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ECONOMIA
Anatomía del apartheid informativo cubano
Oscar Espinosa Chepe
LA HABANA, Cuba – Noviembre (www.cubanet.org)
– Con la aparición y desarrollo de las nuevas
tecnologías de la información y las comunicaciones,
está en marcha, con un avance incontenible, una
revolución transformadora de todos los aspectos
de la vida humana. Mediante las nuevas técnicas
las distancias desaparecen, y personas que habitan
en las antípodas pueden comunicarse prontamente
vía satélite, con tal eficiencia y nitidez que
asemejan conversaciones y contactos entre vecinos.
Los costos de las conexiones telefónicas se reducen
a través del uso de la telefonía móvil, que hacen
innecesarias las enormes inversiones requeridas
anteriormente. Así se benefician los países más
pobres.
Estos progresos constituyen valiosos
aportes para el florecimiento de la ciencia, la
técnica, la cultura, la educación, el comercio,
la economía y el pensamiento humano en todas sus
variantes, aún cuando, como todos los desarrollos
humanos positivos, son factibles de ser utilizados
con fines perversos, sobre lo cual lógicamente
debe existir conciencia y estar alertas.
En la economía especialmente, la
posibilidad multiplicada de intercambiar y transmitir
información, así como llegar con ella a los más
recónditos lugares, abre horizontes ilimitados
para el incremento de la riqueza mediante el engrosamiento
multidimensional de la productividad, con lo cual
las perspectivas de reducción de la pobreza y
la marginación a escala mundial aumentan ostensiblemente.
En las áreas del entendimiento,
la cooperación y la concordia entre los seres
humanos es donde podrían ser más significativamente
beneficiosos los logros en materia de información
y comunicaciones. El desconocimiento de las realidades
nacionales de los pueblos a menudo ha sido fuente
de falsas interpretaciones y desconfianza, luego
utilizadas por supuestos mesías para atizar odios,
promover la inestabilidad y satisfacer la ambición
de mando.
Por ello, al tomar el poder, el
totalitarismo en sus diversas variantes cierra
paulatinamente todas las vías de información y
comunicación al pueblo sometido, para de esa forma
tergiversar la realidad, adulterar la historia
y fabricar mitos. Ambiente indispensable para
activar la represión contra los “ciudadanos obedientes”
y ejercer un control absoluto sobre la sociedad.
Esto explica el enorme atraso de
Cuba en los campos de la información y las comunicaciones,
en un momento de avance acelerado en el mundo
con la Internet y la telefonía móvil. Una paradójica
situación que se presenta en una nación en otros
tiempos pionera de la telefonía, la radio y la
televisión en Latinoamérica.
Quien abrigue dudas acerca de lo
expuesto podría consultar el Informe sobre Desarrollo
Humano (IDH) 2005, recientemente publicado por
el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo
(PNUD), donde se encuentran datos estadísticos
de Cuba y los países pertenecientes a ese organismo
internacional. En el IDH puede constatarse que
Cuba posee 64 líneas telefónicas por cada mil
habitantes, muy por debajo de naciones de América
Latina, el Caribe y Africa, como México (160),
Ecuador (122), Colombia (179), Panamá (122), Barbados
(497), Chile (221), Bahamas (415), Perú (67),
Venezuela (111), El Salvador (113), Cabo Verde
(156), Namibia (66), Botswana (75).
Respecto a los suscriptores a la
telefonía móvil y usuarios de Internet, los datos
mostrados en el Cuadro 1 hablan por sí solos.
Baste subrayar que los índices de Cuba son espectacularmente
inferiores a países tan pobres y subdesarrollados
como Haití, Viet Nam, Mongolia y algunos africanos.
