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SOCIEDAD
El espejo sigue empañado
Tania Díaz Castro
LA HABANA, Cuba - Septiembre (www.cubanet.org)
- Este título no es mío. Pertenece
al colega del diario "Juventud Rebelde"
José Alejandro Rodríguez *, a quien
no dejo de leer con la misma frecuencia con que
él escribe. Se lo he tomado prestado.
El dice que su sección fija "Acuse
de recibo" es un visor, un espejo donde se
refleja la sociedad cubana. Es cierto. También
es cierto que los que escribimos para la prensa
independiente tratamos de que nuestros trabajos
periodísticos se conviertan en espejos,
pero espejos de aumento y en algunos casos retrovisores.
No, no se trata de enfrascarse en los matices
o contradicciones. Toda sociedad los tiene, en
mayor o menor grado. Se trata, sencillamente,
de algo peor, de algo que mi colega ha dicho con
su título y que yo, que jamás me
he atrevido con mi modesto periodismo a plagiar
o imitar obras ajenas, me he visto forzada a repetir:
El espejo sigue empañado. Pero, ¿cuándo
no lo estuvo?
Aquéllos que nos pusimos (voluntariamente,
por supuesto) unos espejuelos de cristales color
de rosa para convertir las sombras tenebrosas
en bellos reflejos, lo descubrimos todo cuando
rompimos en mil pedazos los ilusorios espejuelos.
La sección de mi colega trata de quejas,
dudas o diatribas contra lo que anda mal, reflejadas
en misivas que envía la población,
o una parte de la población que todavía
usa los espejuelos que mencioné antes.
Piensan -¡cuánta ingenuidad, Dios
mío- que por enviarle una carta al señor
Rodríguez el edificio dejará de
derrumbarse, que las aguas fecales que inundan
el interior de ciudadelas, calles o antesalas
de edificios se resolverán si hacen una
carta.
La opacidad no corresponde a los dirigentes intermedios
involucrados (indirectamente) en todo lo que anda
mal. Tampoco creo que sea el totí el máximo
culpable. Ni con grandes toques de optimismo pudiéramos
pensar y razonar distinto: es el sistema que no
funciona. No importa que el 43.3 por ciento de
las cartas recibidas en Acuse de Recibo entre
el 16 de o octubre pasado y el 30 de abril del
presente hayan sido respondidas.
El cuartito está igualito, como dice la
vieja melodía popular. Los organismos estatales
continúan enfrentándose a un sistema
inoperante y obsoleto que camina como el cangrejo
desde hace 46 años.
No, lo importante no es que viceministros y empresarios
respondan a la población. Lo importante
es que el contenido de las cartas no se repita,
como ocurre desde que se creó esta sección,
a finales de los noventa. Ahí es donde
se encuentra el meollo del asunto.
Porque, amigos, si a quienes va dirigida la correspondencia
de "Acuse de recibo" pegaran el oído
abajo, bien abajo, donde una población
sufre de los males de un sistema que se desploma
a diario a consecuencia de sus propios males,
otro gallo cantaría. Pero no. En un naufragio
se escucha claramente un grito: ¡Sálvese
quien pueda! Eso es lo que ocurre.
El toquecito de optimismo es tan, pero tan discreto,
que apenas se percibe. El espejo, cada día
que transcurre, se empaña más.
* El artículo "El espejo sigue empañado"
salió publicado el 21 de agosto del presente
año en "Juventud Rebelde".
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