|
NOTICIAS
DE CUBA
El
Nuevo Herald
Reclaman en Cuba ayuda urgente a disidencia
Rui Ferreira, El Nuevo Herald.
19 de diciembre de 2006.
Cuatro organizaciones opositoras cubanas pidieron
ayer el restablecimiento ''urgente'' del paquete
de asistencia humanitaria a la disidencia que
otorga el gobierno de Estados Unidos, ante el
impacto que provoca su falta.
''En Estados Unidos podrá haber polémicas
al respecto, pero aquí en Cuba ha habido
un perjuicio palpable'', declaró vía
telefónica el opositor cubano Elizardo
Sánchez Santa Cruz, presidente de la ilegal
Comisión de Derechos Humanos y Reconciliación
Nacional.
El llamado se hizo público al final de
una visita de dos días y medio a La Habana
de la mayor delegación de congresistas
federales en los últimos 50 años,
los cuales no se reunieron con la oposición
interna, pero estuvieron al tanto anticipadamente
de la existencia del mensaje enviado en forma
de carta.
''Hagan todo lo que esté a vuestro alcance
para que se normalice, de manera urgente, el envío
de asistencia humanitaria bajo la forma de medicinas,
alimentos y otros medios vitales de subsistencia,
y se reconozca el papel positivo de aquellos proyectos
encargados de hacernos llegar dicha asistencia'',
agregó la misiva.
El llamado fue suscrito, además, por Marta
Beatriz Roque, de la Asamblea para Promover la
Sociedad Civil; Vladimiro Roca, del Partido Socialdemócrata
de Cuba, y Gisela Delgado, portavoz del Proyecto
de Bibliotecas Independientes y esposa del disidente
recién liberado con licencia extrapenal,
Héctor Palacios.
Según Sánchez, la ayuda que los
opositores recibían de Estados Unidos se
ha visto frenada tras el anuncio de que una auditoría
federal encontró irregularidades en la
administración de esos fondos. La investigación
fue hecha a instancias de dos de los congresista
que viajaron este fin de semana a la isla, el
republicano Jeff Flake y el demócrata William
Delahunt.
''Ellos piden la investigación, ésta
se pone en marcha, y de inmediato se paraliza
el envío de medicinas, alimentos y otras
cosas vitales para los prisioneros políticos,
sus familias y activistas pro democracia que necesitan
de esos medios por pura subsistencia'', explicó
Sánchez.
''Lo que estamos proponiendo es que estos ajustes
se hagan, pero sin paralizar la ayuda humanitaria'',
añadió.
Contactados ayer por El Nuevo Herald tras su
regreso de la isla, tanto Flake como Delahunt,
dijeron estar al tanto del llamado opositor.
''Tuve conocimiento de ello antes del viaje y
estoy de acuerdo con sus preocupaciones. Lo que
quiero que se sepa es que, si no nos encontramos
con la oposición, no fue a causa de ello'',
dijo Flake.
El congresista republicano recordó que
este fue su quinto viaje a la isla, y que en otras
oportunidades se han encontrado con la disidencia.
''Me critican cuando los visito, dicen que los
pongo en peligro, pero también me critican
ahora porque no los he visto. Este viaje tuvo
un propósito diferente'', afirmó.
''He visto el llamado y estoy de acuerdo, queremos
ver programas que hagan lo que supuestamente tienen
que hacer, ser bien administrados'', enfatizó
Flake, para quien este viaje a la isla tuvo apenas
como objetivo sentarse a conversar con funcionarios
del gobierno.
''Eso por sí solo ya valió la pena,
fue un diálogo en un momento importante
de la vida cubana. La mayor delegación
bipartidista del Congreso de Estados Unidos fue
a Cuba en estos momentos de transición'',
añadió Flake.
Los dos congresistas dijeron a El Nuevo Herald
que nunca esperaron obtener una reunión
con el actual gobernante cubano Raúl Castro.
''Una reunión de este tipo trasmitiría
un mensaje equivocado. Daría la idea de
que la transición está completa,
que Fidel Castro está fuera de juego, y
no es así'', manifestó Delahunt.
Para el legislador demócrata, lo más
impresionante de sus 72 horas en La Habana fue
la preocupación oficial cubana en dejar
bien claro que Fidel Castro está recuperando
su salud y pudiera volver a las primeras planas.
''Hombre, no creo que Castro vuelva como antes
a ocupar su asiento en su oficina resolviendo
problemas administrativos, pero los cubanos fueron
muy claros en asegurarnos que no se encuentra
en una fase terminal'', acotó Delahunt.
No todos los congresistas se lo creyeron. El
republicano Jerry Moran indicó a la cadena
CNN que los funcionarios del gobierno ''trataron
de todas las maneras posibles convencernos de
que se trata de una situación temporal''
pero "tengo mis dudas sobre esto, porque
creo que Fidel está seriamente enfermo''.
Moran reveló que en la capital cubana
le informaron de que "los médicos
que lo están tratando están secuestrados,
aislados hasta de sus familiares''.
Congresistas de EEUU regresan de Cuba con
las manos vacías
Jose Luis Paniagua/Efe, La Habana.
18 de diciembre de 2006.
Congresistas estadounidenses afirmaron ayer,
al término de una visita de tres días
a La Habana, que el diálogo entre EEUU
y Cuba ha comenzado aunque las autoridades de
la isla no admitan que ha llegado "una nueva
era''.
Los congresistas señalaron que el hecho
de no haberse podido reunir con el gobernante
provisional de Cuba, Raúl Castro, revela
que el gobierno cubano ''no está listo
para admitir'' el comienzo de una nueva era, aunque
abogaron por el fin de la política de Estados
Unidos hacia la isla, ''una reliquia de la Guerra
Fría'', dijeron.
''Pedimos una reunión con Raúl
Castro, no tuvimos esa cita. Creo que nuestra
percepción es que el gobierno cubano no
está listo para admitir que ha empezado
una nueva era'', aseguró en rueda de prensa
el congresista por Arizona, Jeff Flake, jefe de
la misión estadounidense que visitó
Cuba.
''Pero el diálogo ha empezado y con la
delegación [congresional] más grande
en medio siglo'' en visitar Cuba, agregó,
al señalar que "habrá más
visitas y más diálogo''.
''Este es precisamente el momento para reforzar
el diálogo'', afirmó por su parte
Bill Delahunt, representante demócrata
por Massachusetts, y agregó que ''es una
oportunidad histórica para traer la relación
bilateral en un nuevo rumbo y terminar la política
que ha sido un fracaso en 50 años'', reportó
la Agence France Presse.
Sin embargo su colega Mike Conaway, representante
republicano por Texas, se mostró ''decepcionado''
porque los dirigentes cubanos "están
deliberadamente renuentes a hablar de libertad
de prensa, derechos humanos y elecciones''.
Conaway también se mostró ''sorprendido''
de que en Cuba no se publiquen los resultados
beisboleros de las Grandes Ligas norteamericanas.
La congresista por California, Jane Harman, consideró
que el hecho de que lasautoridades cubanas les
informaran de que Fidel Castro no tiene cáncer,
e iba a volver, denotaba que los dirigentes de
la isla no estaban listos para tomar decisiones.