Cuadro 1
Suscriptores
de telefonía móvil y usuarios de Internet por
mil habitantes
|
|
Suscriptores
de tecnología móvil
|
Usuarios
de Internet
|
|
Cuba
|
3
|
9
|
|
Paraguay
|
299
|
20
|
|
Haití
|
38
|
18
|
|
Barbados
|
519
|
371
|
|
Costa
Rica
|
181
|
288
|
|
Bahamas
|
367
|
265
|
|
Perú
|
106
|
104
|
|
México
|
295
|
120
|
|
Ecuador
|
189
|
46
|
|
Viet
Nam
|
34
|
43
|
|
Mongolia
|
130
|
58
|
|
Honduras
|
55
|
40
|
|
Surinam
|
320
|
44
|
|
Gabón
|
224
|
26
|
|
Namibia
|
116
|
34
|
|
Sao
Tomé y Príncipe
|
32
|
99
|
|
Bhutan
|
11
|
20
|
|
Togo
|
44
|
42
|
|
Swazilandia
|
84
|
26
|
|
Naciones
menos desarrolladas del mundo (promedio)
|
16
|
4
|
Fuente: Informe sobre Desarrollo
Humano (IDH) 2005. Programa de las Naciones Unidas
para el Desarrollo (PNUD)
El increíble bajo nivel actual
de Cuba en los campos de telecomunicaciones e
informática, uno de los más mediocres del mundo,
es una consecuencia directa de las políticas restrictivas
en materia informativa vigentes al interior del
país. La venta de computadoras está estrictamente
prohibida a los nacionales, aún cuando sean pagadas
en divisas convertibles.
La conexión a Internet se restringe
con permisos especiales y precios impagables en
moneda convertible para un ciudadano corriente
(ver Cuadro 2). Tarifas vigentes conocidas establecen
10 horas de Internet por 30 US$, con la hora extra
a razón de tres US$.
Existen cibercafés, pero no en
todos se permite el acceso a nacionales. Donde
son admitidos, el servicio es cobrado en moneda
convertible a precios inalcanzables para la mayoría
de la población. En la ciudad de La Habana, el
cibercafé del Capitolio Nacional, a 6.25 US$ la
hora constituye el servicio más módico. En otros
lugares los precios por hora son los siguientes:
Hotel Coolí 7.50 US$, Hotel Habana Trip 11.25
US$, Hotel Meliá Cohiba 15.00 US$, Habana Meliá
12.50 US$
Cuadro 2
Salarios y pensiones
mensuales pagados en Cuba (equivalencia en US$)
*
|
|
Mínimo
|
Medio
|
|
Salarios
|
11.25
|
16.70
|
|
Pensiones
|
7.50
|
9.02
|
* Julio 2005
En Cuba, como es conocido, persiste
una dualidad monetaria. Con el establecimiento
del peso convertible (CUC) como único medio de
pago en las tiendas de venta en divisas, oficialmente
cotizado a razón de 0.80 CUC por dólar US, la
situación de los cubanos que no tienen cómo obtener
divisas convertibles continúa siendo muy difícil.
El CUC, en sentido general, resulta inasequible
por medio del trabajo. Los nacionales sólo pueden
obtenerlo a través del recibo de divisas convertibles
(remesas, propinas y otras vías, algunas veces
ilegales).
Por otra parte, resulta innegable
que en los últimos años el estado cubano ha suministrado
computadoras personales a las escuelas para la
enseñanza de la informática, así como se han creado
clubes de computación y electrónica, y una facultad
universitaria para el estudio superior de la ciencia
informática, por supuesto, muy selectiva esta
última en la admisión de los alumnos, en particular
en el aspecto político.
Ello demuestra que en el gobierno
existe una clara conciencia de la importancia
de las nuevas tecnologías de la información y
las comunicaciones para una sociedad moderna y
avanzada. Las limitaciones que impone a Internet
y las comunicaciones con el exterior responden
a su temor a la información como vehículo que
podría amenazar el poder absoluto ejercido durante
tantos años sobre la sociedad cubana. Esta contradicción,
presente también en la educación en general, la
resuelve en última instancia a través del aislamiento
y bloqueo informativo al pueblo cubano.
