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ECOLOGIA
Los ambientes de Suzuki
Shelyn Rojas
LA HABANA, Cuba - Abril (www.cubanet.org) - El
Dr. Suzuki declaró a Cuba como gran ejemplo
ambientalista. Vi con asombro al científico,
de visita en la isla, expresar sus opiniones en
la misión estelar nocturna del NTV.
Cuba no aparenta ser un paraíso ambientalista.
Los hechos demuestran todo lo contrario.
Basta con mirar el sistema de alcantarillado
y tratamiento de aguas residuales, reducidos a
un calamitoso proceso de deterioro. A la recogida
de desechos sólidos, con su servicio pésimo
e ineficiente.
Resulta difícil hablar de un ecosistema
sano en una ciudad donde no se puede respirar
aire limpio. Las calles se encuentran sucias y
destruidas. Y el Dr. Suzuki habla de un ecosistema
saludable.
En épocas pasadas, el Parque Almendares
con su río, era muy apreciado por la belleza
de sus riberas. Se paseaba en botes por el río
y algunas personas acudían a pescar. Hoy
el parque está en ruinas. La reforestación
ha sido insuficiente. El río es uno de
los más contaminados de Cuba. Los residuos
de la papelera de Puentes Grandes y las fábricas
de cerveza van a parar a sus aguas.
Las playas del este de La Habana eran un paraíso.
La tala de los cocoteros y uvas caletas, sustituidos
indiscriminadamente por casuarinas, estuvo a punto
de destruir la arena de las mismas.
El voluntarismo y la importación de especies
exóticas tales como monos y búfalos
afectaron en gran medida el paisaje de las cayerías
al norte de Camagüey y Ciego de Ávila.
La construcción de pedraplenes atentó
contra la fauna de los cayos.
La desertificación causada por la sequía
en la parte oriental del país gana terreno
por la política de tala indiscriminada
de bosques. Estos son sustituidos por la siembra
de pastos y caña de azúcar.
Cuba no es un ejemplo ambientalista, pero a pesar
de todos los desastres, el Dr. Suzuki afirma que
Cuba es un ejemplo ecologista.
Cuando la isla es observada desde hoteles de
lujo y salones de conferencia se entra de lleno
en el paraíso virtual de los turistas tontos
e ingenuos, también de los científicos.
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