La visita de los congresistas se produjo después
de que el pasado 2 de diciembre el gobernante
provisional lanzara un mensaje conciliador a EEUU,
para que ambos países resolvieran sus diferencias
en una mesa de negociación.
En una declaración conjunta los congresistas
aseguraron que "es el momento de que EEUU
comience el diálogo con Cuba''.
''Nadie debería ilusionarse con que una
negociación con Cuba sería fácil
o que los resultados estarían garantizados,
pero si rechazamos establecer una diplomacia normal
tenemos garantizado que no habrá ningún
resultado'', agregó la nota.
Los congresistas llamaron a realizar consultas
regulares en materia migratoria, el combate contra
el narcotráfico, hablar sobre las exploraciones
petroleras cubanas por su potencial impacto en
el ecosistema marino estadounidense, y buscar
la forma de colaborar en materia de justicia.
Delahunt consideró que el hecho de que
Raúl Castro --gobernante interino desde
que el pasado 31 de julio Fidel Castro anunciara
la delegación provisional de sus cargos
por una enfermedad que se mantiene como ''secreto
de Estado''-- usara la palabra "negociación''
implicaba una voluntad de dar pasos hacia un cambio.
También descartó que se vayan a
producir transformaciones precipitadas en el país,
pero manifestó su confianza en que exista
voluntad a ambos lados del Estrecho de Florida
para aprovechar lo que denominó "un
momento histórico''.
''Lo que hemos estado haciendo durante 45 años
no funcionó, no ha generado liberaciones
de prisioneros, no ha logrado nada, no ha generado
cambios en Cuba ... así que debemos hacer
algo distinto y lo distinto sería sentarnos
y conversar, lo que no asegura que funcione, pero
sabemos que lo que hicimos no funcionó'',
indicó, por su parte, el demócrata
Greg Meeks.
El congresista por Nueva York agregó que
la visita congresional no estaba relacionada con
Fidel ni Raúl Castro, sino con la política
exterior hacia Cuba, que el también demócrata
Jim McGovern tildó de "reliquia de
la Guerra Fría''.
Los parlamentarios hicieron referencia al cambio
del equilibrio de poder en el Capitolio estadounidense
como un factor que podría contribuir a
impulsar el diálogo de EEUU con Cuba en
el futuro.
La delegación se reunió desde el
viernes con autoridades como el ministro de Relaciones
Exteriores cubano, Felipe Pérez Roque,
y el presidente del Parlamento cubano, Ricardo
Alarcón, así como con representantes
diplomáticos en La Habana y autoridades
de la Iglesia Católica.
Fuentes de la delegación indicaron que
no se reunieron con representantes de la disidencia
interna.
Cubanos pagan promesas a San Lázaro
Raquel Martori / Efe, 18 de diciembre
de 2006.
Rincón, Cuba - La fe en los milagros y
el fervor de los devotos atrajo otra vez a miles
de cubanos que de manera espontánea acudieron
masivamente al santuario de ''Rincón'',
para manifestar su devoción, hacer una
petición o cumplir una promesa al "Milagroso
San Lázaro''.
Los peregrinos comenzaron a mediados de esta
semana a llegar al santuario desde los más
diversos lugares de la isla, y el domingo, día
de la festividad del ''santo de los milagros'',
eran miles los devotos congregados para participar
en la romería religiosa más multitudinaria
que se celebra en Cuba.
Además de las impactantes escenas que
representan los pagadores de promesas, esta manifestación
de religiosidad popular se caracteriza por el
amplio público que reúne, desde
bebés en brazos de sus padres, hasta ancianos.
Camino del templo, devotos y peregrinos desafiaron
las copiosas lluvias caídas a mediodía;
muchos prosiguieron su marcha descalzos, pero
los que hicieron promesas más duras, arrastraban
penosamente su cuerpo sobre el asfalto fangoso
o avanzaban lentamente sobre sus rodillas.
Desde la pequeña localidad que da nombre
a este pintoresco sitio --situado a unos 30 km
de La Habana-- los creyentes, muchos de ellos
vestidos con prendas de color morado, que identifica
a San Lázaro, afluían como una marejada
imparable portando sus ofrendas de flores, velas,
dinero, e imágenes para ser bendecidas.
Sobresalían también los que acudieron
vestidos con prendas confeccionadas con un tejido
rústico de color ocre que en Cuba se conoce
como yute, material de los sacos tradicionalmente
usados en el campo para almacenar productos agrícolas.
Algunos se propusieron vencer la distancia de
unos 100 metros que separa la entrada del santuario
y el altar de la parroquia, pero hubo penitentes
cuyo reto era aún mayor y debieron recorrer
kilómetros en esas circunstancias para
cumplir con su ofrecimiento a "San Lázaro''.
La gente deja paso a los penitentes, les animan,
a los que no traen acompañantes les quitan
las piedras del camino, o intentan imaginar cuál
es la promesa que les ha impulsado a someterse
a tan duras pruebas de resistencia física
y dolor.
Pedro, que se arrastra con el torso desnudo,
dice que hace lo mismo desde hace 14 años
"por mi salud, la de mi hija y mi hermana
y lo haré hasta que pueda''.
Julio Córdoba, muy fatigado, dice que
ha andado de rodillas dos kilómetros "por
la salud de mi madre''.
Arelis, acompañada de su hijo Raidel,
y su sobrino Noslen, de ocho y nueve años
respectivamente, explica que su presencia en el
santuario se debe a "la salud de mi hijo,
que estuvo grave el año pasado, y a que
mi hermano [balsero] estuvo 36 días en
el mar y gracias a Dios y a San Lázaro
está bien''.
Los creyentes acamparon en los jardines que rodean
la ermita esperando toda la madrugada las misas
oficiadas desde las 12 de la noche en el templo,
una de ellas, a cargo del cardenal y arzobispo
de La Habana, Jaime Ortega.
En su homilía, monseñor Ortega
invocó "sobre todo que haya paz, en
la familia, en la sociedad, en nuestra tierra,
que nada venga a hacer nuestra vida difícil,
dura, que podamos sentir esa paz, en la cercanía
de Dios''.
El padre Fernando Rivero Hernández, párroco
de la iglesia, asegura que este año ha
observado una mayor afluencia del público
que desde el sábado abarrotó el
templo pugnando por estar en su interior a las
doce de la noche, para celebrar el arribo del
día 17.
A partir de hoy transmiten TV Martí
en Miami
Christina Hoag, The Miami Herald.
18 de diciembre de 2006.
WPMF-TV 38, de Azteca América, trasmitirá
los programas de noticias de TV Martí en
el sur de la Florida a partir de hoy.
El acuerdo parece ser el primero en el que la
audiencia estadounidense podrá ver TV Martí,
un canal anticastrista patrocinado por el gobierno
de Estados Unidos y dirigido a Cuba en un esfuerzo
por socavar el régimen comunista de la
isla.
Por ley TV Martí no puede verse en EEUU
pero en este caso se ha otorgado una excepción,
dijo el gerente general de WPMF, Enrique Landín.
TV Martí puede verse por Internet.
