PRENSA INTERNACIONAL
Octubre 19, 2005
 

Contra toda esperanza en Cuba como en España

Federico Jiménez Losantos, El Nuevo Herald, 18 de octubre de 2005.

El Partido Popular (PP), bien representado por Eduardo Zaplana, ha hecho lo único que un político liberal y una persona decente puede hacer contra el régimen castrista: combatirlo. Y hacerlo respaldando a quienes desde hace cuarenta y seis años siguen empeñando su vida y perdiéndola a chorros en las cárceles y los destierros interiores de esa inmensa mazmorra varada en el Caribe que es el régimen del iberosaurio maldito. El PP salva así el maltrecho honor de España, que de la mano de Rodríguez Zapatero y José Bono, con las más altas complicidades institucionales, han querido lamer las botas manchadas de sangre del monstruo de Birán al invitar a sus gorilas a desfilar en la Castellana, honor que han despreciado. En su lugar, hollaron el paseo las tropas del Gorila Rojo venezolano, su socio. Tampoco Zapatero pudo contar con la presencia del sanguinario dictador cubano, el más longevo del mundo, en Salamanca.

Que la patria y cárcel de Fray Luis fuera a hospedar al carcelero del poeta Raúl Rivero era una forma de continuidad en la iniquidad. Pero siempre ha existido y existirá el mal en el mundo. La cuestión es si se está dispuesto a luchar contra él.

Nadie ha demostrado más y mejor que los disidentes del comunismo esa lucha ''contra toda esperanza'', por usar el título del famoso libro de Armando Valladares. Y más vale que nos acostumbremos a la compañía y al ejemplo de los disidentes cubanos, los únicos cubanos que de verdad representan a su nación y no a un régimen criminal, porque en España nos enfrentamos a una situación similar en este proceso político socialista y revolucionario que se abrió entre el 11 y el 13 de marzo, se asentó el 14 de marzo y padece ahora con el Estatuto de Cataluña un asalto mortal a la nación más antigua de Europa.

No pocos son --somos-- pesimistas sobre el desenlace de ese reto político que no es el de los separatistas catalanes a España, sino la traición del Presidente del Gobierno de España a la nación que representa y juró defender. Y no pocos dicen que es absurdo dar batallas que no se pueden ganar.

Eso sí que no. La dignidad, el respeto a sí mismos y a la libertad ha empujado y empuja a los disidentes cubanos a enfrentarse con el régimen de Castro contra toda esperanza, salvo una: vivir de acuerdo con su conciencia y defender lo que consideran legítimo para el futuro de la patria. En España, los liberales afrontamos la misma situación ante el desmembramiento artero y la turbia almoneda de nuestra nación, que se hunde con nuestras libertades. Y también nosotros debemos enfrentarnos al Leviatán del Carmelo, al Monstruo del Tinell, a ese Estatuto dictatorial que llevaría a Cataluña de la brida y por la senda venezolana hasta desembocar en la ciénaga del castrismo. Pero si, contra toda esperanza, los cubanos defienden su libertad y su nación; los españoles debemos hacer lo mismo.

La libertad no es un negocio ni tampoco una apuesta: es una moral cívica a la que no se puede renunciar sin abdicar de la dignidad personal. Mal, muy mal estamos en España y mucho peor vamos a estar, pero tomemos ejemplo de los hermanos de Cuba. Nosotros afirmamos el pasado 12 de Octubre que sólo creemos en la Hispanidad de la Libertad. La hedionda vida encerrada de la especie de la vista baja, quede para los puercos.

Periodista y escritor. Editor del diario español 'Libertad Digital'.

©Firmas Press

IMPRIMIR



PRENSAS
Independiente
Internacional
Gubernamental
IDIOMAS
Inglés
Francés
Español
SOCIEDAD CIVIL
Cooperativas Agrícolas
Movimiento Sindical
Bibliotecas
DEL LECTOR
Cartas
Opinión
BUSQUEDAS
Archivos
Documentos
Enlaces
CULTURA
Artes Plásticas
El Niño del Pífano
Octavillas sobre La Habana
Fotos de Cuba
CUBANET
Semanario
Quiénes Somos
Informe Anual
Correo Eléctronico

DONACIONES

In Association with Amazon.com
Busque:


CUBANET
145 Madeira Ave, Suite 207
Coral Gables, FL 33134
(305) 774-1887

CONTACTOS
Periodistas
Editores
Webmaster