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SOCIEDAD
Cupido
encarcelado
Rafael Ferro Salas, Abdala Press
PINAR DEL RIO, Cuba - Febrero (www.cubanet.org)
- El amor tiene su fecha en todo el mundo. San
Valentín fue un santo bueno, pensó
en los que se aman y les dio su día: 14
de febrero.
En Cuba siempre se celebró el Día
de los Enamorados. Las parejas hacían sus
planes y se divertían. Era una jornada
de besos, abrazos y reconciliaciones. Hace más
de cuarenta años que los cubanos apenas
piensan en ese día y los que lo recuerdan
se llenan de nostalgia.
¿Por qué los cubanos no tienen
tiempo para el amor? Los cubanos están
obligados al tiempo de las prohibiciones, amenazas
y carestías.
El amor ha quedado dividido por las cárceles
y los miedos constantes. Las parejas no pueden
hablar en las calles lo que piensan.
Policías y delatores presionan al cariño
y no lo dejan salir libremente de casa; en Cuba
el amor también es un preso. En las ciudades
cubanas los enamorados se han visto huérfanos
de lugares íntimos. En las horas íntimas
y necesarias de la pareja sólo les queda
recurrir a los bosques que rodean las ciudades,
allí quedan a merced de la violación
y el vicio.
En los mejores hoteles de la isla sólo
hay cabida para el amor foráneo, los cubanos
tienen las puertas prohibidas a esos sitios. El
Día de los Enamorados no escapa a esas
reglas de intolerancia decretada.
Los enamorados cubanos no tienen día,
para ellos febrero tiene su catorce dibujado en
negro. El amor se les ha exiliado en un país
que se llama Miedo. No hay edades para ese estigma.
Los amantes más viejos se quedan sin lugar
apenas para el beso; dan comida a sus hijos pensando
en qué tendrán mañana para
darles. Febrero tiene un catorce hermoso y el
mundo entero lo comparte; Cuba lo llora.
Piense en los cubanos mientras lee esto, amigo
mío; y en un día como éste,
hecho para cantarle al sol, rece por ellos, que
les tienen a Cupido encarcelado.
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