PRENSA INDEPENDIENTE
Mayo 27, 2005
 

DISIDENCIA
Salir de noche

Javier Machado, Cubanacán Press

SANTA CLARA, Cuba - Mayo (www.cubanet.org) - Si alguna telenovela cubana ha tenido aceptación en el pueblo cubano fue "Salir de Noche". El drama andaba encaramado en lo cursi y actual, con enredos criollos, amores cruzados y desenfados de sus personajes, relacionados con las pasarelas.

Aunque en las grandes ciudades la vida nocturna se hace propicia para muchas cosas, especialmente para la juventud, para otros constituye un dilema. Los jóvenes, aunque preocupan a las autoridades, mientras no se griten consignas o realicen otras manifestaciones contra el Estado, son tolerados. Un buen ejemplo de tolerancia es la que ocurre noche tras noche en el Malecón habanero.

Pero con los que disienten es bien diferente, sin importar el lugar donde se viva. Alberto acaba de ser agredido por dos "ciudadanos" en la esquina de su casa. Ocurrió cuando venía de regreso una hora antes de la medianoche. Eran dos los sujetos; uno grande y fuerte con camisa de mangas y otro más bajito. Mientras el primero agredió al disidente, el otro le gritaba improperios y ofensas, repitiéndole que tenía que estar dentro de su casa.

Alberto salió lesionado en la parte izquierda del labio superior porque en defensa propia utilizó como obstáculo su bicicleta. Uno de los manubrios lo golpeó salvajemente en el labio. Fue sólo entonces que soltó el medio de transporte e intentó buscar piedras para defenderse, ocasión aprovechada por los agresores para escapar precipitadamente del escenario de los hechos.

El modus operandi indica que no fueron malhechores que intentaban robarle el ciclo.

Él lo sabía. Estaba bien advertido de que en esos días anteriores al 20 de mayo no debía salir de su casa de noche. Casualmente al propio Alberto días atrás una fuente le había confiado las expresiones utilizadas en una reunión efectuada con los efectivos de la tercera unidad de la policía santaclareña acerca de las actividades de la disidencia alrededor del 20 de mayo.

El caso de Ramón Vázquez Arbelo, del Partido Pro-derechos Humanos de Cuba afiliado a la Fundación Andrei Zajarov, es también reciente. Un vecino golpeó su rostro después de agredirlo verbalmente. Ejemplos existen muchos. Recuerdo lo sucedido a Reinaldo Méndez, del mismo partido de Vázquez, cuando un auto se le encimó contra su bicicleta, haciendo que el opositor se proyectara contra un poste del alumbrado público con peligro para su vida.

Resulta que los disidentes en Cuba tienen que restringir hasta sus salidas del hogar e incluso tener mucho cuidado con el tipo de personas con que se reúnen y los lugares que frecuentan para evitar manipulaciones.

Si alguien se reúne con alguna persona propensa a ser manipulada, no debe dudarse de que de allí saldrá un enemigo o un agresor ante una situación de laboratorio. Si se frecuentan lugares públicos, no es de extrañar que "alguien" golpee por la espalda al opositor o lo provoquen para terminar enredado en una riña tumultuaria.

Recuerdo el caso de José Pérez González. Una tarde entró en el cine Camilo Cienfuegos de Santa Clara y sin apenas comenzar el filme, encendieron las luces del local para en gigantesco operativo policial, llevarse el disidente esposado. "Te estábamos cazando", le dijo uno de los policías que lo conducía detenido hacia la tercera unidad de la policía.

Un amigo me confesó que él no sale solo de noche, y mucho menos con su esposa, por lo mala que está la calle. "Me pueden provocar ofendiendo mi moral o la de mi esposa", me dijo. A él le gusta darse sus tragos, pero prefiere dárselos en su casa porque teme que en cualquier lugar público le puedan echar alguna pastilla en la bebida para descontrolarlo.

¿Qué hacer entonces ante el problema donde es evidente la maldad y la maquinaria represiva totalitaria?

Depende de cada cual. Pero la gran mayoría de los disidentes cubanos prefieren quedarse en sus casas para evadir esos problemas y evitar estar en la mirilla del enemigo. Otros seguidores de la desobediencia cívica son los más propensos para ir a las cárceles y si no lo cree así, pregúnteselo a Léster González Pentón. Algunos prefieren salir en grupo, pero lo cierto es que para los entes prodemocracia, es muy difícil vivir bajo esas circunstancias.

No sólo se les viola la libertad de expresión, sino la de movimiento prevista en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Algún día, cuando se escriban las páginas de la historia más reciente de mi país, florecerán muchos Alberto, Ramoncito o José, quienes con sus experiencias personales enriquecerán guiones televisivos espeluznantes que hasta hoy están en silencio.


Esta información ha sido transmitida por teléfono, ya que el gobierno de Cuba controla el acceso a Internet.
CubaNet no reclama exclusividad de sus colaboradores, y autoriza la reproducción de este material, siempre que se le reconozca como fuente
.

IMPRIMIR



PERIODISTAS EN PRISION

PRENSAS
Independiente
Internacional
Gubernamental
IDIOMAS
Inglés
Francés
Español
SOCIEDAD CIVIL
Cooperativas Agrícolas
Movimiento Sindical
Bibliotecas
DEL LECTOR
Cartas
Opinión
BUSQUEDAS
Archivos
Documentos
Enlaces
CULTURA
Artes Plásticas
El Niño del Pífano
Octavillas sobre La Habana
Fotos de Cuba
CUBANET
Semanario
Quiénes Somos
Informe Anual
Correo Eléctronico

DONACIONES

In Association with Amazon.com
Busque:


CUBANET
145 Madeira Ave, Suite 207
Coral Gables, FL 33134
(305) 774-1887

CONTACTOS
Periodistas
Editores
Webmaster