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SOCIEDAD
Retozo con la tragedia
Richard Roselló
LA HABANA, Cuba - Abril (www.cubanet.org) - Es
terrible cuando alguien se nos muere sin previo
aviso, cuando toma por sorpresa a una madre, un
familiar...
Han pasado tres meses desde que un ciclista irresponsable,
colgado a la defensa trasera de la ruta 190 en
la capital, perdió la vida bajo los neumáticos
del ómnibus, en la avenida 31 y 60 del
municipio Playa. El suceso fue doloroso y parecía
igualmente aleccionador. Pero no fue así.
Al paso del tiempo ya nadie se acuerda del trágico
suceso, y una cadena de ciclistas se afana, casi
a diario, en colgarse tras los ómnibus
o cuanto vehículo transite por la avenida
31. O más allá porque se los ha
visto pasar el túnel de la calle Línea
en el Vedado, en ambas direcciones.
La indolencia de estos adolescentes ciclistas
y esquiadores, que hablaré más adelante,
"cuesta una cantidad de divisa", según
afirma un cobrador de la ruta 298 del paradero,
municipio La Lisa.
Ellos cuentan que sus vehículos Mercedes
Benz están programados para ser explotados
por varios años de trabajo, pero averías
producidas por estos ciclistas y esquiadores,
obligan a detenerlos y detener sus servicios por
días, en perjuicio de los pasajeros.
"Los daños son considerables. Desde
la rotura de ventanillas, faroles y bombillos
traseros de la guagua hasta la puerta del motor,
donde se cuelgan y que al desprenderse, como es
un carro con sistema eléctrico, causa daños
al circuito", dijo un empleado.
"Usted se imagina. En medio de las dificultades
del transporte por carencia de vehículos,
que estos jóvenes se dediquen a dañar
lo poco que nos queda", apuntó el
conductor luego de quedar abandonado por los pasajeros,
junto a su ómnibus 298 en la avenida 31
el pasado jueves en la tarde.
Aunque menudean las denuncias de personas que
son convocadas a las unidades policiales para
ser advertidas o amenazadas por sus actividades
pacificas contestatarias, a pesar de tantas quejas
y ante el claro conocimiento que de ello posee
la policía de tránsito y otras instancias
del gobierno de La Habana con su exceso de tolerancia,
a los infractores nadie los multa. Tampoco hacen
por detener ese macabro retozo con la tragedia
y evitar que esos chóferes viajen con el
peligro a su alrededor.
De manera que otra desgracia podría ocurrir.
Ahora viene mayo, mes de lluvia. Ideal para los
esquiadores. ¡Y hay que verlos! En short
y tenis, por la calle Línea y avenida 31
se cuelgan a las guaguas, en cuclillas, se dejan
arrastrar con naturalidad y divertimento sobre
el pavimento mojado.
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