PRENSA INTERNACIONAL
Mayo 16, 2005
 

NOTICIAS DE CUBA
El Nuevo Herald

Arrestan en costas mexicanas a un grupo de balseros

EFE, Isla Mujeres, México, 16 de mayo de 2005.

Dieciséis balseros cubanos fueron detenidos el sábado en el Caribe mexicano cerca de Isla Mujeres y Holbox, informó ayer la Armada.

La mayoría de los cubanos indocumentados fueron rescatados cuando viajaban a bordo de endebles embarcaciones en tres operaciones efectuadas por agentes de la Séptima Zona Naval, y tras ser atendidos por médicos, fueron puestos a disposición de las autoridades del Instituto Nacional de Migración (INM).

Seis cubanos fueron rescatados de una balsa a 25 millas náuticas de Isla Mujeres, mientras que otras dos personas de la misma nacionalidad que viajaban en una lancha rápida de lujo y que tampoco pudieron acreditar la propiedad de la embarcación ni su presencia en aguas mexicanas, también fueron detenidas más tarde.

Estos dos últimos sujetos tenían pasaportes de Canadá y Estados Unidos, pero fundadas sospechas respecto a que los documentos eran apócrifos motivaron su aprehensión, dijeron las autoridades.

Cerca de Holbox (a unos 160 kilómetros del balneario de Cancún) pescadores mexicanos hallaron el mismo día a ocho balseros cubanos que habían sido arrastrados por la corriente hasta costas de la Península de Yucatán.

En lo que va de este año, el éxodo de balseros cubanos ha arrojado un total de 65 personas detenidas en las costas del Caribe mexicano y puestas a disposición del INM, ya que desde el mes de enero de este año el número de embarcaciones aumentó, según indican las autoridades militares de Isla Mujeres.

En Veracruz (Golfo de México) hay 102 cubanos indocumentados detenidos a la espera de que se defina su situación migratoria.

De ese grupo, 69 se encuentran en el municipio de Fortín de las Flores.

Afirma Cuba la llegada de un millón de turistas

EFE, La Habana, 15 de mayo de 2005.

Cuba registró la llegada del primer millón de turistas en lo que va del 2005, año en el que se espera cumplir la previsión de recibir 2.3 millones de visitantes, anunció el ministro del sector, Manuel Marrero.

El anuncio tuvo lugar la víspera en las conclusiones de la XXV Feria Internacional de Turismo 2005 que se celebró esta semana en La Habana con la participación de profesionales del sector de 44 países.

Las autoridades del sector han recalcado su apuesta por consolidar el mercado, diversificar el producto turístico de la isla caribeña, y trabajar por incrementar la calidad del servicio en esa industria.

De acuerdo con datos del Ministerio del Turismo cubano, en el primer cuatrimestre de este año, las llegadas de turistas han aumentado el ocho por ciento en comparación con igual período del año anterior.

Cuba recibió 2,048,572 turistas al cierre del 2004, la cifra más alta de su historia.

El despegue de varios mercados emisores, la diversificación de la oferta, el diseño de productos, la reorganización y una fuerte política de comercialización, entre otros factores, contribuyeron a ese resultado, según las autoridades turísticas cubanas.

Desde 1990 han aumentado seis veces los visitantes que viajan a Cuba y se ha multiplicado por ocho los ingresos de ese sector, considerado el más dinámico de la economía nacional, con $2,000 millones en ingresos brutos el año pasado, según datos oficiales.

El turismo supuso el año pasado el 41 por ciento de los ingresos de la balanza de pagos de Cuba y de manera directa o indirecta suma ya unos 200,000 puestos de trabajo, el nueve por ciento de la fuerza laboral activa.

Canadá se afianza como el líder entre los mercados emisores de turistas a la isla, ya que representa el 40 por ciento de los ingresos.

Traductora abre las puertas de Francia a escritores cubanos

Jose Antonio Evora, El Nuevo Herald. 15 de mayo de 2005.

La literatura cubana pasa en Francia por un nombre, el de la traductora Liliane Hasson, que por estos días visita Miami en busca de materiales para un libro sobre el escritor emblemático de la generación del Mariel: Reinaldo Arenas.

