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HISTORIA
El caballo de Cuba
Tania Díaz Castro
LA HABANA, Cuba - Agosto (www.cubanet.org) -
A lo largo de los siglos un reducido grupo de
mamíferos se ha disputado el número
uno en inteligencia: el caballo, el simio, el
perro y el delfín. Sin embargo, todos se
caracterizan por poseer no sólo inteligencia,
sino además, buenos sentimientos.
Hace unos días sentí pena e impotencia
cuando contemplé, de pie en una acera de
Centro Habana, la cama de un camión con
más de quince personas dentro y tirada
por un caballo famélico que no podía
ni con su alma. Bárbara escena en una ciudad
del siglo XXI. Incluso personas que me rodeaban
comentaron el hecho y pronunciaron duras palabras
contra el hombre que guiaba a la pobre bestia.
No es la primera vez que veo algo así
a partir de que el transporte en Cuba empeora
por día.
Aunque el caballo es uno de los animales más
apropiados para soportar grandes pesos, abusar
de él denota crueldad e ignorancia. Tengo
noticias de que incluso los coches que administra
Eusebio Leal en el municipio Habana Vieja pueden
parquear a la sombra de los portales, mientras
el animal permanece al sol durante horas en espera
de los turistas que deseen pasear.
No sólo en Ciudad de La Habana, sino en
muchas otras ciudades del país, los coches
tirados por caballos transitan por vías
colmadas de automóviles y grandes ómnibus.
Esto ha ocasionado accidentes, cuando el animal
se asusta, se encabrita y hace que quien lo guía
pierda su control.
No existen en Cuba vías especiales para
estos coches ni áreas destinadas al paseo.
Tampoco se han aprobado regulaciones sobre el
límite de carga que debe llevar el animal
y sus horas de trabajo.
Muchos caballos marchan lentamente, cansados
y hambrientos, sin que un inspector de una organización
protectora de animales intervenga ante esta lamentable
situación.
Las medidas o prescripciones que puedan garantizar
la conservación de estos animales brillan
por su ausencia. Según la destacada ecologista
y presidenta de la Asociación Protectora
de Animales de Cuba, Nora García, las regulaciones
no están aprobadas y las quejas que se
envían a control pecuario del Ministerio
de la Agricultura jamás reciben adecuada
respuesta.
No me refiero a caballos de pura raza, sino a
pencos mal alimentados y sin asistencia veterinaria.
En la revista Bohemia se destacó recientemente
este problema de los caballos en mal estado, deambulando
en la vía pública, no sólo
en áreas rurales, sino también en
zonas urbanas; animales mal cuidados por sus dueños.
Sin embargo, esta información se desvió
de rumbo al incorporarse la noticia de un accidente
ocurrido en el Parque Central de Nueva York en
enero pasado, cuando un auto Honda que corría
a gran velocidad impactó contra un carruaje
tirado por un caballo, donde paseaba una pareja
de enamorados. Según señala Bohemia,
el caballo norteamericano fue sacrificado al sufrir
serias fracturas en la cabeza y las extremidades.
Y a continuación se aclara que el accidente
no tenía por qué ocurrir, puesto
que este tipo de transporte turístico en
las ciudades de Estados Unidos cuenta con vías
especiales para sus recorridos. Por último,
informa Bohemia que media hora de paseo en estos
coches de Nueva York cuesta 35 dólares.
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