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POLITICA
Sucesos que advierten
Tania Díaz Castro
LA HABANA, Cuba - Mayo (www.cubanet.org) - Como
si se hubieran puesto de acuerdo el gobernante
cubano Fidel Castro y las autoridades de la llamada
Comunidad de Estados Independientes (CEI) -creada
cuando la Unión Soviética se desmenuzó-,
jóvenes desempleados de la Isla y de algunas
repúblicas ex soviéticas han sido
víctima de redadas policiales. En Cuba,
como "medida de seguridad predelictiva",
aunque lo cierto es que se trata de "una
operación represiva de limpieza social",
como bien la calificara Elizardo Sánchez,
líder de la oposición pacífica
de Cuba. En Uzbekistán, donde actualmente
hay 10 mil prisioneros políticos y religiosos,
porque la fuerza opositora de ese país
recae precisamente en los jóvenes pobres
y desempleados.
La población cubana no está informada
de cuanto acontece en estas ex repúblicas
soviéticas, escenario, en los últimos
tiempos, de impresionantes manifestaciones populares.
Armados con piedras y palos, decenas de miles
de hombres y mujeres se han opuesto a gobiernos
que violan los derechos humanos, logrando, incluso,
que jefes de estado hayan huido a Rusia, como
es el caso de Akayev, presidente de Kirguistán
y protegido del Kremlin.
A pesar de que Ismagil Shangareyev, destacado
activista de derechos humanos afirmara que lo
ocurrido en Kirguistán es "un ejemplo
para todos los pueblos", el líder
de la Federación Rusa, Vladimir Putin,
ha creado un organismo con el fin de "velar"
por los nexos con los países de la desaparecida
URSS, ante la avalancha del descontento popular,
o sea, para reprimir las revoluciones que, según
dice: "al parecer son estimuladas por Occidente".
De nada vale que algunos gobiernos fortalezcan
la autoridad de los órganos de seguridad
locales, que se prohíban sitios en Internet
de disidentes, organizaciones opositoras y de
derechos humanos, que se arreste a cientos de
manifestantes portando fotos de prisioneros políticos
y muera un gran número de personas del
pueblo. La marejada de la democratización
es irrefrenable en el viejo mundo comunista. Un
mundo que quiere libertad. Se niega a elecciones
controladas por el poder y quiere expresar sus
opiniones, tomar las calles, y lo hace.
Poco a poco los gobiernos de estos países
van perdiendo fuerza para controlar el descontento
y la rebeldía nacional. Las manifestaciones
se componen de decenas de miles de personas que
se reúnen de forma espontánea.
Mientras que para Vladimir Putin el presidente
Akayev ha sido depuesto por medios ilegales, y
analistas políticos lo ven como otra derrota
del Kremlin, una ex colonia perdida más,
la prensa castrista de Cuba tiene el criterio
de que se trata de disturbios y desórdenes,
y no informa acerca de las causas y motivaciones
de los opositores. Los medios de comunicación
pertenecen al gobierno de Fidel Castro, y lo que
informa al pueblo es a conveniencia del régimen.
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