PRENSA INDEPENDIENTE
Diciembre 12, 2006

POLITICA
El peligro de la haitianización (I)

Aleaga Pesant

LA HABANA, Cuba - Diciembre (www.cubanet.org) - Al comenzar el diciembre más largo de la historia de la isla -gracias a la incertidumbre social sobre lo que se considera desde el 31 de julio "secreto de estado" y las amplias maniobras que desarrollan los herederos políticos de la dictadura del proletariado-, la nación cubana puede enfrentarse a una probable desintegración del Estado, debido ante todo: al desarrollo de fuerzas centrífugas dentro de la sociedad; un partido comunista en descomposición; la pobreza y el desempleo; la violencia y la ausencia de confianza en los sistemas e instituciones; además de la apatía ciudadana por participar en organismos colegiados.

Las sociedades y sus instituciones, como organismos vivos que son, mutan, se desarrollan y se descomponen. Ejemplos, cercanos en el tiempo, de descomposición del Estado luego de prolongadas dictaduras son: el caso de la Unión Soviética, ya antes de descomponerse el Partido Comunista; Somalia, luego de la caída de Mohamed Siad Barre; Etiopía, luego de la huida de Mengistu Haile Marian y por supuesto Haití, luego del retiro en París del ultimo de los Duvalier.

La dictadura, en cualquiera de sus formas, es un proyecto insuficiente, depravado y paralizador. Con sus mecanismos de represión sostiene cierto y delicado nivel de gobernabilidad. Su ruptura, y sobre todo con la apertura a todos los niveles que significa la libertad, implica cierto desequilibrio que puede ser reaprovechado por las pandillas del no cambio, para volver a situaciones anteriores o de ingobernabilidad, donde obtendrían sus viles beneficios.

El caso más cercano a nosotros de descomposición del Estado desde lo político, geográfico, etnocultural y temporal, es Haití. Las repercusiones de los conflictos no resueltos de nuestro vecino tiene altos niveles de referencia en la memoria histórica de la nación cubana e invita a incluirlo para aclarar su ascendencia.

La Revolución Francesa, con su discurso de libertad, igualdad y fraternidad, repercutió en Haití, una sus colonias, con una sublevación de afro descendientes, la mayoría esclavos.

La revuelta culminó con una matanza de europeos y sus descendientes; la huida de muchos de estos a las costas de la zona oriental de Cuba (Guantánamo y Santiago) y el establecimiento de un engendro de gobierno en la zona francófona de la isla de La Española.

La constitución de la "república negra" creó un paradigma en las elites políticas y culturales de sus vecinos de lo que no se podía permitir, por lo que muchos de ellos se cuidaron de las relaciones con Puerto Príncipe, controlando y evitando el crecimiento de los grupos afro descendientes, e invadiéndolo en varias oportunidades. En casos extremos como en República Dominicana, el dictador Rafael Leonidas Trujillo estimuló a mediados del siglo XX las emigraciones de europeos blancos españoles con el fin de "mejorar la raza" y disminuir la presencia de "negros" en su país.

En Cuba la oposición del eminente José Antonio Saco al mantenimiento de la esclavitud se debió tanto al tema económico como al social, y al balance del componente etnocultural en la isla. Parte importante de la elite "blanca" y sacarócrata a la que pertenecía Saco temía la importación de esclavos negros, debido a que podía aumentar su número y peso específico en la vida política y social de la isla; así como en caso de revuelta podría dar ventaja militar a los afro descendientes.

Existen ejemplos en nuestra historia, durantes las guerras de independencia, donde varios de los más prominentes independentistas euro descendientes tuvieron reservas contra sus iguales afro. De este pensamiento racista fueron víctimas Padres Fundadores de nuestra nación como los Generales Antonio Maceo, Guillermón Moncada o Quintín Banderas, o eminentes políticos como Juan Gualberto Gómez.

El temor fundamental de aquellos próceres, según algunos historiadores, era que la presencia predominante de negros en las fuerzas independentistas, y su oficialidad, pudiera culminar en una versión de República Haitiana.

Con la independencia en 1902 los temores no disminuyeron en la isla. En 1910 un grupo de afro descendientes, conscientes de los miedos que encerraba la sociedad, propuso a la Constitución de la República una ley por la que se prohibía constituir partidos políticos de base étnica o de raza. No obstante los esfuerzos conciliadores y negociadores de los dos grupos etnoculturales más importantes del país (blancos y negros), durante la llamada "Guerra de Agosto" de 1912 más de tres mil afro cubanos fueron masacrados en las zonas de Guantánamo y Santiago. Entre los asesinados estaban los prominentes patriotas Martin Morúa Delgado y Evaristo Eztenos.

Con la "solidificación" de las estructuras de la republica en la década 40 y 50 del siglo XX, se fortalecieron las llamadas agrupaciones y sociedades negras, de color, y mulatas, así como sociedades etnoculturales o gremios y asociaciones laborales, donde la mayoría de sus afiliados eran en sentido general negros o blancos. En esa época llegaron a niveles prominentes políticos afro cubanos como: Jesús Menéndez, representante de los trabajadores azucareros y negociador en Washington del Diferencial Azucarero; Aracelio Iglesias líder de los proletarios del puerto y Salvador García Agüero, adalid de los comunistas y considerado uno de los oradores más brillantes del siglo XX cubano; o mestizos, como Fulgencio Batista y Saldivar, presidente electo de la república y durante más de 30 años el llamado "hombre fuerte" de Cuba.

Con la implantación del gobierno militar en 1959, bajo el discurso de la igualdad social y el combate contra el racismo y la discriminación, se destruyó la discusión sobre el tema y se rompieron los puentes que cruzaban el vacío de la intolerancia etnocultural, bajo el supuesto de que "el decreto" borraba la ignominia. Por ende, el asunto pasó a ser tabú, a ocultarse a la luz de la sombra para complejizarse y encontrar menos mecanismos de solución.

El término haitianización para la nación cubana no es etnocultural, ni se refiere al "temor al negro"; ya que más del 70 % de la población en la isla es afro descendiente. La voz haitianización, con respecto a Cuba, se relaciona al contexto de un "Estado fallido" o débil, incapaz de resolver los problemas internos a los que se enfrentan sus ciudadanos, de contribuir con estabilidad, comercio y progreso a la prosperidad y bienestar de sus vecinos.


Esta información ha sido transmitida por teléfono, ya que el gobierno de Cuba controla el acceso a Internet.
CubaNet no reclama exclusividad de sus colaboradores, y autoriza la reproducción de este material, siempre que se le reconozca como fuente
.

IMPRIMIR



PERIODISTAS EN PRISION

PRENSAS
Independiente
Internacional
Gubernamental
IDIOMAS
Inglés
Francés
Español
SOCIEDAD CIVIL
Cooperativas Agrícolas
Movimiento Sindical
Bibliotecas
DEL LECTOR
Cartas
Opinión
BUSQUEDAS
Archivos
Documentos
Enlaces
CULTURA
Artes Plásticas
El Niño del Pífano
Octavillas sobre La Habana
Fotos de Cuba
CUBANET
Semanario
Quiénes Somos
Informe Anual
Correo Eléctronico

DONACIONES

In Association with Amazon.com
Busque:


CUBANET
145 Madeira Ave, Suite 207
Coral Gables, FL 33134
(305) 774-1887

CONTACTOS
Periodistas
Editores
Webmaster