PRENSA INDEPENDIENTE
Abril 24, 2006
 

ECONOMIA INFORMAL
María Carla, la Mediadora de Santa Clara

Jannice Broche, Jagua Press

SANTA CLARA, Cuba - Abril (www.cubanet.org) - Desde su niñez, María Carla sintió cierta inclinación por la literatura, pero nunca imaginó que su asignatura favorita la fuera a liberar de la pobreza que diariamente apretaba el pecho de sus progenitores cuando escuchaban las exigencias de la menuda y disciplinada niña.

Aunque sus padres trabajaban agotadoras jornadas en un contingente cañero, el salario no les alcanzaba para satisfacer las necesidades del hogar. Los primeros juguetes de Mary fueron pomos grandes vestidos con recortes de tela simulando ser muñecas, cucharas, jarros y platos de aluminio. Una mañana corrió el riesgo de ser castigada cuando sorprendió a todos con la ausencia de la punta de sus zapatos que la llevaron y trajeron durante dos cursos escolares. Su padre, en vez de requerirla, entendió que las ampollas en los dedos de sus pies se lo imploraban cada día.

Su madre, con dolor en el alma, le aseguró que en un tiempo no muy lejano los niños cubanos nacerían para ser felices.

Cuando comenzó su etapa de estudiante, la pobreza que perseguía a María Carla desde pequeña la obligó a abandonar los estudios universitarios. Su suerte cambió un poco cuando colocó en la fachada de su vivienda un cartel que decía: "Se hacen cartas de amor, amistad y suicidio después de las nueve de la mañana".

Desde el inicio cautivó a todos los que por allí pasaban. Un angustiado joven nicaragüense, atraído por la originalidad de la frase, fue su primer cliente. Era de esperar que el letrero sólo permanecería pocos meses en la fachada. Los inspectores estatales están al tanto de cualquier negocio "ilícito", aunque sea algo tan simple como escribir cartas. Pero era tarde, porque en toda la provincia se había difundido el rumor.

Hace unos días la visité, y asistí al contagioso silencio del pasillo lateral de la casa. Bajo la sombra de un pequeño bosque en el patio del inmueble, se encontraba ella, entre las cartas procedentes de toda Cuba.

De esta forma se ayuda a sí misma y a los demás. Cobra por el agotador y solitario trabajo 5 pesos. Además, a veces recibe algún que otro regalo. María Carla me confesó: "En el mejor de los casos realizo un test a las personas para conocer rasgos importantes de su personalidad. Pero es más difícil cuando se cartean conmigo". Me dijo también que los amantes necesitados, en su inmensa mayoría hombres, llegan a ella siempre con un nuevo problema que contar. A veces son penosos, signados por el machismo.

Cada carta tiene una vigencia limitada, ya que la tardanza de un día puede ser determinante. Hay que tener en cuenta cuál es la palabra o frase adecuada para dar la respuesta deseada. Sus conocidos la nombran María Carla la Mediadora, pues ha unificado desde noviazgos rotos hasta matrimonios aparentemente destruidos.

María es una de las valientes muchachas que mantiene sólidas relaciones con periodistas independientes. Ella está al día con la realidad opresiva de nuestro país, y sufre en carne propia la censura cuando quiere decir lo que siente. Piensa que vivimos en un territorio tapiado por un gobierno capaz de nublar cualquier idea que discrepe de su política.


Esta información ha sido transmitida por teléfono, ya que el gobierno de Cuba controla el acceso a Internet.
CubaNet no reclama exclusividad de sus colaboradores, y autoriza la reproducción de este material, siempre que se le reconozca como fuente
.

IMPRIMIR



PERIODISTAS EN PRISION

PRENSAS
Independiente
Internacional
Gubernamental
IDIOMAS
Inglés
Francés
Español
SOCIEDAD CIVIL
Cooperativas Agrícolas
Movimiento Sindical
Bibliotecas
DEL LECTOR
Cartas
Opinión
BUSQUEDAS
Archivos
Documentos
Enlaces
CULTURA
Artes Plásticas
El Niño del Pífano
Octavillas sobre La Habana
Fotos de Cuba
CUBANET
Semanario
Quiénes Somos
Informe Anual
Correo Eléctronico

DONACIONES

In Association with Amazon.com
Busque:


CUBANET
145 Madeira Ave, Suite 207
Coral Gables, FL 33134
(305) 774-1887

CONTACTOS
Periodistas
Editores
Webmaster