Un portavoz de la Junta de Directores de Trasmisiones,
que regula el canal, confirmó que WPMF
tiene permiso legal para trasmitir los programas.
El Canal 38, que es propiedad de TVC Broadcasting,
trasmitirá dos noticieros de 30 minutos
de lunes a viernes: a las 6 y 11:30 p.m., así
como breves noticiosas de un minuto entre las
12 del mediodía y la medianoche, dijo Landín.
Azteca también podría trasmitir
otros programas de TV Martí los sábados,
agregó.
Landín rehusó revelar la cantidad
que TVC está pagando por los programas.
Landín dijo que no sólo espera
que las noticias de Martí impulsen los
ratings de la estación en el sur de la
Florida, sino que los cubanos en la isla podrán
ver los programas por satélite.
Un cura cubano en vías a la beatificación
Servicios de El Nuevo Herald,
18 de diciembre de 2006.
Ciudad del Vaticano - El papa Benedicto XVI firmó
los decretos que reconocen ''las virtudes heroicas''
de un religioso cubano, José Olallo Valdés,
que murió en 1889 en Camagüey, y otro
argentino, Mamaerto Esquiú, que falleció
en Posta del Suncho en 1883, lo que constituye
el primer paso hacia la beatificación.
Durante su visita a Cuba en 1998, el papa Juan
Pablo II expresó su esperanza de que el
padre Olallo pudiera ser elevado a la categoría
de santo.
Juan Pablo II describió en esa ocasión
a Olallo como un cristiano misericordioso "cuya
vida ejemplar en servicio de los necesitados es
un modelo de la vida dedicada al Señor''.
Olallo, que nació en La Habana en 1820,
ingresó a los 15 años a la Orden
de San Juan de Dios. Muy pronto se trasladó
a Camagüey para asistir a los afectados por
el cólera durante la epidemia de 1835.
En esa ciudad, en la que permaneció hasta
su muerte, se destacó tanto por la esmerada
atención a los enfermos como por procurar
por todos los medios la obtención de recursos
para mantener en condiciones dignas el hospital,
según la publicación La Voz Católica
de la Arquidiócesis de Miami.
Por otra parte, el papa Benedicto XVI también
firmó el decreto que reconoce el martirio
del sacerdote español Manuel Gómez
González y del laico brasileño Adilio
Daronch, ''asesinados por odio a la fe'' en 1924
en Brasil, según un comunicado difundido
por el Vaticano.
Al mismo tiempo, el Pontífice firmó
los decretos que reconocen el martirio de 70 religiosos
durante la Guerra Civil española.
Los futuros beatos españoles son 45 hermanos
maristas, 14 dominicos, seis hermanos de las Escuelas
Cristianas y tres monjas ''asesinados por odio
a la fe durante la persecución religiosa
en España'', en 1936, y un sacerdote carmelita,
en 1934, indicó el comunicado.
Entre los religiosos figuran los hermanos maristas
Lorenzo y Virgilio; los hermanos de las Escuelas
Cristianas Ovidio Bertrando y Hermenegildo Lorenzo,
así como las monjas María del Monte
Carmelo y Magdalena Fradera.
La Iglesia admite para el beato el ''culto privado'',
es decir, en la zona donde nació o ejerció
su labor, mientras que al santo se le reconoce
el culto universal.
Emotivo reencuentro tras larga odisea
Casto Ocando, El Nuevo Herald.
17 de diciembre de 2006.
Ocho años atrás, Mariela Conesa
se había hecho la promesa de que no se
volvería a cortar el cabello hasta lograr
reencontrarse con su esposo Marino Hernández
y su hijo Osniel, que habían quedado en
Cuba en espera de la reunificación familiar.
Marino y Osniel habían realizado un primer
intento de venir a Estados Unidos que terminó
en una deportación, después que
la embarcación arribara al Puente Flagler
de los Cayos y oficiales de inmigración
consideraran que no habían llegado propiamente
a tierra.
La segunda travesía de esta intrépida
familia finalmente se coronó con éxito.
Mariela finalmente podrá cortar su cabellera
de dos pies de largo, luego que se reencontrara
con su esposo y su hijo.
''Al verlos nada más los abracé.
No pude decir palabra'', dijo ayer Mariela Conesa,
en conferencia de prensa al lado de Marino y Osniel,
y con la larga cabellera trenzada, lista para
que su hijo la cortara en una ceremonia para sellar
la unidad familiar.
''Me sentí contento porque al final pude
tener a mi mamá a mi lado'', comentó
en tono serio Osniel, de 14 años, que tenía
apenas 5 años cuando su madre salió
de Cuba buscando la libertad en 1998.
Media docena de los 16 balseros que arribaron
el viernes a un sector de Bahía Honda,
en los Cayos, y que habían salido de Matanzas
en un viaje de 24 horas en balsa, compartieron
ayer los detalles de la travesía y el disfrute
de su primer día en libertad, luego que
culminaran en la madrugada del sábado toda
la tramitación para iniciar una nueva vida
en suelo norteamericano.
''Es emocionante este momento para todos nosotros'',
dijo Ramón Saúl Sánchez,
presidente del Movimiento Democracia, que presentó
ayer a los balseros en rueda de prensa.
''Por fin llegamos a esta tierra de libertad'',
dijo Tomás Perdomo, de 43 años,
un disidente y activista del Movimiento Independiente
Opción Alternativa, de Matanzas.
Perdomo es tío de Lázaro Martínez
Jiménez, el único de los viajeros
que quedó retenido en la sede de la patrulla
fronteriza en Pembroke Pines, porque enfrenta
un caso de falso testimonio a funcionarios estadounidenses,
luego que afirmara tener antecedentes penales
en Cuba con el objetivo de obtener una visa para
venir a Estados Unidos.
Los abogados de Martínez Jiménez,
Kendall Coffee y William Sánchez, iniciarán
negociaciones con autoridades federales para establecer
el estatus legal del balsero retenido y lograr
su libertad condicional en cuestión de
semanas.
''El va a salir. Tardará unas semanas
o meses, pero eventualmente saldrá en libertad.
A Cuba no lo van a deportar'', aseguró
Sánchez a El Nuevo Herald.
Sánchez detalló que Martínez
Jiménez trajo consigo una copia de su expediente
para demostrar que no tiene antecedentes penales
en la isla y que no representa un peligro para
Estados Unidos.
''Dios puso su mano para que llegáramos
a salvo'', dijo Osmani Martínez, de 30
años, hermano de Lázaro.
Osmani relató con detalles cómo
construyeron la balsa de 6 metros de largo para
acomodar 16 personas, en un claro de monte en
Matanzas, para despistar a las autoridades.
''La persecusión era implacable'', relató
Marino Hernández, que ayudó a construir
la embarcación.
Osmani dijo que utilizaron materiales como aluminio
y madera, y le añadieron un motor fuera
de borda que compraron en el mercado negro. El
motor funcionaría perfectamente hasta escasos
metros de la orilla en Bahía Honda, cuando
se apagó completamente fundido.