''La editorial Actes Sud, que se dedica mucho a las literaturas extranjeras'', explica Hasson en perfecto español, "me pidió este trabajo para su nueva colección Archivos Privados, en la cual publica manuscritos, correspondencia, fotografías, dibujos inéditos y toda la producción de los autores que no estaba destinada a aparecer en libros''.

Haber asistido a una conferencia que impartió en 1967 el escritor José Lezama Lima en la Biblioteca Nacional de Cuba; las lecturas de otros autores como Virgilio Piñera y el propio Arenas, y la fascinación por el país y por su gente luego de aquella primera visita, fueron las cosas que la acercaron cada vez más a la literatura de la isla.

Hoy nadie duda de su autoridad en esa materia. Zoé Valdés, Guillermo Rosales, Antonio Benítez Rojo, Carlos Victoria, Jesús Díaz, César López, Antonio José Ponte, Miguel Mejides y Armando Alvarez Bravo, además de Piñera y Arenas, entre otros, son algunos de los autores cubanos traducidos para los lectores franceses por Hasson.

La primera antología de literatura cubana que organizó y tradujo fue publicada en Francia a mediados de los 80, pero los textos venía reuniéndolos desde una segunda visita a la isla en 1967, durante la cual dice haber advertido que los escritores tenían más material engavetado que editado.

''En La Habana no querían entonces que publicara autores disidentes, como Piñera y Arenas, y mucho menos los del exilio'', recuerda Hasson. "Lo simpático es que años más tarde, muchos de los que había elegido ya no estaban allá, como Benítez Rojo y Alvarez Bravo''.

Después que volvió a La Habana en 1995 --cuando la editorial Autrement le pidió un libro para su colección Novelas de la Ciudad y descubrió la obra de Antonio José Ponte--, el viaje más reciente de Hasson a la isla fue en septiembre del 2003, con la fotógrafa de origen húngaro Suzanne Nagy, también en busca de materiales para el volumen sobre Arenas en el que trabaja, y que debe llegar a las librerías en el 2006.

''Uno de los libros que iba buscando era la edición cubana de La novela de mi vida, de Leonardo Padura'', relata Hasson. "No aparecía por ninguna parte, hasta que llegamos a una librería, de las más grandes y conocidas, y cuando mencioné el título la vendedora me hizo señas como si hubiese dicho cocaína; me llevó al fondo, me dijo que costaba $10, y cuando le pagué se los puso en el escote''.

De todos los libros de escritores cubanos que ha traducido, cita los de Zoé Valdés como los de más acogida con sus enormes tiradas, y la novela Boarding Home, de Guillermo Rosales, como el que más reseñas elogiosas tuvo en innumerables diarios, revistas, programas de radio y televisión.

''Dos editoriales francesas acaban de pedirme, con sólo tres meses de diferencia, la traducción de dos novelas de Piñera'', anuncia Hasson. "La carne de René saldrá en agosto de este año, y Pequeñas maniobras en el 2006. Y también el volumen de relatos El salón del ciego, de Carlos Victoria''.

jevora@herald.com

La guerra que Posada Carriles no pudo ganarle a Fidel Castro

Gerardo Reyes, El Nuevo Herald. 15 de mayo de 2005.

Vestidos con uniformes militares, tres compañeros en pie de guerra contra el recién entronizado régimen de Fidel Castro, hacían fila frente a un avión estacionado en el aeropuerto de Opa-Locka, al noroeste de Miami.

Era la primavera de 1961. El técnico químico Luis Posada Carriles, el ex agente de la inteligencia cubana (G-2) Ricardo Morales Navarrete y el pediatra Orlando Bosch, esperaban ansiosamente abordar el avión que los llevaría a Guatemala para unirse allí a las brigadas de desembarco de Playa Girón.

Ninguno llegó a ese destino.

A pocos metros de la escalera de la aeronave, Morales fue retirado por dos militares norteamericanos en un incidente que desató una ola de chismes en el exilio respecto a si era un infiltrado del gobierno de Cuba.

Posada y Bosch lograron embarcarse, pero cuando el avión aterrizó en los campamentos de Guatemala, el grueso de combatientes de la Brigada 2506 ya tenían el agua a la cintura en las costas cubanas.

Ese viaje frustrado parece haber marcado la suerte de los tres compañeros. Desde entonces su vida de combatientes quedó condenada a hacer cola juntos en la historia para nunca llegar a cumplir su misión.

