|
EDUCACION
Engañosas garantías
Richard Roselló
LA HABANA, Cuba - Septiembre (www.cubanet.org)
- A pesar de que las autoridades anunciaron que
estaban creadas todas las condiciones para comenzar
el curso, cinco grupos de estudiantes de noveno
grado de la escuela secundaria básica urbana
Mártires de Granada, de Batabanó,
se encuentran ubicados en el Palacio de Pioneros
por falta de capacidad disponible.
Este centro docente tiene un gran número
de alumnos, y se ha tenido que adaptar los amplios
salones del Palacio de los Pioneros para impartir
clases a los cinco grupos de noveno grado.
Pero el problema es más agudo. Al comenzar
las clases el pasado día 5, estudiantes
y padres quedaron sorprendidos por el mal estado
en que recibieron el inmueble para el comienzo
de las clases del presente curso.
Rostros tristes, desilusionados, miradas de desprecio,
desconfianza, reinaron aquella primera mañana
ante una escena que no tenía relación
con lo que habían visto por la televisión
en días previos al comienzo del nuevo curso.
Un grupo de padres expresaron su malestar por
el estado en que habían encontrado la escuela.
De acuerdo a alumnos y padres, lo que allí
encontraron fue una hierba que crece casi a punto
de una persona, con muchos mosquitos. Las aulas,
exclamaron, tenían paredes tan rajadas
que consideraban que la vida de sus hijos peligraba
en esa instalación. Techos rotos y con
filtraciones. Paredes sin pintar, sucias; mesas
de madera corrugada sin enchapar, falta de iluminación
en aulas y plagas de hormigas santanillas, que
han provocado verdadero pánico entre los
estudiantes. Mientras tanto, se les prohíbe
acercarse a las paredes y se les dice que deben
sacudir el pupitre antes de sentarse.
Otro inconveniente es el exceso de calor que
sufren los estudiantes en aulas con techo de teja
de fibrocemento, con poco espacio para alrededor
de 40 alumnos cada una. Como solución,
los maestros del plantel han instado a los estudiantes
a aportar un dólar por alumno para comprar
un ventilador para cada aula.
También han llamado a aportar a la escuela
escobas, frazadas, cubos para limpiar. Y que los
estudiantes pinten la escuela en sus horas libres,
como trabajo voluntario.
Asimismo, escasea el agua potable en una escuela
cuyo acueducto municipal colinda con esa instalación,
y existen atrasos de más de dos horas en
la entrega de la merienda escolar: un pan pequeño
y un refresco caliente.
"El mejor regalo para un estudiante es que
vuelvan a sus aulas, limpias, pintadas y con condiciones,
donde no triunfe la desidia", señaló
el padre de un alumno.
Por su parte, Granma señaló el
lunes 5: "La alegría por las aulas
es universal. Que lo digan con palabras de amor
los niños que por primera vez irán
a las escuelas. O hablen de ese espléndido
sentimiento quienes ya transitan por el mundo
de los conocimientos".
|