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SOCIEDAD
Una Feliz Navidad
Shelyn Rojas
LA HABANA, Cuba - 28 de diciembre (www.cubanet.org)
- En Cuba, la alimentación es deficitaria.
Somos un país donde las amas de casa se
despiertan cada día pensando qué
van a poner en la mesa a la hora de la cena y
se acuestan preocupadas qué cocinarán
el próximo día.
El cubano en estos años ha tenido que
desarrollar una alucinante inventiva para subsistir.
Miguelito es original, uno en un millón.
Encontró una forma muy optimista y auténtica
de lidiar con la situación. Su único
recurso: la imaginación.
Una tarde Miguelito se dirigía muy contento
hasta el grupo de amigos en el gimnasio. Al llegar
comentó que no haría ejercicios,
aun se sentía lleno del almuerzo. Expresó
haberse comido treinta tamales de maíz.
Héctor, uno de los del grupo, lo miró
fijo, serio, espantado. Entre sus amigos, Miguelito
contaba su hazaña gesticulando sus manos
y mirando hacia arriba. Saboreándose, sonriente,
como algo natural, cotidiano.
Alaín, que sí conocía bien
a Miguelito, se asombró, y algo indignado
porque se había pasado de grandezas, le
dijo:
-¡Na' mentira!, ahora sí apretaste,
se te fue la mano. ¡Qué cosa es eso,
compadre! ¡Treinta tamales!
Miguelito muy serio le afirmó que sí,
que él podía comerse eso y mucho
más. Que la noche anterior se había
comido cincuenta postas de pollo. Casi insultado,
Alaín sacó cuentas:
-¡Estás loco! Una caja trae...
¡Na' asere! Deja de ofenderme. ¡Que
tú te comiste una caja y media de pollo!
Miguelito, respeta a los hombres.
Miguelito se sentó junto a sus amigos
en un muro y continuó diciendo que su mamá
lo alimentaba muy bien.
En días pasados se había comido
una paella familiar, que estaba picante y los
demás no habían podido comérsela.
Alaín se volvió a insultar:-Una
paella con todos sus ingredientes. Una paella
como tiene que ser. ¡Na'! Ningún
cubano deja un plato así. Con un vaso de
agua al lado se lo come.
El grupo se reía a piernas sueltas. Miguelito,
indignado porque no le creían les expresó:
-Yo no se ustedes, pero a mí, para las
navidades, mi mamá me traerá un
pavo grande de más de quince libras. Y
como ella come poco, tendré una feliz Navidad.
Shelyn2005@hotmail.com
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