|
ECONOMIA
INFORMAL
La gran empresa
Yosvani Anzardo Hernández, Jóvenes
sin Censura
HOLGUIN, Cuba - Diciembre (www.cubanet.org)
- José Santos cursa la carrera de ingeniería
industrial en una de las improvisadas sedes universitarias
municipales. Cuando desmantelaron la maltrecha
empresa azucarera, donde trabajaba, no tuvo opción
y se convirtió en estudiante.
En su aula casi todos realizan lo que la policía
llama "actividad económica ilegal".
Hay zapateros remendones, peinadoras, electricistas,
técnicos de refrigeración, un carpintero,
un aspirante a mafioso, un fabricante de prótesis
dentales y, por supuesto, también un loco.
Y ese es José.
Un día fue al Banco Popular de Ahorro,
pues en el de crédito y servicio le dijeron
que no se hacía ni una cosa ni la otra,
sino todo lo contrario. Si no entienden, no se
preocupen, yo tampoco. Recuerden que hablamos
de Cuba.
En el banco se le informó que no se dan
créditos, y que si haces un depósito
en divisa sólo ganas el 1% anual de interés.
Y no puedes retirar tu dinero cuando quieras.
¡Razón que convence! José
Santos creó su propio banco, con cuatro
accionistas más, que aportaron pequeñas
sumas con intereses muy competitivos al débito
y al crédito. Y le prestaron dinero a todos,
menos al aspirante a mafioso.
Cada una de las micro empresas funciona en la
clandestinidad, razón por la que se cuidan
de no crecer. Convirtieron el proyecto en la tesis
de grado de las asignaturas Contabilidad Financiera,
Costo y Análisis Económico.
El estudiante banquero dijo a los profesores que
había leído en un libro que esto
y mucho más se podía hacer. Desde
entonces, los profesores (también improvisados)
quieren leer el libro. Cual no sería su
sorpresa cuando alguien les prestó uno
titulado "Sólo los paranoicos sobreviven",
de Andy Grove, donde se dice que la independencia
económica no sólo está en
dependencia de la libertad política, sino
también física, de movimiento pensamiento.
Nos cuidamos de que no nos crezcan más
las alas que los pies, para ser objetivos sin
dejar de soñar. Y nos entrenamos para cuando
(muy pronto) se legalice la pequeña empresa.
Y para que, como uno de los resultados del cambio,
podamos caminar con bastón y no con muletas.
Y no digo más. José, medalla para
ti, y tus compañeros, y que la suerte no
les falte.
|