Pusieron explosivos, atacaron embarcaciones cubanas, lanzaron petardos contra sedes diplomáticas comunistas y centros culturales; eliminaron y llevaron a la cárcel a decenas de guerrilleros comunistas en América Latina y Africa. Pero la escala definitiva que era la caída de Castro y su gobierno, fue cancelada por toda clase de reveses, desde fallas garrafales, como la invasión a Cuba, hasta la falta de unos milímetros en la mira de un revólver para matar al gobernante cubano en la Cumbre Iberoamericana de Cartagena de 1994.

Hoy los une Miami. Los restos de Morales están en una tumba de un cementerio de la ciudad; Bosch disfruta de una vejez apacible pintando paisajes bucólicos y Posada merodea intranquilo pidiéndole asilo político a un gobierno que ha declarado una guerra sin cuartel a todo tipo de terrorismo.

Quizás el presidente George W. Bush alguna vez oyó hablar de Posada. Su padre, el ex presidente George Herbert Walker, fue director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) entre 1976 y 1977 y en esa posición fue informado de las actividades de los combatientes anticastristas que no ahorraban explosivos ni armas para atacar cualquier instalación cubana o simpatizantes de Castro.

Basándose en entrevistas, documentos desclasificados, papeles judiciales, las memorias de Posada y una confesión insólita de Morales en un hotel de Brickell Avenue, El Nuevo Herald trató de construir la bitácora de la voladura del avión de Cubana de Aviación el 6 de octubre de 1976, una historia que puso otra vez en la misma fila inconclusa a estos tres personajes.

En medio de las discrepancias de los testimonios y la confusa distribución de las culpas, hay sólo un común denominador muy claro de estos años de guerra: el gobierno de Estados Unidos sabía casi todo lo que estos cubanos planeaban, conocía sus viajes, sus intenciones y sus acciones terroristas, y lo sabía de primera mano gracias a que la mayoría de ellos eran empleados de la CIA.

Tanto Posada como Morales y Orlando García Vásquez, eslabón olvidado de la voladura del avión, en algún momento de sus vidas de combatientes anticastristas trabajaron para la CIA y reportaron sus acciones. García también fue comisionado de la policía política (DISIP) de Venezuela a mediados de los años 70. Esto podría explicar su tranquilidad y en ciertos casos una actitud de impunidad autorizada que rayaba en la provocación.

''¿No se arrepiente usted de la voladura del avión de Cubana?'', preguntó el periodista Chao Hermidas a Morales en una entrevista para la televisión venezolana grabada en un hotel de Miami en 1982.

''No'', respondió Morales, quien vivía con plena libertad en Miami.

''¿A pesar de los 73 muertos?'', insistió el reportero.

"Como si hubiera habido 273, no me arrepiento de ninguno de ellos, si tuviera que volver a hacerlo lo haría, es el compromiso histórico frente a lo que nosotros hemos sufrido, nuestra lucha de 20 años en todas partes del mundo''.

Minutos antes Morales había admitido que en esa época trabajaba para la CIA y había reclutado como agente de ese organismo a García, por su cercanía personal con el presidente Carlos Andrés Pérez.

Morales, alias El Mono, y quien entonces era un informante de la policía del Condado de Dade en casos de narcotráfico, repitió bajo juramento la misma confesión en abril de ese año en vísperas de un juicio de trasiego de cocaína.

''El Monkey lo contó con orgullo'', comentó esta semana a El Nuevo Herald Douglas Williams, abogado defensor de uno de los encausados, que interrogó a Morales. "Llegaba a rendir declaración high [bajo los efectos de la cocaína] y cuando se le acababa el efecto, se ponía muy alterado y los policías tenían que darle Valium''.

Morales murió en diciembre de ese mismo año durante una balacera en un bar de Key Biscayne. Tenía 42 años.

La tragedia del avión de Cubana, en la que murieron todos sus 73 ocupantes, 57 de ellos cubanos, 11 guyaneses y cinco norcoreanos, ha salido a relucir de nuevo a raíz de la solicitud de asilo de Posada y los reclamos altisonantes de Castro para que sea enviado a la isla a fin de ser juzgado.

A mediados de los años 70, Miami era un polvorín de pasiones políticas mezcladas con dinamita pura. Frustrados con el fracaso de la invasión de Bahía Cochinos, los exiliados radicales asumieron por su cuenta y riesgo la lucha armada contra el régimen de Cuba y el comunismo internacional.