''Salimos el jueves a las 3 de la madrugada,
pero nos tardamos porque supimos que la seguridad
nos estaba esperando en la playa donde supuestamente
íbamos a salir, y tuvimos que cambiar de
playa'', relató el balsero.
''Afortunadamente, el mar nos acompañó
bastante bien'', acotó Osmani.
El momento más peligroso fue a unas 5
millas antes de tocar tierra, recordó Yasmar
Calero, de 23 años.
''Empezó a llover, a soplar viento duro,
y el oleaje se puso fuerte. Eso duró de
2 a 3 horas. Teníamos el viento y el oleaje
en contra. Pero afortunadamente pudimos llegar'',
dijo Calero.
''La travesía no fue buena pero tampoco
mala. Se podía navegar'', dijo Marino Hernández.
Los preparativos duraron mes y medio en el más
absoluto secreto, dijo Tomás Perdomo.
En Miami, Mariela Conesa esperaba con ansiedad
la llegada de su esposo e hijo, porque le habían
avisado de Cuba que la embarcación había
salido.
''Supusimos que iban a llegar más o menos
al mismo sitio (del Puente Flagler) de la vez
anterior, así que los esperamos en esa
área, moviéndonos unas millas en
las playas cercanas, hasta que vimos a un grupo
y eran ellos. Inmediatametne avisamos a las autoridades'',
recordó Conesa.
''Sabíamos que estaban preparando el viaje,
pero no sabíamos cuándo. Nos enteramos
cuando ya estaban en tierra'', dijo Julia Jiménez,
hermana de Tomás Perdomo y tía de
Lázaro Martínez Jiménez,
que permanece retenido.
Comentando sobre los rumores de la delicada salud
de Fidel Castro, Osmani Martínez dijo que
aunque el gobierno ''no dice nada'' sobre el tema,
"el pueblo sabe la verdad, que su estado
es crítico''.
''El pueblo sabe que Raúl no puede llevar
las cosas como las llevaba Fidel. No es tan inteligente.
El pueblo espera un cambio luego que se muera
Fidel Castro'', aseguró Osmani.
La larga marcha de la sucesión en Cuba
Juan F. Benemelis, Especial para
El Nuevo Herald. 17 de diciembre de 2006.
La ausencia de Fidel Castro del Espectáculo
Más Grande del Mundo, montado en La Habana
con la presencia de casi 2,000 invitados para
la celebración diferida de su octogésimo
cumpleaños, convierte las actividades festivas
en un funeral anticipado.
Como quiera que se mire, la era de Castro ha
terminado. Y mientras medio mundo, o mundo y medio,
sigue mirando al toro y al paño rojo del
torero, entre declaraciones altisonantes y dogmas
enraizados, el torero ha ido configurando su equipo,
moviendo a sus banderilleros, colocando sus piezas
y afianzando lo que ya ha sucedido ante nuestros
propios ojos y sin alboroto: una inadvertida y
completa sucesión.
El ascenso protagónico, más allá
del simbolismo, de los tres Comandantes de la
Revolución, ha sido inversamente proporcional
a la salud de Castro: mientras más se deteriora
lo que va quedando del Máximo Líder,
más protagonismo ejecutivo y estratégicamente
decisorio han ido tomando los comandantes. Lo
mismo sucederá con los cambios y reformas;
mientras más osados y profundos los ajustes,
peor la salud del Comandante en Jefe. Viceversa,
si los cambios se detienen momentáneamente,
hay una mejoría en su salud.
Todo parece indicar que los tres Comandantes
de la Revolución: Ramiro Valdés,
Juan Almeida y Guillermo García han arribado
a un consenso por el cual comparten la dirección
de la sucesión, con Raúl Castro.
Raúl, no es Comandante de la Revolución,
pero de no ser el único General de Ejército
del país, ése sería su cargo.
Hoy más que nunca, es primus inter pares
respecto a los otros, pero no es un máximo
líder, ya que no estamos ante la herencia
coreana. Y una disputa entre jerarcas no conviene
a ninguno. Así que se ha creado un Comandante
en Jefe Colectivo. La cohesión de los históricos
es un freno para cualquier escisión inmediata
dentro de la élite de poder luego de la
desaparición del gran sintetizador, Castro.
El 30 de noviembre, el acto por el 50mo. aniversario
del alzamiento de Santiago de Cuba lo presidieron
Juan Almeida, Ramiro Valdés y Guillermo
García, por encima de más de seis
miembros del Buró Político. Valdés
define a Raúl Castro como el ''firme cancerbero''
de la Revolución, y posteriormente Almeida
declara que "estamos dispuestos a dar nuestra
sangre por esta tierra, por Fidel y por Raúl''.
Pese a que Raúl asumió las funciones
de primer sucesor, el llamado ''grupo Raúl'',
que se menciona en la Proclama del Comandante
en Jefe al Pueblo de Cuba del 31 de Julio del
2006, no es el que aparece actualmente como hegemónico:
Abelardo Colomé, Julio Casas Regueiro,
José Machado Ventura, José Ramón
Balaguer.
Asimismo, el equipo ejecutivo de Castro, tampoco
es hegemónico y en ocasiones ni siquiera
se menciona: Grupo de Coordinación y Apoyo
del Comandante en Jefe; Banco Financiero Internacional,
que de institución independiente fue subordinado
al Banco Central; José Ramón Miyar
Barruecos, Carlos Valenciaga.
El cambio de composición política
en Washington, a favor de los demócratas
con su política de no confrontación
total hacia La Habana, concede un período
de gracia de dos años a la cúpula
sucesoria, tiempo que está siendo aprovechado
para implementar medidas de emergencia como paliativos
a las crisis en los diferentes sectores de la
economía y la sociedad.
Quiéranlo o no, los sucesores no pueden
repetir el esquema fidelista de conducción,
por las características peculiares e irrepetibles
de Castro y por ser una estructura de mando concebida
a su voluntad. Necesariamente, para poder dirigir
el país y mantener el poder, con sus propios
estilos de dirección, tienen que hacer
modificaciones en las estructuras y los mecanismos
de ejecución y control.
La vieja élite histórica dirigida
por Raúl y los Comandantes de la Revolución
busca mantener la hegemonía del poder y
la unidad de la élite por un período
de cuatro o cinco años, cuando se produzca
su lógico ocaso biológico. Esperan
que ese sea tiempo suficiente para que se desarrolle
la relación económica con China
y cuaje la explotación del petróleo,
así como para que se observen frutos palpables
por la población, como la elevación
de los niveles de producción de productos
alimenticios, el alivio del transporte y el inicio
de serios planes de viviendas.
La relación con la Venezuela de Hugo Chávez,
de la cual se recibe el petróleo mínimo
vital, servirá como compás de espera,
como un puente, hasta el momento en que el petróleo
cubano lo vaya desplazando. En ese intervalo de
ajustes y consolidación, es evidente que
la sucesión definida en la Proclama nunca
funcionó, y que los criterios de ''más
de lo mismo'' del 31 de julio se han ido acomodando
a las realidades de un poder definido y repartido
de manera diferente. Por lo que veremos cómo
irán ocupando espacio otros candidatos
de la nomenclatura, mucho más jóvenes.
