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SOCIEDAD
Ariel y sus anhelos de reformas
Odelin Alfonso Torna
LA HABANA, Cuba Agosto (www.cubanet.org)
- Ariel Terrero Font es un economista que ocupa
unos minutos de cada jueves en el matutino televisivo
Buenos Días. Su reducido tiempo en pantalla
proporciona una amplia reflexión para los
asiduos a su charla. El economista, con sus dones
de comentarista, deja entrever de forma crítica
el fetichismo económico en Cuba y su anhelo
reformista como solución de escape a la
crisis.
Cada jueves es común en cada tema económico
abordado por Ariel aspectos como crisis, decrecimiento
o mal manejo de la economía y sus recursos,
aunque siempre hay alguna frase de elogio, enrolada
con números o soluciones a largo plazo.
Se ha ganado el espacio. Ni él, ni nosotros
queremos perderlo.
Una de las primeras temáticas que escuché
del comentarista trataba sobre la centralización
de la economía como obstáculo del
desarrollo en Cuba. Hizo énfasis en una
mayor apertura en el sector privado. El licenciado
planteó la introducción de pequeños
productores privados como alivio a la actual crisis
económica.
Desde luego, esto es imposible en la actual coyuntura.
Todo lo contrario sucede con el sector privado.
Su parábola es descendente. Para el gobierno,
su extinción sólo es cuestión
de tiempo. Pero a mayor centralización,
mayor será la corrupción a niveles
altos. La moneda, liderada por el Peso Convertible
(CUC), se revertirá. Sucesivas devaluaciones
marcarán la diferencia sobre los estrujados
billetes nacionales, otro de los aspectos defendidos
a capa y espada por el economista.
Uno de los sofocados temas abordados por Ariel
el jueves 20 de julio fue el programa de las cien
mil viviendas. Planteó que éste
se ha visto afectado en el primer semestre del
año en curso debido a atrasos en la distribución
de materiales de construcción y a la reparación
de viviendas, que no entra en el programa de las
cien mil. Esto implicaría su incumplimiento
en el tiempo acordado.
Cientos de familias esperan en albergues improvisados
por la solución de su vivienda. Los albergues
temporales, o favelas socialistas, llegaron para
quedarse.
Comodoro, una especie de solar gigante para albergados
en el municipio Arroyo Naranjo, fue construido
hace diez años a unos veinte kilómetros
del centro de la capital para aliviar la sobrepoblación
de inmigrantes del interior en Centro Habana y
Habana Vieja. Esta obra, de carácter supuestamente
provisional, fue construida en tiempo récord.
El crecimiento demográfico del reparto
Comodoro creció casi el doble en diez años.
Ahora se requiere de Comodoro segunda parte.
También se refirió el tele economista
el día 20 de julio a la remodelación
de los hospitales, atrasada debido a que se inició
en todas las instalaciones a la vez.
El pasado 25 de julio, la periodista Raisa Pagés
publicó en el Periódico Granma un
artículo donde aparece el informe semestral
del Grupo Nacional de Agricultura Urbana que dirige
el doctor Adolfo Rodríguez Nodals. El informe,
de una página, hacía alarde estadístico
sobre el incremento de la agricultura urbana y
sus provincias más destacadas. Ciudad de
la Habana, Pinar del Río, Matanzas, Granma
y Camagüey encabezaban la lista.
En su informe, Rodríguez Nodals se pronunció
sobre la producción de hortalizas y condimentos,
que ascendió a 2 127 308 toneladas en lo
que va de año, para un 99% de cumplimiento
del plan.
Dos días después, como el que no
quiere las cosas, llegó la riposta. El
jueves 27 de julio, día habitual del comentario
sobre economía, Ariel dijo que la agricultura
tenía que ponerse los pantalones. Aunque
no habló específicamente de la Agricultura
Urbana, enfatizó el estado crítico
en las Unidades Básicas de Producción
Cooperativa (UBPC), la insuficiencia en los salarios
y el descontento de sus trabajadores. También
abogó por un programa de reformas en esta
modalidad agrícola.
Creo que al juzgar la agricultura basta transitar
por los anémicos estantes de un agro mercado
del Ejército Juvenil del Trabajo (EJT).
La oferta de productos agrícolas ha disminuido
considerablemente, sobre todo en viandas y hortalizas.
La diferencia de precios con respecto a los mercados
particulares es de unos centavos menos en la agricultura
militarizada.
El proyecto de Ariel es ambicioso. Su afán
de reformas es cosa de soñadores o extraterrestres.
Lejos de sus críticas, la agricultura,
la vivienda, la moneda y la zafra azucarera, forman
parte del monopolio castrista, quien ensordece
y dispone sobre la metodología a seguir
en cualquier rama de la economía cubana.
Me satisface la temática económica
de los jueves por el solo hecho de la crítica.
El comentario seductor y el anhelo reformista
de Ariel al tratar cualquier tema sobre el tapete
atrapan al televidente. Todo inciso acusador puede
pasar desapercibido mientras no despierte el maniático
censor de ideas dentro de la caja de Pandora.
odelinalfonso@yahoo.com
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