Al sur, en Chile, contaban con un gran aliado en esa causa: el general Augusto Pinochet y su Proyecto Cóndor, concebido para matar o desaparecer comunistas en la región.

Las noticias de las incursiones de los cubanos explotaban por todos los rincones.

En enero de 1976, las autoridades informaron que en los últimos 18 meses habían explotado más de 100 bombas en el área de Miami. En abril, Emilio Milián, un comentarista radial que criticaba el terrorismo, perdió su dos piernas al explotar una bomba en su carro.

Lo que Morales llamó alguna vez ''el gran sueño del exilio combatiente'' se cumplió a principios de 1976 cuando cinco grupos armados se unieron bajo la Coordinación de Organizaciones Revolucionarias Unidas (CORU).

Fuentes del FBI informaron a este organismo, de acuerdo con un reporte del 16 de agosto de 1978, que la cumbre ocurrió en junio de ese año en República Dominicana y que allí participaron, entre otros líderes, Bosch, quien era prófugo de la justicia de Estados Unidos por haber disparado una bazuca contra un barco polaco desde el viaducto McArthur, en 1968.

Paradójicamente, Bosch había sido condenado por ese atentado basado en un testimonio de Morales en una corte de Miami.

De la reunión en Bonao, República Dominicana, salió la idea de explotar el avión de Cubana de Aviación, agregó Morales en su confesión.

Los planes de esa cumbre eran conocidos por García y el presidente Pérez, de Venezuela, de acuerdo con Morales. El Nuevo Herald envió una carta a García, quien vive en Miami, con un cuestionario sobre este tema, pero aún no ha sido respondido. El ex presidente Pérez ha negado reiteradamente la acusación.

"Yo acuso a Orlando García Vásquez de ser cómplice de nosotros, yo acuso a la política de permiso que nosotros logramos obtener del presidente Carlos Andrés Pérez para llevar a cabo nuestro operativo en el Caribe a cambio de ejecutar operativos en contra de Guyana que le fueron propuestos a la directiva del CORU a través de García Vásquez''.

Morales sotuvo que CORU se había comprometido a desestabilizar el gobierno de Guyana, pero no indicó qué motivos tenía Venezuela para hacerlo.

El 6 de octubre a la 1:45 p.m. el piloto del vuelo CU 455 de Cubana de Aviación que acababa de despegar del aeropuerto de Barbados, reportó una explosión en el avión.

Los pescadores de las costas de Barbados vieron cómo la aeronave se iba a pique dejando una estela de humo negro. El avión, un DC-8 alquilado a Canadian Airlines por el gobierno cubano, se hundió 500 metros en el fondo del mar.

Al momento de la tragedia, Posada estaba en Venezuela. Se consideraba un próspero empresario del sector privado de la inteligencia. Era socio de la empresa Investigaciones Comerciales e Industriales Compañía Anónima (CICA), que compartía con el abogado Joaquín Chafardet quien hoy es su defensor en Venezuela.

Posada había llegado a Venezuela en septiembre de 1969, pocos meses después de ser desvinculado de la CIA, según relata en su libro Los Caminos del Guerrero.

El combatiente antiscastrista había ingresado a la CIA, de acuerdo con reportes de esa entidad, en abril de 1965. Fue invitado a trabajar en la Dirección General de Policía (DIGEPOL) por Erasto Fernández, un hombre de confianza del entrante gobierno de Rafael Caldera. Fernández contrató a Posada para tecnificar los servicios de inteligencia en la lucha contra la insurgencia armada que crecía en el país con el apoyo de Cuba.

En su calidad de comisario jefe de la división general de seguridad con la responsabilidad directa sobre las divisiones de armas y explosivos de la DIGIPOL, Posada participó en varias operaciones de arresto de guerrilleros de Bandera Roja y Punto 0.

''Al término de mi gestión, las fuerzas armadas de la izquierda quedaron totalmente desmanteladas'', escribió Posada.

Entre los guerrileros ''pacificados'', Posada cita a Alí Rodríguez Araque, líder del Frente Armado de Liberación Nacional y hoy ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela.