Es precisamente ahí donde se irán
delineando las diferentes corrientes.
La estructura del poder
1. Lo que hasta el momento puede verse como la
suprema jerarquía en la estructura del
poder, un primer nivel, una cúpula máxima,
es la siguiente:
o Raúl Castro. Es el primer poder, manteniendo
un bajo perfil mientras viva su hermano.
o Ramiro Valdés. Es el (ojo) segundo hombre
ejecutivo del régimen, aunque no lo parezca
por mantener un bajo perfil debido a su labor
de control tecnológico. El ser figura clave
en las negociaciones con China, acaso lo lleven
en un futuro inmediato a estar más visible.
o Juan Almeida. De una función relativamente
modesta de vicepresidente del Estado, cumpliendo
funciones protocolares se ha destacado últimamente
como una especie de ''árbitro'' entre los
miembros de la cúpula, además, de
presidir, de manera protocolar, al grupo de Comandantes
de la Revolución.
o Guillermo García. En su papel de Comandante
de la Revolución legitima la unidad revolucionaria
de la sucesión, pero es sólo un
símbolo histórico, sin poder efectivo.
Su deteriorada salud y su deficiente capacidad
de dirección no le permiten funciones ejecutivas
importantes, pero en el plano moral es el ''enlace''
con los revolucionarios ''de siempre''. En la
práctica sólo hay tres históricos
activos: Raúl, Valdés y Almeida.
2. El primer grupo ejecutivo bajo la dirección
de la cúpula:
o Carlos Lage, vicepresidente del Comité
Ejecutivo del Consejo de Ministros. Se mantiene
como una figura visible y viable. Buen organizador,
con relativo prestigio nacional e internacional.
Para muchos un candidato a la presidencia del
Consejo de Ministros o como premier. Es una figura
clave en la representación internacional
del país, para lo cual Raúl no tiene
suficiente experiencia ni muestra demasiado entusiasmo.
o Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea
Nacional del Poder Popular. Tiene el respaldo
original de los Comandantes más que de
Raúl. Se vio solo en una cruzada por establecer
a la Asamblea Nacional como el foro legalizador
de la sucesión, pero ganó terreno
suficiente en esta dirección.
Es imprescindible en tanto legitima la sucesión
por la Asamblea Nacional. Desplazarlo en estos
momentos para sustituirlo, por ejemplo, por su
segundo, Jaime Crombet, no sería inteligente
y debilitaría la legitimación. Así
pues, está asegurado por un tiempo, aunque
una vez legitimado todo, ¿quién
sabe? Aunque su experiencia en política
exterior y las relaciones con Estados Unidos le
pueden asegurar la cercanía a Raúl.
o José Ramón Machado Ventura, miembro
del Buró Político y del Secretariado
del Partido Comunista. Hombre de Raúl,
quien confía en él, y que desde
hace muchos años lleva las riendas de la
conducción del aparato partidista. Su estrella
ascenderá o descenderá acorde con
el papel que se le asigne al Partido en los próximos
tiempos.
o Esteban Lazo, jefe del Departamento Ideológico
del Partido Comunista y figura simbólica
por ser de la raza negra. Dirige también,
como miembro del Buró Político,
la actividad de Relaciones Internacionales del
Partido. Es vicepresidente del Consejo de Estado.
o Fernando Remírez de Estenoz, miembro
del Secretariado del Partido Comunista, a cargo
de Relaciones Internacionales. Ha ido ganando
protagonismo en estos cuatro meses, mientras la
figura del canciller Felipe Pérez Roque
parece opacarse tras el fracaso de la Cumbre del
Movimiento de los No Alineados y la derrota de
Venezuela en su candidatura como miembro no permanente
del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Llama
la atención que en reiteradas ocasiones
ha rectificado pronunciamientos de Pérez
Roque y Alarcón respecto a la salud de
Castro.
o Alvaro López Miera. El más joven
de los seis generales de cuerpo de ejército
activos en las Fuerzas Armadas, viceministro y
jefe del Estado Mayor General, goza de toda la
confianza y simpatías de Raúl, a
quien se unió en el Segundo Frente siendo
un niño. Raúl parece haberle asignado
la conducción operativa del aparato militar
en estos tiempos en que él mismo desarrolla
funciones de sucesor designado, y parece que hasta
por encima del general Casas Regueiro, que es
el viceministro primero. Fue el Jefe de la revista
militar del 2 de diciembre, que presentó
las tropas a Raúl.
3. Otro grupo ejecutivo, por debajo de los anteriores:
o José Ramón Balaguer, ministro
de Salud y miembro del Buró Político
del Partido Comunista. Aunque es uno de los seis
mencionados junto a Raúl en la Proclama
y goza de su confianza, no se caracteriza por
su capacidad ni su flexibilidad. Ha continuado
trabajando en las funciones de salud pública,
pero este sector no está recibiendo en
estos instantes la atención exagerada y
desproporcionada que le asignaba Castro.
o Yadira García, miembro del Buró
Político y ministra de la Industria Básica.
Es una figura poco visible pero muy poderosa.
Gozó de la simpatía y el apoyo de
Castro. Tiene el control del petróleo y
de toda la industria del país.
o Jorge Luis Sierra Cruz. Fue promovido a miembro
del Secretariado del Partido Comunista, pero en
octubre fue removido y designado ministro del
Transporte. Para muchos es un reformista, aunque
para otros es un oportunista, a quien las promociones
le ''calmaron'' las ansias de cambios y transformaciones.
o Francisco Soberón, presidente del Banco
Central y uno de los seis mencionados en la Proclama.
No es una figura política, sino un tecnócrata
de reconocida capacidad y prestigio que fue ascendiendo
en la escala de la nomenclatura por su experiencia
y resultados, y se ha convertido, de hecho, en
el cerebro financiero del régimen.
o Abel Prieto, miembro del Buró Político
y ministro de Cultura. Es el intelectual, la imagen
exterior de la Revolución ante los intelectuales
y artistas del mundo, relación imprescindible
para alimentar el mito de la Revolución.
Recibe mucha exposición en este campo.
o Jaime Crombet, vicepresidente de la Asamblea
Nacional del Poder Popular. Con experiencia y
prestigio entre la élite, aunque mantiene
continuamente un bajo perfil, es un factor fundamental
en la estructuración de la columna vertebral
estatal en provincias y municipios, y la definición
de una institucionalidad decisiva en estos momentos.
Fuerzas Armadas
Al desplazarse Raúl a otras funciones
queda vacante la vital plaza de ministro de las
FAR. Se ha barajado la figura de Almeida, quien
ya en los años 60 actuó como ministro,
aunque también se ha considerado la promoción
del general López Miera. Este último
parece ser aceptado también por Valdés,
como parte de la sucesión pactada. Y si
el general Casas Regueiro, actual segundo del
MINFAR, sale del juego, no deben existir problemas
para el ascenso de López Miera. Por supuesto
que habrá que pasar a retiro a algún
Jefe de Ejército, como Ramón Espinosa
Martín, por ser también el más
veterano, aunque podría mantener su puesto
en el Buró Político.
