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AGRICULTURA
No es fácil, compay
Reinaldo Calderín, APLO
SANTIAGO DE CUBA, Cuba - Noviembre (www.cubanet.org)
- La crisis los mercados agropecuarios estatales
es general, incluyendo el transporte. El transporte
siempre ha sido algo crítico en Cuba. Por
eso el gobierno se desentendió hace rato
del transporte de pasajeros, casi en su totalidad.
Las empresas de transporte agropecuario no escapan
de esta realidad. Este año, la Empresa
de Frutas Selectas, encargada de recoger las frutas
en el sector privado, no ha podido cumplir su
acometido por estar su parque de equipos prácticamente
diezmado.
En la provincia Santiago de Cuba, por poner un
ejemplo, los camiones y tractores que posee la
empresa de Frutas Selectas están en muy
mal estado técnicamente, los talleres carecen
de piezas de repuestos y por si fuera poco, no
cuentan con personal suficiente por falta de presupuesto.
Otro factor que afecta al transporte agropecuario
es la falta de combustible, algo que no se entiende,
debido a los sustanciosos acuerdos petroleros
firmados con Venezuela, que permiten la entrada
oficial de 90 mil barriles diarios del crudo venezolano.
Sin embargo, los únicos afectados no son
los trabajadores del ramo. También los
campesinos privados, que no pueden vender sus
productos directamente, sino a las empresas del
Estado, así como la población, que
se ve privada de consumirlos.
La actual cosecha de guayaba, así como
las naranjas y mandarinas no pudieron ser llevadas
a los llamados "mercaditos de barrio"
o puntos de venta, pudriéndose en los campos
en espera de transportación, con el consiguiente
perjuicio para sus propietarios, que no tienen
seguros sobre sus cosechas, ni pueden venderlas
libremente.
Todos estos factores demuestran una vez más
la incapacidad del gobierno de implementar el
mercado, ahora hablando de austeridad económica.
Los mercados agropecuarios se han convertido en
la pesadilla del "comandante en jefe",
que no tiene cómo abastecerlos. Generalmente
lo que tienen es vegetales verdes y carbón.
El desabastecimiento de los mercados ha provocado
el surgimiento de los "vagoneros", vendedores
ambulantes privados que con un vagón de
los que se utilizan en la construcción
caminan las calles santiagueras vendiendo sus
productos. O sea, un resurgir de los otrora pregoneros,
que en un tiempo formaron parte de nuestra tradición
popular. A diferencia de que en la actualidad,
a pesar de la crisis que vive el país,
la policía los reprime con multas, decomisa
sus mercancías y muchas veces hasta los
detienen.
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