Los mecanismos descritos para impedir
a los cubanos el acceso a Internet y a otros medios
de comunicación no son únicos. Incluso, se limita
el acceso a Internet de los “ciudadanos favorecidos”.
Páginas Web son bloqueadas tecnológicamente, aprovechando
que los servidores son estatales. Para muchos
expertos la razón de que sea muy reducido el número
de cibercafés disponibles responde al interés
de mantener el control más estricto sobre los
mensajes enviados y recibidos y la navegación
por la red de redes.
En otras esferas de la electrónica,
los controles son también muy rígidos. A estas
alturas del desarrollo tecnológico mundial, el
pueblo cubano todavía no posee acceso a la televisión
por cable ni al servicio vía satélite, fundamentalmente
reservados para los hoteles de turistas y ciudadanos
extranjeros residentes en Cuba. La venta en las
tiendas de divisas de videocaseteras y fotocopiadoras
a los nacionales está estrictamente prohibida
por regulaciones especiales.
En cuanto a la telefonía, los motivos
para tan pocas líneas y un índice insignificante
de telefonía móvil por mil habitantes no se deben
tanto a la capacidad de inversión –realmente reducida-
sino a motivaciones políticas, semejantes a las
que han influido tan negativamente en el desarrollo
de la informática.
Al perder las enormes subvenciones
provenientes del Este de Europa, el gobierno cubano
estableció desde hace algunos años acuerdos con
compañías telefónicas extranjeras, especialmente
estadounidenses, para facilitar la comunicación
con el exterior, pero imponiendo precios exorbitantes
(ver Cuadro 3) en momentos en que una llamada
desde Estados Unidos a Argentina no sobrepasa
los nueve centavos de US$ el minuto (6 centavos
de US$ a Buenos Aires), de acuerdo a ofertas de
algunas empresas del ramo.
Cuadro 3
Tarifas de telefonía
básica para llamadas internacionales desde Cuba
US$/minuto
|
|
Telesección
|
Operadora
internacional *
|
|
América
del Norte
|
2.45
|
3.71
|
|
América
Central, México, Caribe
|
3.40
|
5.07
|
|
América
del Sur
|
4.45
|
6.63
|
|
Resto
del mundo
|
5.85
|
8.78
|
* Si la llamada es solicitada
con una persona determinada, se adiciona el importe
de un minuto.
Fuente: Directorio Telefónico
Oficial 2005-2006, Empresa de Telecomunicaciones
de Cuba, S.A.
En pocos lugares del mundo el experimento
totalitario ha sido tan severo y abarcador como
en Cuba, especialmente en materia informativa,
donde se ha implantado un control absoluto sobre
todos los medios de prensa, convertidos en un
coro de repetidores de consignas elaboradas para
desinformar a la población. Da pena que a esta
infame e indigna tarea se presten intelectuales
y periodistas cubanos que, inmovilizados por el
miedo o con el objetivo de preservar privilegios,
permanecen ciegos, sordos y mudos ante el drama
nacional, y prestos a servir de cipayos ideológicos
del gobierno, en un momento en que el país se
desmorona a pedazos política, social y económicamente,
con desastrosas consecuencias para la vida espiritual
de los ciudadanos y la propia existencia de la
nación.
La priorización del desarrollo
de las nuevas tecnologías de la información y
las comunicaciones es vital para el futuro nacional,
en un mundo cada vez más dinámico y competitivo,
dependiente en alto grado del acceso al conocimiento
con rapidez y precisión, objetivo únicamente lograble
en un ambiente de libertad y democracia, donde
sea extirpado de raíz el totalitarismo, sistema
que por su intrínseca naturaleza opresora requiere
de la desinformación, el engaño y la mentira como
instrumentos básicos de dominación y control absoluto
sobre los pueblos.
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