Bosch también estaba en Caracas el día de la explosión del avión de Cubana. Había viajado el 8 de septiembre a Venezuela tras un accidentado paso por República Dominicana y Nicaragua. De acuerdo con un reporte del FBI basado en una fuente de confianza, Bosch recibió en Chile un pasaporte falso con la ayuda del ex presidente de Costa Rica, José Pepe Figueres Ferrar.

Con ese pasaporte viajó a Costa Rica, pero allí fue arrestado. Las autoridades lo liberaron con la condición de que abandonara el país, para lo cual se le expidió un pasaporte falso bajo el nombre de Luis Paniagua.

Bajo esa identidad aterrizó en el aeropuerto de Maiquetía, Venezuela, en donde lo esperaban su dos compañeros de fila: el festivo Mono Morales, quien había logrado un cargo en la contrainteligencia de la DISIP, y Posada, quien le ofreció toda su colaboración.

Esa noche, recordó Morales, Bosch durmió en su apartamento del edificio Anauco Hilton.

El hombre a quien él había acusado en Miami de terrorismo, pasó la noche en una habitación contigua.

''Para mí fue como hablar con un fantasma del pasado'', recordó Morales.

Faltaba solamente el último encuentro de los tres. Ocurrió una semana después de la explosión del avión de Cubana. Tras el atentado, Morales fue comisionado por García para arrestar a Bosch y a Posada. Sin embargo, Morales se ufanaría años después de haber participado en la acción, exonerando a ambos.

El reportero de El Nuevo Herald Wilfredo Cancio contribuyó con este reportaje.

Actividad febril para la reunión disidente

Servicios de El Nuevo Herald, La Habana, 14 de mayo de 2005.

La actividad es febril: se colocan baldosas y se construyen baños en el patio de la casa de un disidente cubano con vistas a transformarlo en el espacio apto para realizar un congreso antigubernamental.

La opositora Martha Beatriz Roque --liberada en el 2004 de una cárcel por enfermedad--, da toda clase de instrucciones, mientras se mueve entre los árboles frutales del terreno de 1500 metros cuadrados.

Esto es lo ''más alto en que ha llegado una actividad disidente'', explicó Roque, para quien la reunión constituye el derecho de la ''sociedad civil'' a organizarse.

Según la activista, 500 personas llegarán a esta casa, propiedad de Félix Bonne, para participar el 20 y 21 de mayo del Congreso de la Asamblea para Promover a la Sociedad Civil.

En 1996 los disidentes habían intentado realizar ''Concilio Cubano'', suspendido debido a una crisis con Estados Unidos por el derribo de avionetas de anticastristas en aguas internacionales.

Según Roque, ahora, más de 300 organizaciones están dispuestas a sesionar en 15 comisiones y aprobar 14 proyectos.

''Es un punto de partida para un trabajo futuro'', comentó la mujer, cuyas posiciones son consideradas radicales por algunos disidentes, que le cuestionan una ostensible cercanía con diplomáticos estadounidenses.

Uno de los que se ha distanciado del encuentro es el activista Oswaldo Payá, conocido por su Proyecto Varela, un plan para recolectar firmas a fin de lograr una reforma constitucional.

Tampoco participarán los grupos moderados ''Cambio Cubano'', que encabeza Eloy Gutiérrez Menoyo, y "Arco Progresista''.

Otro que no acudirá a la cita es Elizardo Sánchez, quien encabeza la ilegal Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, y que ha justificado su ausencia para no mezclar su organización con proyectos de carácter político.

Junto a ellos se han retirado varios grupos minoritarios, en su mayoría desconocidos, como el Movimiento por los Derechos de los Homosexuales cuyo líder, Yaser Benitez, acusa a Roque de perseguir objetivos económicos con esta iniciativa.

Entre quienes rompieron con la Asamblea está Estrella García, a cargo de una biblioteca independiente y miembro fundacional del grupo.

''La Asamblea no representa a la disidencia'', indicó García al asegurar que colaboradores de Roque la ''acosaron'' para que fuera a la reunión, a la cual se invitó a diplomáticos y periodistas extranjeros.

Mientras al menos 15 agrupaciones internas se distanciaron, la APSC sumó entre sus adherentes al grupo radical de exiliados Alpha 66, con antecedentes violentos.

Roque atribuye algunas de estas retiradas a las presiones oficiales que ha denunciado en las últimas semanas, pero sigue decidida a celebrar la reunión en un terreno de uno de sus colaborares, Felix Bonne, a unos 20 kilómetros de La Habana.

