PRENSA INDEPENDIENTE
Septiembre 6, 2005
 

SOCIEDAD
Un drama impactante

Oscar Espinosa Chepe

LA HABANA, Cuba - Septiembre (www.cubanet.org) - La opinión pública mundial dirige horrorizada la mirada hacia la tragedia que padece el sur de los Estados Unidos, a niveles posiblemente sin precedentes en la historia de ese país, por los efectos del huracán Katrina en los estados de Louisiana, Mississippi, Alabama y parte de la Florida.

Los cálculos de pérdidas de vidas humanas, aún sin concluir, ascienden a varios miles, y daños materiales de más de 100 mil millones de dólares, cifras que en próximas revisiones podrían aumentar significativamente.

Muchas de las plataformas petroleras en el Golfo de México -una zona que posee un peso vital en la producción de petróleo para Estados Unidos- han sido destruidas y otras seriamente dañadas.

La ciudad de Nueva Orleáns, centro cultural de nivel mundial y cuna del jazz, la llamada "música de los músicos", y otras famosas melodías, en gran parte yace sepultada bajo las aguas. Su puerto y otros cercanos, hoy devastados, constituyen lugares fundamentales del movimiento de las mercancías de importación y exportación norteamericanas.

Se estima que la reconstrucción de todo lo destruido llevará muchos años, e importantes costos de inversión, además de los sufrimientos que deja esta tragedia, debido a las pérdidas de vidas humanas.

Las consecuencias para la economía estadounidense son impactantes. A corto plazo podrían generar una caída del Producto Interno Bruto (PIB), con repercusiones negativas para el resto del orbe. En 2004, Norteamérica generó más del 21,0% del PIB y el 10,4% de las exportaciones de bienes y servicios a escala planetaria, por lo que cualquier trastorno en este país trasciende a un mundo cada vez más interconectado.

Hoy, a la catástrofe que ocasiona tristeza y conmoción, sirve de consuelo la rápida reacción solidaria procedente de muchísimos países. Junto a las condolencias, han surgido expresiones de gobiernos, instituciones y ciudadanos ofreciendo enviar ayuda material.

Esta hermandad universal frente al desastre, si no repara el dolor de la tragedia, por lo menos es un paliativo que demuestra el crecimiento de la fraternidad entre los seres humanos, y nos dice que es posible la lucha por un mundo mejor, donde las ideologías y credos, sin que tengan que desaparecer, no constituyan valladares a la tolerancia y el entendimientos humano.

Sería un gran homenaje a los desaparecidos y a quienes sufren los horrores de esta hecatombe, el análisis de este suceso, el cual ha venido a reforzar algo ya conocido: que la fuerte dependencia de los combustibles fósiles, no renovables, representa una amenaza al desarrollo futuro del mundo y en particular de los Estados Unidos.

Por distintas razones de índole política y económica, y otras coyunturas, los precios del petróleo se han estado incrementando a niveles insoportables en los últimos tiempos. Ahora con esta situación, las perspectivas se tornan momentáneamente más peligrosas. Las reservas petroleras norteamericanas al ritmo del consumo de esa nación en 2004, según estimados muy serios (The Economist, Junio 25-05), alcanzan para 11 años, si no se descubren otras nuevas reservas. Esto significa que tendrá que depender cada día más de las importaciones para satisfacer sus necesidades, en un mundo cada vez más veleidoso e inestable.

En tales condiciones, no hay duda de que los gastos en investigaciones y desarrollo, así como las inversiones en tecnologías ya probadas, deberán potenciarse en busca de fuentes alternativas de energía, por lo menos en los niveles que ya lo hace Europa. En estos momentos, Dinamarca genera con fuentes eólicas cerca del 20% de la electricidad que consume (National Geographic en español, Agosto 2005).

Por poseer el mayor potencial científico-técnico del mundo, si Estados Unidos se decidiera a transitar ese camino con mayor decisión que hasta ahora, el cambio pudiera ser determinante y podría beneficiar a todo el planeta.

En este complejo problema no puede obviarse una cuestión cada día más cierta: un cambio climático a escala global está produciendo una serie de fenómenos adversos al género humano, y tiene por origen un proceso de desarrollo económico que no siempre ha tenido en cuenta los daños colaterales al medio ambiente, los cuales en gran parte se producen por el uso indiscriminado de combustibles fósiles: petróleo y carbón.

La gran tragedia que actualmente llena de dolor al mundo pudiera servir de punto de inflexión para acelerar las políticas encaminadas a liberar a la humanidad de la excesiva dependencia del petróleo, fuente de problemas de todo tipo, incluidos los políticos y militares. Ese sería el mejor homenaje póstumo a las víctimas de esta terrible hecatombe.


Esta información ha sido transmitida por teléfono, ya que el gobierno de Cuba controla el acceso a Internet.
CubaNet no reclama exclusividad de sus colaboradores, y autoriza la reproducción de este material, siempre que se le reconozca como fuente
.

IMPRIMIR



PERIODISTAS EN PRISION

PRENSAS
Independiente
Internacional
Gubernamental
IDIOMAS
Inglés
Francés
Español
SOCIEDAD CIVIL
Cooperativas Agrícolas
Movimiento Sindical
Bibliotecas
DEL LECTOR
Cartas
Opinión
BUSQUEDAS
Archivos
Documentos
Enlaces
CULTURA
Artes Plásticas
El Niño del Pífano
Octavillas sobre La Habana
Fotos de Cuba
CUBANET
Semanario
Quiénes Somos
Informe Anual
Correo Eléctronico

DONACIONES

In Association with Amazon.com
Busque:


CUBANET
145 Madeira Ave, Suite 207
Coral Gables, FL 33134
(305) 774-1887

CONTACTOS
Periodistas
Editores
Webmaster