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DEPORTES
Con bombos y platillos
Odelín Alfonso
LA HABANA, Cuba - Abril (www.cubanet.org) - Relevante
la actuación del baseball cubano en el
Clásico Mundial. Nuestros jugadores, supuestamente
amateurs, atados a una política de Grandes
Ligas, demostraron su calidad, enfrentaron por
primera vez a los profesionales del orbe.
Equipos como los de Puerto Rico, República
Dominicana, Venezuela y Japón reconocieron
la combatividad del equipo cubano en el terreno.
La selección cubana estuvo integrada por
30 peloteros y un abigarrado grupo de personas
entre entrenadores, masajistas, segurosos y otros.
Los encuentros efectuados en Puerto Rico fueron
los más difíciles para el conjunto
cubano. Victorias sobre Panamá y Holanda
le dieron el pase a la siguiente fase.
Venezuela sufrió una derrota frente a
Cuba en el Match del Alba. Seguidamente, los cubanos
fueron aventajados por los dominicanos. Luego,
desquite sobre Puerto Rico, logrando así
el paso a la semifinal.
Todos los partidos de Cuba fueron televisados.
El ICRT se encargó de los cortes entre
innings. Héctor Rodríguez y Eddy
Martin narraron al estilo del baseball revolucionario.
Esta vez no pudieron esconder la libre expresión
detrás del home plate en el juego contra
Holanda. Tampoco el homenaje a los 75 el 18 de
marzo en el tope con Dominicana en San Diego.
Por momentos, los aficionados cubanos temimos
que Cuba abandonaría el evento. Los organizadores
del Clásico mostraron interés en
que la selección cubana continuara mostrando
su calidad deportiva a pesar de su posición
respecto a las libertades civiles.
Una vez en San Diego, California, el pitcheo
cubano encabezado por los en turno Lazo, Romero
y Yadel Martí, el líder de los serpentineros,
dejaron con la carabina al hombro a Sammy Sosa
y los demás sluggers dominicanos.
La final con Japón parecía estar
en los bolsillos de Higinio. Los diminutos y electrónicos
nipones le propinaron 4 carreras en el primer
inning. Aunque Cuba jugó con el corazón,
la novena sufrió taquicardia. Cuatro carreras
más de los nipones en el cierre, dejaron
infartada a la selección cubana.
El Clásico cerró con oro para Japón.
Para Cuba, la medalla de plata. La de la dignidad,
una victoria moral, dijo el gobierno.
Para felicidad de Castro, nadie desertó.
La feroz custodia y los enjuagues de cerebro le
propinaron no hit, no run, a los cazadores de
talento. Una vez más, "derrotamos
al imperialismo".
El recibimiento oficial estuvo a la altura de
los de Gorbachov, Arnaldo Tamayo o el Sumo Pontífice.
El recibimiento a Elián y su papá
se quedó corto.
Como de costumbre, las organizaciones de masa
prepararon esta concentración apoyándose
en un día laborable. Utilizan el descuento
salarial contra el que no asiste a estas marchas,
tribunas abiertas o recibimientos.
Castro esperó a la delegación en
el coliseo capitalino de la Ciudad Deportiva,
abarrotado de estudiantes, trabajadores sociales
y maestros emergentes. En esta ocasión,
se agotaron los machetes mambises y en sustitución,
los héroes deportivos recibieron un bate
de madera de manos del Comandante.
Para el gobierno, el gasto operativo de estos
eventos es cuatro o cinco veces mayor que en cualquier
otro país. Tener en cuenta los agentes
que acompañaron a la selección cubana
más los rentados en San Juan y San Diego.
Todo a costa del país, el pueblo y los
propios peloteros.
Quizás en el futuro se diseñe un
prototipo de pelotero capaz de jugar cualquier
posición e inmune a las deserciones. Así
formarían un team de 9 jugadores en lugar
de 30.
Se acaba de reiniciar la Serie Nacional. Nuestros
mundialistas vuelven a sus equipos provinciales,
sin custodia ni carteles amenazadores. Los bombos
y platillos serán esta vez en moneda nacional.
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