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POLITICA
Mandato provisional con prerrogativas limitadas
Miriam Leiva
LA HABANA, Cuba - Agosto (www.cubanet.org) -
Raúl Castro recibió al primer visitante
extranjero el domingo 27 de agosto, transcurrido
casi un mes de poseer provisionalmente todos los
poderes de Fidel Castro. Pero únicamente
como Segundo Secretario del Partido fue anunciado
en el periódico Granma, el martes 29 de
agosto. No sólo se informó dos días
después, sino que en el Noticiero Nacional
de Televisión no se mostraron imágenes,
ni en el diario fotos.
Además, el periódico Juventud Rebelde,
copia fiel del original del Granma, no publicó
la noticia. En su portada, este martes dio amplia
cobertura a la tormenta tropical Ernesto, la visita
del presidente Hugo Chávez a Malasia y
el anuncio de la Mesa Redonda de la TV sobre los
estragos del huracán Katrina en Louisiana
y Mississippi hace un año.
El Ministro de Información de Siria viajó
en calidad de enviado personal y oficial del presidente
Bachar Al Assad, y se suponía que la máxima
autoridad del gobierno debía recibirlo,
sobre todo teniendo en cuenta las estrechas relaciones
existentes con ese país desde hace muchos
años, así como la atención
que podrá recibir la situación del
Medio Oriente y, en particular, Siria en la XIV
Cumbre del Movimiento de Países No Alineados
a efectuarse dentro de pocos días.
Fue ésta la primera actividad internacional
de la actual personalidad al frente del gobierno,
pero siempre enfatizando su carácter de
segunda figura.
En la nota de Granma se señala que Raúl
Castro informó al visitante sobre la satisfactoria
y gradual recuperación del compañero
Fidel. Explicó la absoluta tranquilidad
que reina en el país y el esfuerzo realizado
por el Partido, el gobierno y el pueblo en cumplimiento
de la tarea encomendada en la Proclama del Comandante
en Jefe, incluyendo la decisión de elevar
sustancialmente la capacidad y disposición
combativas.
Resulta evidente que se aprovechó esta
ocasión para referirse al mejoramiento
de la salud de Fidel Castro y, sobre todo, augurar
su retorno de forma imprecisa. Así se mantiene
la expectativa acerca de su eventual aparición
en las actividades del MNOAL. También sobresale
el interés de subrayar el control que se
tiene sobre la sociedad, y que los dirigentes
provisionales únicamente cumplen una tarea
encomendada, dentro de la cual se destaca la situación
combativa, elemento fundamental para mantener
en un puño férreo a los cubanos
más que para enfrentar a un enemigo externo
cuyo ataque saben muy improbable.
Llama la atención que se citara la primera
aparición de Felipe Pérez Roque,
el canciller, tan gustoso siempre a sobresalir
en momentos cruciales, como la ocasión
en que el presidente sufrió un desmayo
y cuando se requieren discursos de barricada,
grandilocuentes u ofensivos. Se había especulado
que ha sido una figura de compromiso dentro del
sexteto, mientras otros sugieren que no aparecía
porque estaba junto al Comandante, quien le ha
dictado las posiciones a defender durante la Cumbre
del MNOAL.
Los extraños 29 días transcurridos
desde el anuncio del traspaso provisional de poderes
denotan el interés por mantener a los cubanos
expectantes, callados y tranquilos; todos en ascuas
sobre la supuesta mejoría del Comandante
en Jefe, Presidente, Primer Secretario del Partido
y, fundamentalmente, personalidad que ha determinado
toda forma de vida en Cuba durante más
de 47 años y que, desde su lecho, se supone
continuará haciéndolo para beneplácito
de los talibanes tropicales.
Muchas personas dentro y fuera del archipiélago
se esperanzan con que lleguen las urgidas reformas,
aunque únicamente sean económicas.
Pero lo que parece evidente, en este molesto suspense,
es que el acomodo de intereses y posiciones en
la más alta cúpula de poder está
siendo muy difícil. Si no, que se lo pregunten
a Ricardo Alarcón de Quesada, quien se
resiste a toda costa a ser barrido de escena,
para lo que pretende utilizar la prensa nacional
y extranjera, sin leer que hasta los planetas
del sistema solar están siendo removidos.
Indudablemente, se percibe que lo más
sabio para todos en la Plaza de la Revolución
es continuar moviendo cautelosamente los hilos
de la trama, y aguardar con paciencia china a
que se efectúe la XIV Cumbre de los MNOAL.
Acogerán con la tradicional hospitalidad
cubana a dignatarios de esos complejos países,
a fin de que aprendan cómo se hacen malabares
para mantener una dictadura totalitaria, casi
cincuentenaria, como si todos se quisieran bien
y fueran felices.
Hasta que acabe esa fiesta y se echen a un lado
los papeles no alineados, que sólo los
especialistas leerán, quedan unos 20 días
de aparente tregua.
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