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Mussolini
quería hacer de Cuba el primer Estado fascista
de AL
Claudia C. Rivera. La
Crónica de Hoy, México, 1 de
octubre de 2005.
Contra el fascismo es una investigación
que "nos reveló que Mussolini quería
hacer de Cuba el primer Estado fascista de Latinoamérica",
comentó a Crónica Froilán
González, coautor de este libro.
Se trata de un compendio de revelaciones que
fueron obtenidas a través de documentos
secretos, gracias a facilidades otorgadas por
diversas instituciones académicas y archivos
de México, Italia y Cuba.
La importancia que Cuba tenía para Mussolini
radicaba en que "la isla y México
tenían una situación común:
son dos países que abren o detienen al
mundo latino del anglosajón", así
lo refirió en un reporte, contenido en
este libro, el embajador fascista en México
en esos años.
Adys Cupull y Froilán González
son los autores de esta obra, que publica Casa
Editorial Abril, en la que relatan también
la incansable lucha de Julio Antonio Mella y Tina
Modotti por acabar con el régimen de Mussolini
y por el cual muchas personas perdieron la vida
de una forma violenta.
"Fueron ocho cajas referentes a Cuba y el
fascismo las que encontramos en los archivos de
la Secretaria de Relaciones Exteriores de Italia
-expuso el escritor cubano-, con los cuales se
descubrió la ardua labor de espionaje en
México y Cuba que llevaban a cabo Mella
y Tina Modotti en torno a la labor de protesta
contra el fascismo".
Es un completo acervo de publicaciones y periódicos
que se emitían en Cuba, además de
fotografías y ejemplares de todo lo que
los inconformes escribían, folletos clandestinos,
cuadernos y artículos, entre otros.
"Mussolini llegó a tener dos estaciones
de radio y un periódico de fascistas, y
sus dirigentes tenían una fuerte conexión
con Nueva York y con la Ciudad de México",
dijo el investigador.
Hubo gran revuelo en torno al asesinato de Julio
Antonio Mella, del cual fue acusada en un principio
Tina Modotti, argumentando motivos pasionales.
"Su entierro -comentó- fue una manifestación
encabezada por Diego Rivera, quien afirmó
que la culpa de este horrendo asesinato era del
gobierno y la Embajada de Cuba, con la particularidad
de que a sus espaldas se encontraban los Estados
Unidos en su afán de imponer su política
al mundo entero, acallando las voces de protesta
como la de Mella".
Mella y Modotti. A muy temprana edad Mella se
enfrentó y denunció públicamente
lo que consideraba un ultraje para su nación:
los intentos de alinear al fascismo a Cuba y el
ingreso, bajo engaños, de delegaciones
italianas a la isla. Su ímpetu por defender
su patria de intervenciones autoritaristas extranjeras
lo llevó a fundar agrupaciones comunistas
y ligas antiimperialistas.
Mella trabajaba intensamente para organizar manifestaciones
y convocando a los estudiantes y sociedad en general
a protestar. Escribía boletines, artículos,
muchos de ellos clandestinos, en los que denunciaba
que "Mussolini era un Judas, por haber traicionado
sus antiguos principio de libertad y justicia".
Hasta su muerte siempre se vio ligado a Italia
y no sólo por su afán de detener
las actitudes de un personaje como Mussolini o
su amor por la cultura milenaria del país
europeo; sino también por su amor a Tina
Modotti, una fotógrafa y periodista italiana
que levantaba junto a él la bandera del
antifascismo.
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