|
HUMOR
El enemigo
José Antonio Fornaris, Cuba Verdad
LA HABANA, Cuba - Noviembre (www.cubanet.org)
- El enemigo parece que no descansa. Nosotros
estamos formando la mejor sociedad del mundo,
y él se pasa la vida implantándonos
gentes aquí con problemas. Claro, debido
a nuestra proverbial benevolencia, los aceptamos
como si hubieran sido formados dentro de la moral
socialista, los tratamos en igualdad de condiciones
y les ofrecemos todo tipo de oportunidades.
Por ejemplo, les damos empleo en los CUPET (Gasolineras),
pero ¿qué hacen estos individuos?
Roban, y eso que les pagamos un salario mensual
que, si aprietan bien el cinturón y no
se compran ni un pañuelo, les puede alcanzar
hasta para una semana.
A pesar de todos los controles existentes en
los puertos y aeropuertos, hay constantes comentarios
de que las pérdidas son grandes. Parece
que son muchas las cosas que se desaparecen. Ahí
también están los que el enemigo
nos siembra permanentemente.
En las oficinas de la vivienda, a todos los niveles,
que es donde se maneja todo lo concerniente a
los inmuebles dedicados a casas, se sabe ya, públicamente,
que existe una fuerte corrupción. Ciertamente
que la gente que nos meten dentro de nuestra magnífica
sociedad está en todas partes.
Cuando decidimos terminar con la moral burguesa
había doce o trece cárceles en todo
el país. Hoy tenemos como doscientas y
una gran población penal, altísimas
para la cantidad de ciudadanos que habitamos en
esta isla, Pero ha tenido que ser así porque
el enemigo se pasa la vida creando, creando tipos
problemáticos en sus ultrasecretos laboratorios
de guerra social, y enviándolos para acá.
Claro, la situación de que tengamos tantos
huéspedes en las prisiones tiene también
una segunda explicación. Nuestro sistema
penal está muy por encima de algún
que otro país de la vieja Europa donde
hay cárceles sólo para ir a dormir
y la pena máxima es de diez años.
En nuestras cárceles la gente puede estar
decenas de años. Hemos llegado a la conclusión
de que a muchos les gusta estar en ellas. Ahí
tienen comida de última generación,
atención médica de punta, alojamiento
de varias estrellas y vestimentas de marca.
Pero ya las cosas están pasando de castaño
a oscuro con toda esa gente que el enemigo introduce
aquí a toda hora del día y de la
noche. Lo problemático de esto, fundamentalmente,
es que se parecen tanto a nosotros que resulta
difícil establecer diferencias anatómicas
entre los formados en esta sociedad que está
tratando de lograr toda la justicia, y los que
son hechos allá en sus laboratorios.
Claro, por la conducta que desarrollan es fácil
distinguirlos. Esos creados fuera de nuestro sistema
social cometen todo tipo de delitos, dicen palabras
obscenas en cualquier parte, son agresivos, no
tienen la más mínima regla de urbanidad
y son en extremo marginales.
No vamos a continuar en esta situación.
Esos creados en los laboratorios del enemigo,
que tienen como función fundamental echar
por tierra todos nuestros esfuerzos en la perfección
de la sociedad los vamos a combatir. Les vamos
a dar contracandela. Hemos decidido que a partir
de ya nuestra gente va a actuar igual que ellos.
|