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DISIDENCIA
Pide atención periodista independiente
CIEGO DE ÁVILA, Cuba - 25 de abril (José
Manuel Caraballo Bravo, APLA / www.cubanet.org)
- "Yo no quiero dinero, sino sentir el calor
humano ahora que me he quedado inválido,
y casi ciego. Ellos tienen mis teléfonos,
y ni siquiera me llaman", expresó
Oscar Ayala Muñoz.
Ayala militó como economista en el Instituto
de Economistas Independientes de Cuba "Manuel
Sánchez Herrero", del cual Martha
Beatriz Roque Cabello fue la gestora principal.
La policía política parece reírse
de él mientras sus antiguos colegas parecen
haberlo abandonado ahora que más los necesita.
El licenciado en Economía, de 54 años,
sufre de diabetes, enfermedad que le ha provocado
otras secuelas, desde la pérdida casi total
de su visión hasta la mutilación
de una pierna en meses recientes. Sin embargo,
Ayala Muñoz continúa luchando por
las libertades y derechos humanos de los cubanos.
Sus escritos, publicados a través de la
Cooperativa Avileña de Periodistas Independientes
(CAPI), así lo demuestran, y aunque no
sean muchos, debido a su incapacidad antes mencionada,
su valor nadie puede obviarlo.
La familia Ayala, compuesta por Oscar, su esposa
y su hija, sobreviven con una pensión de
202 pesos, unos 8 dólares con 49 centavos.
Las autoridades no le reconocen al licenciado
sus 23 años de trabajo con el estado. Se
trata de un verdadero ajuste de cuentas contra
un adversario natural del gobierno. Bienestar
Social visitó su casa hace dos meses, y
aún no le han brindado la ayuda, justificada
en las leyes cubanas.
La casa fue usurpada, según la familia,
por el estado cubano, ya que ellos la compraron
a un particular en el año 1992, y ahora
son forzados a pagar la mensualidad.
Comenta el economista y periodista independiente
que su amigo "Chichi", quien residía
en Morón, obtuvo la ciudadanía española
y emigró a la península. Ahora trabaja
en Tenerife, y según le explico, en su
contrato de trabajo están incluidos los
servicios médicos y la medicina que necesita,
de la cual pagará sólo la mitad
del precio. Cuando se retire recibirá 400
euros y entonces no tendrá que pagar por
los medicamentos. "Él no era de Tenerife,
y mire usted los derechos que le otorgan. Allí
no se alardea de ser potencia médica",
concluyó Oscar Ayala, quien reside en calle
8 No.15A, entre Hermanos González y Enrique
Varona, en la ciudad de Morón, provincia
Ciego de Ávila.
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