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POLITICA
Saddam Hussein en la prensa cubana
Tania Díaz Castro
LA HABANA, Cuba - Octubre (www.cubanet.org) -
En una crónica que escribí en días
pasados me refería al hecho de que la prensa
oficialista de Cuba (la única autorizada
por Fidel Castro) no ha informado al pueblo sobre
los crímenes perpetrados por Saddam Hussein
durante sus años de tiranía. Hoy,
me resulta imposible no abordar otra vez el tema,
no sólo porque encontré casualmente
en mi viejo archivo un recorte de prensa impresionante,
sino porque, además, el 29 de septiembre
el periódico Juventud Rebelde dedicó
una página a denunciar cómo la enciclopedia
Encarta 2005 (a la que no tiene acceso el pueblo
cubano) tergiversa la verdad de Irak.
El recorte que menciono pertenece a un ejemplar
del diario Granma del jueves 6 de septiembre de
1990, cuando se avecinaba la Guerra del Golfo.
El titular, a toda página, dice: ANUNCIA
IRAK QUE CUENTA CON 5 MILLONES DE VOLUNTARIOS.
La información comienza diciendo que "el
presidente iraquí, Saddam Hussein, anunció
hoy, en un discurso a los pueblos iraquí
y árabes, que cuenta ya con un ejército
de cinco millones de voluntarios dispuestos al
sacrificio para enfrentarse a los Estados Unidos
y sus aliados".
Continúa diciendo que el número
de voluntarios aumenta cada día, y que
se espera alcance los doce millones. La semejanza
de Saddam con Adolfo Hitler es pura coincidencia.
No hay dudas de que este cruel y demente tirano
pretendía una tercera guerra mundial, y
que para lograrlo llamó a todos los árabes
creyentes para que se lanzaran a una guerra contra
los poderes injustos. Por último, expresó
que "la nación árabe y musulmana
ha sido la elegida por Dios para ello".
Sin embargo, el paladín de la diabólica
guerra santa resultó un gran cobarde cuando
terminaron sus días de libertad. Escondido
en un hoyo, muerto de miedo, pidió que
no lo mataran cuando fue descubierto.
Como José Stalin, Adolfo Hitler y muchos
otros dictadores, se valió del terror para
gobernar, librándose de quienes podían
representar una amenaza para él por medio
de las ejecuciones (que se cuentan por miles),
mientras cientos de iraquíes bien pagados
cuidaban sus espaldas y Saddam construía
decenas de palacios a un costo de millones de
dólares para el disfrute de él y
su familia.
Este es el hombre que la prensa oficialista cubana
apoya a discreción. Es por eso que el mencionado
artículo criticó la libertad de
Irak, según Encarta, y sobrepasa los límites
del absurdo. Acusa a la enciclopedia de inexactitudes
y omisiones respecto a lo concerniente a Saddam
Hussein.
La lectura de este artículo, escrito por
Joel Mayor Lorán, me produjo dolor de estómago.
Es el colmo que en la prensa oficialista cubana
se hable de descuidos, tergiversaciones, exclusiones
y hasta silencios en Encarta.
Es muy fácil ver la paja en el ojo ajeno.
Saddam Hussein, señores, no tiene defensa.
Quienes la hacen son y piensan como él.
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