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POLITICA
Aguas turbias
Lucas Garve, Fundación por la Libertad
de Expresión
LA HABANA, Cuba - Agosto (www.cubanet.org) -
Las aguas turbias impiden ver lo que pasa en el
lecho del cauce de un río. Arrastran hojarasca,
maderos quebrados, desechos varios y mucho fango.
Todo cuanto obstaculice la transparencia.
Así sucede un tanto con la situación
creada en Cuba luego de la enfermedad de la máxima
autoridad del país. Torrentes de tinta
gastados para cubrir el hecho ocasionaron una
gran cantidad de conclusiones apresuradas y hasta
arrebatos particulares.
A pesar de las críticas de muchos, las
voces más destacadas de la oposición
se mostraron cautelosas y serenas. Por el contrario,
dos comunicaciones del Dr. Darsi García,
de Ciudad de La Habana, navegan en este río
revuelto en dirección opuesta.
Valga la libertad de expresión, siempre
que sea saludable. Pero la reflexión debe
de imponerse antes de emitir criterios. Es preferible
reconocer en esos textos el deseo de que una vez
por todas encontremos una solución que
conduzca a un cambio en el país.
No obstante, es necesario conocer los límites
del error para constatar cuánta perspectiva
nos hace falta y evitar una salida poco seria.
En el primer texto, con fecha 9 de agosto, el
Dr. García afirma al inicio que el convaleciente
mandatario cubano está "apartado del
poder". Y no es así. Que haya delegado
sus funciones quiere decir otra cosa. A renglón
seguido recomienda medidas "al pueblo y a
la comunidad internacional", productos de
otra cosecha que no han sido tomadas en cuenta
por ninguno de los destinatarios.
Entre las exhortaciones dirigidas, llama a los
opositores a asumir el liderazgo. ¿A qué
llama liderazgo? ¿Hasta cuándo cargaremos
en andas el mesianismo de los liderazgos inculcado
durante más de cuatro décadas? ¿Significa
acaso provocar una revuelta civil que conduzca
a un caos mayor, o a justificar una fuerte represión
gubernamental que barra con los maltrechos opositores
que quedan en una libertad casi condicionada?
El segundo comunicado, fechado el 23 de agosto,
convoca a un plebiscito para que se decida "la
aceptación del traspaso de poderes".
¿Con el respaldo de quién? ¿Qué
se pretende con esta carnavalada? Una vez más,
la realización de una marcha gigante de
apoyo a esa medida gubernamental y demostrar al
mundo nuevamente que "la mayoría del
pueblo cubano apoya al régimen". ¿A
quién ayuda todo esto?
Hay que pensar con la cabeza y no con los pies.
La situación de Cuba no encontrará
solución en arrebatos individuales, ni
de pequeños grupos. Eso no es más
que una mala relectura del "relato"
que se inició el año 1953, y ese
camino ya está agotado. Creo que a partir
de ahí debemos comenzar. Quien imita fracasa.
Desde el otro extremo del espacio insular, en
una emisión reciente de la cotidiana Mesa
Redonda, los panelistas comunicaron a la tele
audiencia un peregrino proyecto de anexión
presentado a la opinión pública
por un cubano residente en Miami cuya propuesta
es la creación del "Estado de Havami"
o algo así, ¡Viva la Budweiser! ¿Ahora
justamente es la oportunidad de informar en Cuba
sobre este asunto? Publicado por la prensa floridana
el pasado año, no tuvo mayor repercusión
allá. Una jugada de la mesa para reafirmar
y atizar "el patriotismo" en la isla
y aportar una prueba más acerca de las
intenciones anti nacionales y de rendición
de la soberanía a otro Estado. ¡Hay
que tener cuidado en no contribuir al juego del
contrario!
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