El Ministerio del Interior (MININT) es otra de
las plazas controversiales. Estando Valdés
en posesión de la seguridad y represión
electrónica, el papel del ministro Abelardo
Colomé Ibarra se reduce, por lo cual es
posible que se promueva un sustituto, posiblemente
entre los generales Fernández Gondín,
Julio César Gandarilla o Félix Baranda
Columbié. Cuando ocurra el deceso de Castro,
un personaje de primera importancia para la cúspide,
como el general Humberto Omar Francis, jefe de
Seguridad Personal, tendría que desempeñar
algún cargo relevante, tal vez como viceministro
en el MININT, pues la seguridad personal de Raúl
es menos complicada.
Panorama opositor
Esta es la partida más compleja porque
todas las fichas (exilio, Washington, élite
de poder en Cuba, disidencia), pese a estar esperando
el desenlace, desarrollaban políticas que
no consideraban el actual escenario y el futuro
inmediato. Los planes de Washington descansaban
en un desplome total del sistema al día
siguiente de la muerte de Castro, para iniciar
todo un programa en favor de viabilizar la democratización;
esperanza que aún se mantiene.
El exilio, con una visión parecida, adicionaba
una carta que se mostraría dinámica
y entraría en acción a partir de
cualquier flaqueza o debilidad del sistema: la
explosiva combinación de la resistencia
popular con la disidencia; esperanza que aún
se mantiene.
Y la élite que asumió hace ya más
de cuatro meses la conducción del Estado
totalitario, heredó una entelequia sin
estructuras viables, con la energía pendiente
del hilo chavista, el deterioro de la salud pública
y graves problemas en el transporte, la vivienda,
la energía y en renglones básicos
alimenticios.
Washington se encuentra sin estrategia política
para este período intermedio, cuya duración
se desconoce ¿semanas, meses, años?
entre la desaparición física de
Castro y el inicio de la transición democrática.
El establishment político norteamericano
obvió inexplicablemente un factor común
en las transiciones del ex bloque soviético:
el protagonismo de las fuerzas reformistas dentro
de la nomenclatura hacia la transición.
Por eso, no cuenta, por el momento, con puentes
que le acerquen a los grupos reformistas dentro
de la élite, sobre todo si ésta
va a prolongar su estancia en el poder más
allá de los pronósticos. Amén
del lobby petrolero, imposible de resistir, interesado
en absorber antes que los chinos las reservas
cubanas confirmadas en el Golfo de México.
El exilio ve con inquietud cómo sus cartas
maestras se hallan empantanadas por el momento.
Pese al incremento de la represión, la
explosión popular no pasa de alguna que
otras protestas individuales, inconexas. Y la
disidencia ha probado que sólo existen
disidentes y no un poderoso movimiento articulado
que pueda, como en Checoslovaquia, Polonia, Georgia,
o los países bálticos, arrastrar
a las multitudes. La esperanza reside en que si
bien Castro ya murió políticamente,
y un grupo ha asumido las riendas del estado totalitario,
su muerte física pueda ser ese detonante
tan deseado.
Por su parte, la élite del poder en Cuba
camina sobre una fina capa de hielo. Lo más
importante: lucha y pacta para que no se produzcan
en lo inmediato escisiones en sus filas, algo
que considera más peligroso que la calle
y la oposición. Espera mantener a raya
a los disidentes, bajo control las expectativas
de la población y lograr en tiempo récord
aliviar comida, transporte, vivienda y electricidad.
Busca desesperadamente una apertura con Washington
(algo muy difícil mientras no se liberen
los presos políticos), sin mostrar que
lo hace, mientras le abre las puertas a los chinos.
¿Qué sucederá en la élite
y el ejército si, como se ha esperado en
años, tras la muerte física de Castro
se produce el desplome? ¿Qué sucederá
en el exilio si la actual élite logra pasar
el Rubicón y se sostiene en el poder por
años? ¿Cuál será la
política en Washington si se produce un
desplome y sectores militares se hacen del poder
luego de la muerte de Castro, o si tal cosa no
se produce y los chinos se apropian del petróleo
e inyectan desarrollo con totalitarismo en la
isla?
Hay mucho que analizar para encontrar respuestas
aceptables a todas estas preguntas. Lamentablemente,
hay muchos, aquí y allá, que ni
siquiera se hacen estas preguntas. Pero estas
son las claves para desenredar el ovillo y salir
del laberinto. La mejor estrategia para enfrentar
a Castro, sea la que sea, es hoy obsoleta, porque
ya quedó fuera del poder por obra y gracia
de la biología, y no podrá retornar,
a pesar de lo que digan sus amanuenses. Guste
o no guste, las estrategias frente a Castro perdieron
vigencia. Hay que concebir ahora, y sin perder
tiempo, las de encarar a los sucesores. O conformarse
con vivir soñando.
Eugenio Yañez y Antonio Arencibia son
coautores de este artículo.
El éxodo que pone a temblar a Washington
Susan Carroll / NYT, Fort Lauderdale.
17 de diciembre de 2006.
Funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional
de Estados Unidos (DHS) se están preparando
para una posibilidad remota pero real: que la
muerte de Fidel Castro pudiera desatar una emigración
masiva desde la isla, ocasionando que los refugiados
terminaran en centros para detenidos en Florida,
Texas y más allá.
Cuando menos esa es una de varias situaciones
potenciales que podrían desarrollarse en
el peor de los casos y que funcionarios federales
sopesaron el pasado martes, al comienzo de un
simulacro enfocado a sondear la capacidad del
DHS y otras dependencias estadounidenses para
responder a una potencial crisis de balseros.
El vicealmirante del Servicio Guardacostas, David
W. Kunkel, director de la Fuerza de Tarea del
Sureste del DHS, quien encabezó el ejercicio
de dos días de duración, hizo énfasis
en que el gobierno estadounidense no está
pronosticando que la muerte de Castro vaya a desestabilizar
a Cuba y desatar una ola masiva de inmigrantes.
Sin embargo, sí expresó: "Nosotros
no queremos que nos tomen desprevenidos''.
Un plan federal enfocado a contener el posible
éxodo desde Cuba ha estado bajo revisión
desde hace 18 meses y necesitará de la
aprobación final del secretario del DHS,
Michael Chertoff. Casi al principio de esta semana,
funcionarios de la rama federal se negaron a divulgar
muchos detalles acerca del plan, pero dijeron
que confiaban en que este reduciría una
ola de inmigración.
Algunos funcionarios locales y estatales dijeron
albergar la esperanza de que eso sea cierto, pero
si los inmigrantes logran cruzar la primera línea
defensiva, temen que Florida pudiera ver una repetición
del puente Mariel-Cayo Hueso, un caótico
éxodo en 1980 que trajo 125,000 cubanos
a Estados Unidos, mayoritariamente a las costas
de Florida.
Robert Palestrant, director en funciones de la
Oficina de Manejo de Emergencias en el Condado
Miami Dade, dijo que ellos tienen la capacidad
para albergar hasta 78,000 personas en caso de
que se produzca un huracán, pero que eso
involucraría el cierre de escuelas para
su uso posterior como refugios. Si llegaran a
verse grandes cifras, dijo, el gobierno federal
tendría que intervenir y enviar a los inmigrantes
hacia otras partes del país.
