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POLITICA
Lo tengo to' pensa'o
Niurvys Díaz Remond, Cubanacán
Press
SANTA CLARA, Cuba - Octubre (www.cubanet.org)
- Aún lo recuerdo. Era un día en
que todo parecía normal hasta que aparecieron
aviones de guerra, helicópteros y militares
armados por todas partes.
La persona que me acompañaba me gritó
que corriera y me escondiera. Acto seguido apareció
una rastra y desde su interior dos hombres me
ofrecieron ayuda.
No sé por qué no la acepté.
Me quedé en aquel lugar corriendo de un
lado a otro con una muchacha. Logramos ocultarnos
en el sótano de una casa vacía.
No lograba entender lo que ocurría.
Era una cacería contra todo el que de
una forma u otra le había dado la espalda
a la revolución, y en especial contra los
luchadores pacíficos. Eso fue lo que me
informó mi acompañante, y acto seguido
echó a correr. No la veía y los
ruidos infernales de las armas de fuego y los
helicópteros habían cesado.
Me dispuse a salir de mi escondite y tomé
un autobús que casualmente pasaba por el
lugar.
Ya sentada en el ómnibus, extenuada y
asustada, me enteré por comentarios de
los pasajeros que como el presidente había
fallecido, todos los opositores debían
desaparecer de la luz pública antes de
informar al pueblo el suceso, para prever que
los disidentes tomaran el poder.
Logré escapar, no sé qué
fue de los otros, no pude verlos más, no
podría ni imaginar lo que les sucedió
si lo que decían era cierto. Quizás
a mí me quedarían sólo unas
horas.
Desperté sobresaltada, un poco angustiada
de un sueño que parecía tan real.
A las 4 de la madrugada permanecía insomne.
La llegada del nuevo amanecer tardaría
más de dos horas. Si mi sueño se
hiciera realidad no correré. Ya sabré
lo que me espera, y no será como en muchas
ocasiones que no hacemos o decimos las cosas en
el momento preciso y luego nos arrepentimos y
decimos: "si sé hubiera hecho esto
o aquello".
No deseo la muerte de nadie, deseo la libertad
de todos. Mis horas de descanso nocturno me sirvieron
para reflexionar y tener en cuenta una posible
represión de índole fascista. Si
tuviera que sufrir prisión y hasta entregar
la vida lo haría. Como dice la canción:
"Lo tengo to' pensa'o".
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