|
CORRUPCION
¡Explotó la Cuatro Cuatro!
Guillermo Fariñas Hernández,
Cubanacán Press
SANTA CLARA, Cuba - Noviembre (www.cubanet.org)
- La anciana Dulce Suárez salió
el primero de noviembre a comprar una buena cantidad
de muslos con contramuslos de pollo, que es la
carne preferida de Berto, su esposo, quien dejó
de ser hace muchos años el joven lozano
que secuestró el corazón de Dulce
para toda la vida.
Robertico, el hijo de la pareja, que vive en
la ciudad de Miami, envió unos dólares
a la casa porque su padre ya no puede valerse
como antes, pues está casi ciego y todavía
no lo operan de cataratas, intervención
que necesita.
Lo primero que hizo la señora de Berto
fue visitar la "bolsa negra" de "La
Chirusa", el barrio donde habita, al sur
de Santa Clara.
Dulce quedó bastante asombrada. Ninguno
de los vendedores habituales de pollo y de otras
mercancías robadas al estado pudo satisfacer
su demanda.
Pero la vieja Dulce no se dio por vencida, se
cambió de ropa y salió dispuesta
a buscar la alimentación preferida de su
marido. Se encaminó al mayor mercado agropecuario
de Santa Clara, aledaño al estadio de béisbol
"Augusto Cesar Sandino", y a pesar de
buscar denodadamente el pollo ambicionado, los
comerciantes a los que preguntó la obsequiaron
con la misma respuesta:
- No, mi pura, pollo no hay ni en los centros
espirituales.
Aunque no le gustaba, no le quedó mas
remedio que dirigirse al mercado de San Miguel,
lugar pintoresco en el medio del barrio El Condado,
que si no contaba con la amplitud del anterior,
tenía bien ganada la fama de que allí
lo único que no se vende son aviones.
En el mercado de San Miguel son frecuentes los
operativos policiales. Allí los almacenes
de las mercancías son los domicilios de
los vecinos. Dulce se percató de que allí
tampoco había lo que buscaba, ni ninguna
otra cosa: aceite comestible, azúcar, arroz,
frijoles, harina, enlatados diversos y otras mercancías
que se ofertan en las tiendas donde se compra
en divisa y que estaban al alcance de la mano
en el mercado San Miguel.
Intrigada y suspicaz preguntó a un hombre
alto apodado "El Líquido":
- ¿Qué esta pasando que no hay
casi mercancía de contrabando?
- ¡Nada, mi vieja, que explotó la
Cuatro-Cuatro! Casi toda la Empresa de Carga del
Comercio Mayorista está presa, y de ese
lugar salía todo lo que aquí vendemos.
Ahora estamos embarcados.
|