''No podemos soportar otro Mariel'', dijo.
Si bien funcionarios del Servicio de Ciudadanía
e Inmigración de Estados Unidos (CIS) no
quisieron ofrecer detalles con respecto a sus
procedimientos para una ''inmigración de
emergencia'', algunas fuentes que han revisado
el plan dijeron que éste involucra el envío
de inmigrantes cubanos a centros para detenidos
a lo largo del país, si se agotan los recursos
del sur de Florida.
El plan podría tener implicaciones para
Texas, que alberga a la quinta mayor población
cubana y cubanoamericana en Estados Unidos. El
estado también es uno los participantes
más destacados del negocio, con fines de
lucro, de los centros de detención para
inmigrantes. Previamente en este año, DHS
otorgó a KBR, subsidiaria de la empresa
Halliburton con sede en Texas, un contrato por
$385 millones considerando la eventualidad de
que se produzca una "estampida de emergencia
de inmigrantes hacia Estados Unidos''.
Sin embargo, oficiales de los guardacostas confían
en que la situación no llegará a
tanto.
La dependencia está lidiando con una flota
ya entrada en años y un número cada
vez mayor de inmigrantes indocumentados que llegan
a través del Caribe, según datos
de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental,
dependiente de la Contraloría General.
El plan del Servicio Guardacostas se pronuncia
por el destacamento de embarcaciones a las primeras
indicaciones de una inmigración masiva,
de ser necesario, con el respaldo del Departamento
de Defensa.
Andy Gómez, importante miembro del Instituto
de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos de la Universidad
de Miami, quien ha participado en reuniones a
puerta cerrada con el DHS y la policía
estatal y federal, no cree que el gobierno estadounidense
esté preparado para lidiar con las posibles
consecuencias a raíz de la muerte de Castro.
Agregó que algunos sondeos por parte de
dicho instituto estiman el número de personas
que querrían abandonar la isla en aproximadamente
500,000.
''Yo no creo que ellos estén preparados
en lo más mínimo'', dijo. "Sé
que existen planes de contingencia, pero creo
que el punto de mayor preocupación para
Estados Unidos es una inmigración en gran
escala''.
''Nosotros no contamos con suficientes viviendas,
y nos hace falta mejor educación y servicios
de salud'', dijo Gómez. "Sencillamente
no tenemos la infraestructura suficiente para
absorber un número de personas de esa magnitud''.
Funcionarios estadounidenses también se
están preparando para enfrentar las embarcaciones
que salgan de Florida con rumbo a Cuba, lo cual
estaría prohibido por la ley en un momento
de crisis. Ramón Saúl Sánchez,
un exiliado de 42 años, jura que, al igual
que otros integrantes del Movimiento Democracia,
navegarán hacia Cuba, sin consideración
a las advertencias por parte del DHS y el Departamento
de Defensa.
''Si ellos tratan de impedirnos ejercer nuestro
derecho pacífico de regresar a nuestra
tierra natal y brindarle ayuda al pueblo cubano
en un momento crucial, nos pronunciaremos por
la desobediencia civil'', aseguró.
En el sur de Florida, funcionarios de ayuda humanitaria
dijeron que las escuelas y hospitales están
preparándose concienzudamente con algunas
medidas necesarias, sólo por si acaso,
ya que al parecer la salud de Castro se deteriora
con rápidez.
Castro, de 80 años, fue sometido a una
cirugía abdominal en julio, a raíz
de una aflicción desconocida. Desde entonces
se le ha visto muy pocas veces, y algunos funcionarios
estadounidenses creen que está luchando
contra un cáncer terminal.
En el ejercicio del martes, entre la muchedumbre
circularon rumores no confirmados acerca de la
muerte de Castro.
''¿Estamos listos? Más o menos'',
respondió Marielena Villamil, presidenta
de la Red Humanitaria del Sur de Florida para
Cuba, grupo de dependencias sin fines de lucro
y gubernamentales que se prepara con el ojo puesto
en la era posterior a Castro.
''Nosotros sencillamente estamos esperando para
ver qué ocurre y rezándole a Dios
por que la situación no se salga de control'',
dijo.
Congresistas norteamericanos creen que es
el momento de dar un paso adelante
EFE, La Habana, 16 de diciembre
de 2006.
Un grupo de congresistas de Estados Unidos manifestó
ayer en La Habana su convencimiento de que ha
llegado el momento de que tanto su país
como Cuba puedan dar ''un paso adelante'' en sus
relaciones.
''Este es ciertamente un buen momento para ir
hacia adelante'', declaró a los periodistas
el congresista republicano por Arizona Jeff Flake,
al destacar que es el mejor momento ''que hemos
tenido en mucho tiempo'' para que se produzca
un acercamiento.
Flake llegó ayer a La Habana como parte
de una delegación de diez congresistas
(cuatro republicanos y seis demócratas)
del denominado ''Grupo de Trabajo sobre Cuba''
del Congreso de EEUU, para entrevistarse con autoridades
cubanas.
La visita se produce después de que el
pasado 2 de diciembre, el gobernante provisional
de Cuba, Raúl Castro, lanzara un mensaje
conciliador a EEUU para que ambos países
se sentaran en una mesa de negociación
con el fin de resolver su "prolongado diferendo''.
Raúl Castro, gobernante interino de Cuba
desde que Fidel Castro anunciara la delegación
provisional de sus cargos por una enfermedad que
se mantiene como ''secreto de Estado'', hizo su
ofrecimiento durante un desfile en el 50 aniversario
de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
''Creo que ésta es la delegación
más grande de miembros del Congreso que
ha venido a Cuba y sentimos que es un momento
importante, esperamos encontrarnos con funcionarios
del Gobierno cubano y ojalá que lance una
nueva era en las relaciones entre EEUU y Cuba'',
señaló.
El congresista indicó que aunque el grupo
no es uniforme en su percepción de las
relaciones, la mayoría está ''a
favor de un mayor diálogo'', y no ocultó
su esperanza de que los legisladores puedan con
su viaje "lograr el objetivo''.
Flake destacó, además, que hay
''nuevas dinámicas'' tanto en el Congreso
estadounidense como en Cuba.
Para William Delahunt, congresista demócrata
por Massachusetts y también miembro de
la comisión para Cuba en la cámara
baja, "una mayoría significativa del
Congreso desearía entablar un diálogo
y eso es por lo que estamos aquí''.
''Estamos aquí para hablar por nuestros
colegas y, como digo, hay una mayoría significativa
en el Congreso de EEUU que cree que es el momento
de entablar el diálogo, y decimos eso con
respeto a nuestra propia administración'',
reiteró.
Delahunt señaló que "hay un
deseo de entablar un diálogo en áreas
en las que podemos estar de acuerdo a pesar de
que estoy seguro de que seguirá habiendo
profundas diferencias con el gobierno cubano''.
''Probablemente podremos decir el domingo cuáles
serán nuestras prioridades, las prioridades
del Grupo de Trabajo para Cuba, (para el año
próximo) cuando regresemos a Washington'',
indicó.
