|
Cuba
pierde un fotógrafo de su historia
El
Informador, México,
16 de abril de 2006.
Fondo de apoyo a trabajadores de los medios de
comunicación En imágenes, Raúl
Corrales deja con su muerte, acontecida ayer en
La Habana, Cuba, un importante archivo que da
cuenta de los principales acontecimientos históricos
de la isla.
Por ello, un comentarista de la televisión
estatal anunció que "el fallecimiento
de Corrales no es muerte, no es pérdida,
no es lamento, cada instantánea tomada
por él registra la 'cubanía' de
este pueblo, sus costumbres, sus rostros, que
ninguna muerte podrá llevarse consigo".
No obstante, la fotografía está
de luto con la pérdida de este artista,
concebido ante todo como reportero gráfico
y considerado uno de los clásicos de la
"fotografía épica de la Revolución
cubana".
Corrales nació en 1925 y se convirtió
durante casi 60 años "en un paradigma
de la fotografía cubana".
Una de las imágenes más famosas
de Corrales fue tomada el 16 de abril de 1961
en La Habana. La fotografía exhibe una
manifestación de cubanos con los fusiles
en alto apoyo al presidente Fidel Castro, que
anunció el rumbo socialista de la Revolución.
Además, el fotógrafo captó
importantes instantáneas de la invasión
de Playa Girón (Bahía de Cochinos)
en el mismo año.
Corrales recibió importantes reconocimientos,
entre los que destaca el Casa de las Américas
(1981), Premio Nacional de Artes Plásticas
(1996), el grado doctor honoris causa por el Instituto
Superior de Arte (2005) y el Premio del Ministerio
de Cultura, Salón Nacional (1980), entre
otros.
Actualmente la Biblioteca Nacional acoge una
serie de sus imágenes en la muestra La
ciudad y la fotografía.
Las colecciones de Corrales han sido expuestas
en galerías de Cuba, Brasil, Venezuela,
Argentina, Italia, México, Francia, Bélgica,
Alemania y Estados Unidos.
Raúl Corrales se queda también
a través de los libros que publicó:
Cuba, dos épocas (en coautoría con
Constantino Arias), editado en México en
1987; Cuba la fotografía de los años
60, de 1988; Playa Girón, publicación
de 1990; Ernest Hemingway y Cojímar, de
1999; y Fidel, Barbudos, en la que también
participaron Alberto Korda y Osvaldo Salas, en
1996.
|