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RELIGION
La Oficina de Asuntos Religiosos
Juan González Febles
LA HABANA, Cuba - Diciembre (www.cubanet.org)
- Dirigida por la Sra. Caridad Diego, la Oficina
de Asuntos Religiosos del Comité Central
del gobernante Partido Comunista de Cuba merece
un dossier por sus actividades contra el derecho
natural de gentes o contra los Derechos Humanos,
civiles y políticos del pueblo de Cuba.
Esta es la comisaría que dirige la actividad
policial y el escrutinio de la fe de los cubanos.
Esta instancia podría ser catalogada como
un ministerio, con todas las de la ley.
La Oficina a cargo de la Sra. Diego espía
para la policía de Seguridad del Estado
todas las actividades confesionales. Miembros
del gobernante Partido Comunista y de la Unión
de Jóvenes Comunistas infiltran las organizaciones
religiosas para conocer sus actividades y la vida
interna de las mismas. De acuerdo con la evaluación
que de estas actividades haga la Oficina de la
camarada Diego, tales organizaciones serán
estranguladas o toleradas.
La camarada Diego es responsable de que ciertas
confesiones no encuentren espacio ni permisos
para construir templos, casas de oración
o meros espacios para desarrollar sus actividades.
El carácter policial del régimen
de Fidel y Raúl Castro encuentra su realización
más elaborada a partir de la actividad
anti social de la Oficina de Diego.
Masones, rosacruces, abakuás, Bahais, católicos,
budistas, cristianos y cualquier otra confesión,
sufren los amarres totalitarios de la dictadura
a través del servicio de la Oficina de
Asuntos Religiosos del Comité Central del
gobernante Partido Comunista. Todo acercamiento
a lo milagroso, toda visión espiritualista
de la realidad, les interesa.
El ojo escrutador de la dictadura no se cierra
jamás. A pesar de afeites cosméticos
de última hora, como puede ser la autorización
para que creyentes engrosen las filas del gobernante
Partido Comunista, continúa la batalla
contra la fe popular. Esta es parte muy importante
del empeño represivo de la dictadura militar.
La virulenta reacción de los tramitados
pastores de las iglesias protestantes oficiales,
frente a los planteamientos de religiosos de la
República Checa reafirma este patrón.
Los cristianos protestantes oficialistas, tolerados
y aupados por la Oficina de Asuntos Religiosos
que dirige la Sra. Diego marcan la pauta colaboracionista.
Ultimamente, dicha Oficina dirigió el coro
laudatorio que las confesiones en la Isla consagraron
a Fidel Castro.
A tenor de la Resolución 15 del año
2006, que prohíbe a las Organizaciones
No Gubernamentales cubanas ser receptoras de ayuda
internacional, los agentes velados del régimen,
ubicados en confesiones cristianas protestantes,
son privilegiados para recibirlas. Quizás
esto haya motivado la respuesta airada de estos
a los cristianos checos.
Esta sección del gobernante Partido Comunista
tiene como fin condicionar el accionar devocional
en Cuba, de acuerdo con las miras y necesidades
políticas de la élite gobernante.
Las acciones punitivas emprendidas contra pequeñas
comunidades religiosas en regiones del interior
de la Isla, son prueba irrebatible de este punto.
También las negativas oficiales para la
construcción de templos y lugares de oración
y meditación.
Cuando con soberbia el gobernante Fidel Castro
declaró en los años 70 que Cuba
no mantenía relaciones con el Reino de
los Cielos, afirmó la vocación totalitaria
de su régimen para intervenir y condicionar
la fe religiosa del pueblo.
Hoy, la Oficina de Asuntos Religiosos, a cuatro
manos con la policía de Seguridad del Estado,
realiza este sucio trabajo. Son también
los comisionados para los contactos oficiales
con las organizaciones seudo religiosas que apoyan
a la dictadura a lo largo del mundo. Algunos de
estas organizaciones son financiadas de forma
directa o indirecta por esta Oficina.
Todas estas actividades, que hoy se mantienen
a la sombra, saldrán sin dudas a la luz
pública. Claro cuando Cuba sea libre y
algunos archivos sean abiertos.
jgonzafeb@yahoo.com
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