medidor para ello.
Lo que se gesta en la capital cubana es otra
cosa. ¿Para qué tantos entrenadores?
Muchos de ellos enseñarán sus virtudes
y mañas dentro del terreno a los chicos
de hoy para que enfrenten a los jugadores profesionales.
En realidad, se trata de un filtro psicológico
e ideológico que va desde la cabeza a los
pies hasta que quede integrado el team.
Ya es conocido por el pueblo lo que se esconde
detrás de las bolas y los strikes, de las
gorras y los spikes. No será la primera
ni la última ocasión en que esos
20 peloteros que formarán el equipo Cuba
vistan la camiseta nacional no sólo por
su rendimiento y nivel atlético, sino por
su compromiso político, más allá
de las deserciones que pueden producirse. El gobierno
lo sabe. Esos chicos van a enfrentar un béisbol
libre, de altísima calidad y ellos saben
que los cubanos admiran a sus homólogos
rentados y que muchos de ellos sueñan jugar
en el gran circo.
Esperemos pues, como decía el gallego,
a que se imponga el béisbol de una vez.
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