No obstante, recordó que esa comisión,
compuesta por 25 demócratas y 25 republicanos,
''desde hace años'' considera que ''es
el momento de reconfigurar y cambiar la relación''
entre los dos países.
Chávez dice que habló con Castro
EFE, Caracas, 16 de diciembre
de 2006.
EL presidente de Venezuela, Hugo Chávez,
dijo ayer que habló con su colega cubano,
Fidel Castro, sobre la reactivación de
la Alternativa Bolivariana para las Américas
(ALBA) y de los planes venezolanos de buscar crudo
en las costas cubanas.
Chávez saludó a Castro y expresó
su ''optimismo'' porque continúe su ''lenta''
recuperación de la operación gastrointestinal
a la que fue sometido en julio y que le obligó
a delegar el mando en su hermano Raúl Castro.
''Estamos muy optimistas, ayer (cuando conversó
telefónicamente con Castro) lo sentí
de muy buen humor ... sabemos que estás
dando una gran batalla'', dijo el gobernante venezolano,
que negó que su colega cubano padezca un
''cáncer terminal'' como, dijo, han indicado
informaciones de la prensa mundial.
''Ayer (jueves) tuve la dicha de conversar con
Fidel en la tarde y en la noche ... estamos trabajando
mucho por el Alba, revisando todo para reimpulsar
el ALBA, el ALCA murió, la propuesta colonialista'',
dijo Chávez en un acto político.
Chávez, reelegido en el cargo el pasado
3 de diciembre con el 62 por ciento de los votos
para otro mandato de seis años, ha presentado
el ALBA como contrapartida del Area de Libre Comercio
de las Américas (ALCA).
La propuesta ''bolivariana'' tiene una arista
económica pero está basada sobre
todo en el aspecto social y de cooperación,
insistió el gobernante ante activistas
de la coalición oficialista de 24 partidos.
De vuelta en Miami 7 de los balseros del puente
Wilfredo Cancio Isla, El Nuevo
Herald. 16 de diciembre de 2006.
Siete de los balseros del Puente de las Siete
Millas agotaron su paciencia esperando por el
permiso del gobierno cubano para retornar a Estados
Unidos y se lanzaron nuevamente al mar.
Esta vez se aseguraron de llegar a una porción
del territorio que fuera ''tierra firme'' sin
lugar a dudas.
Casi un año después de que 15 personas
fueran repatriadas a Cuba tras arribar a un pilote
del viejo puente Flagler, en los cayos de la Florida,
siete de ellas repitieron la travesía en
una embarcación rústica con un pequeño
motor y arribaron la madrugada de ayer casi por
el mismo punto donde terminó frustrado
el viaje anterior.
Al cierre de esta edición, el grupo permanecía
retenido en la sede de la Patrulla Fronteriza
en Pembroke Pines, adonde fueron trasladados para
cumplir los trámites de rigor. Se prevé
que sean liberados en la mañana de hoy.
''Están aquí, están aquí,
llegaron a los Cayos'', exclamó emocionada
Mariela Conesa, quien emigró por vía
marítima a Miami en 1998. "Es increíble
que hayamos pasado tanto tiempo separados''.
En las primeras horas del viernes, Conesa recibió
una llamada telefónica en su casa de Hialeah
para informarle que su esposo Marino Hernández
y el hijo de ambos, Osniel, de 14 años,
estaban en territorio estadounidense.
Las autoridades del condado Monroe confirmaron
que 16 cubanos arribaron cerca de las 3:30 a.m.
por un punto en el extremo sur del nuevo Puente
de las Siete Millas, a la altura de Cayo Marathon.
Sin embargo, declinaron señalar si entre
ellos viajaron integrantes del grupo que fue detenido
por el Servicio Guardacostas el pasado 4 de enero
y devuelto a Cuba cinco días después
en medio de una encendida polémica en la
comunidad.
El eje de la controversia fue si al llegar al
viejo puente en desuso --paralelo a la moderna
edificación vial construida en 1982-- podía
considerarse que los balseros habían pisado
tierra firme estadounidense.
El grupo repatriado --11 hombres, dos mujeres
y dos menores-- hizo historia cuando a comienzos
de marzo un juez federal dictaminó que
la decisión de retornarlos a la isla había
sido errónea, y ordenó a las autoridades
estadounidenses hacer los mayores esfuerzos para
que todos regresaran por vías legales.
El veredicto judicial sobrevino tras una demanda
presentada por abogados locales ante un tribunal
de Miami, estableciendo una victoria legal sin
precedentes para los inmigrantes cubanos.
Pero entonces comenzó la odisea en tierras
cubanas.
Desde el 28 de marzo, 14 de los repatriados habían
cumplido los trámites de rigor ante las
autoridades cubanas y la Oficina de Intereses
de Estados Unidos en La Habana. Pero el gobierno
cubano optó por retenerlos posponiéndoles
el permiso de salida (tarjeta blanca), que es
requisito indispensable para abandonar el país.
Uno de los integrantes del grupo inicial, Lázaro
Martínez Jiménez, fue descalificado
para emigrar legalmente por ofrecer falsos testimonios
a los funcionarios estadounidenses. Los seis restantes
poseen visas para ingresar a EEUU.
Según la información obtenida desde
Cuba y ratificada por fuentes familiares en Miami,
Martínez Jiménez se encuentra en
el grupo que arribó ayer por los Cayos.
Los 14 balseros habían hecho gestiones
al más alto nivel del gobierno cubano para
obtener su salida. El último trámite
oficial lo realizaron el pasado 1ro. de noviembre,
cuando acudieron al edificio del Consejo de Estado
en La Habana y presentaron su caso en la oficina
del vicepresidente Carlos Lage.
''Nos dijeron allí que no existía
en Cuba ninguna ley que pudiera retener a ciudadanos
cubanos para no viajar al exterior y que nos darían
pronto una respuesta'', relató Elizabeth
Hernández en conversación telefónica
con El Nuevo Herald. "El pronto ha durado
casi dos meses''.
Hernández, su esposo Junior Blanco y el
hijo del matrimonio, John Michael Blanco, de 3
años, decidieron no sumarse en esta ocasión
a la aventura marítima.
''Yo tengo un hijo pequeño y ya sé
lo que es estar en alta mar'', relató la
mujer en conversación telefónica
desde el poblado de San Francisco, en la provincia
de Matanzas. "Si todo sale bien es una felicidad,
pero si sale mal y a mi hijo le pasa algo, no
podría vivir con ese cargo de conciencia''.
De acuerdo con testimonios familiares, en la
lista de los siete ''balseros reincidentes'' se
cuentan además Rosa Rodríguez, Ernesto
Hernández, Tomás Perdomo y Hermes
Hernández Pons. Todos residían en
la provincia de Matanzas.
''El gobierno de EEUU hizo todo lo posible para
que ellos vinieran de una manera legal y correcta,
pero el régimen cubano se empeñó
en no permitirles la salida'', declaró
el abogado Willy Allen, quien representó
al grupo en la demanda judicial. "Y cuando
uno se siente desesperado y sin escapatoria en
Cuba, el mar es la única opción''.
wcancio@elnuevoherald.com
|