Roque, Bonné y René Gómez Manzano, que integran el llamado ''Grupo Ejecutivo'' de la Asamblea, advirtieron recientemente: "Sólo encarcelándonos a los tres cabría considerar que la reunión general ha sido suspendida, pero en ese caso el régimen tendría que pagar el costo político correspondiente''.

Entre tanto continúan los preparativos de la reunión, para la que ha pedido financiación a grupos del exilio.

La convocatoria ha dado pie a un duro intercambio de acusaciones y descalificaciones entre el líder del Movimiento Cristiano Liberación y Roque.

''No podemos engañar a la opinión pública internacional y al pueblo cubano en aras de una imagen de falsa unidad'', afirmó recientemente Payá, que denunció una ''campaña sistemática, permanente y muy agresiva'' de los partidarios de Roque contra su propuesta de Diálogo Nacional.

También Gutiérrez Menoyo ha criticado la idea porque considera que la oposición debe buscar espacios legales y no optar por la vía de la confrontación ni mucho menos ''pedir recursos de fuera'' para desarrollar actos dentro de la isla.

Para Elizardo Sánchez, por el contrario, pese a las discrepancias de la disidencia interna, ''la oposición va a salir fortalecida de esa experiencia'' porque constituye un paso adelante para "estructurar con mayor eficacia el movimiento opositor''.

Roque prefiere hacer caso omiso a los malos comentarios, en cambio destacó que la ''policía política'' usa agentes infiltrados para socavar la imagen de la Asamblea y reitera el carácter ''pacífico'' de su lucha.

Un documento oficial reciente advirtió que no habrá ''impunidad'' para los ''mercenarios'', que es la forma como el régimen llama a los disidentes. Fidel Castro se refirió indirectamente a esta reunión en una intervención transmitida por televisión para advertir que hay grupos que "todavía no se dan cuenta en que país están viviendo, ni ellos ni sus coautores''.

Venezuela solicita la extradición de Posada

Wilfredo Cancio Isla, El Nuevo Herald. 14 de mayo de 2005.

El gobierno de Venezuela solicitó oficialmente ayer a Estados Unidos el arresto y la extradición del activista anticastrista Luis Posada Carriles argumentando su ''responsabilidad criminal'' en el atentado a un avión cubano con 73 pasajeros en 1976.

''A las 11:40 de la mañana [de ayer], funcionarios de la Sección Consular de nuestra embajada presentaron los recaudos requeridos y las respectivas traducciones al inglés ante la Oficina Legal y de Extradición del Departamento de Estado'', explicó Bernardo Alvarez, embajador de Venezuela en Washington, D.C.

Mientras, en Miami, Santiago Alvarez, un empresario que es un cercano colaborador de Posada, admitió que en esta semana circularon fuertes rumores sobre la presunta salida de éste último de EEUU, con el fin de refugiarse en un país latinoamericano bajo documentación falsa.

A la vez, otras versiones han indicado que el veterano combatiente podría comparecer la próxima semana para hacer ''una declaración pública de gran importancia'' y revelar los resultados de un detector de mentiras al que se sometió en fecha reciente.

Posada, de 77 años, se encuentra supuestamente en Miami desde finales de marzo y ha solicitado asilo político a las autoridades estadounidenses, pero no ha hecho ninguna comparecencia pública hasta el momento. Tras nueve años en cautiverio, escapó de una cárcel venezolana en 1985 mientras aguardaba por un proceso de apelación en su caso.

El pedido formal es la culminación de una intensa batalla desplegada por el mandatario Hugo Chávez y el gobernante cubano Fidel Castro para que Posada sea arrestado y juzgado en Venezuela, y se produce en vísperas de una multitudinaria marcha convocada en La Habana con similar propósito.

En un comunicado de la sede diplomática se precisa "la detención preventiva con fines de extradición de Luis Clemente Posada Carriles, cédula de identidad V-5.304.609, quien presuntamente se encuentra en este país''.

La petición, sustentada en una orden del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Caracas, se realizó de conformidad con el artículo XI del Tratado de Extradición firmado entre Venezuela y EEUU el 19 de enero de 1922.

El embajador Alvarez agregó que su gobierno aspira a que Washington proceda de manera expedita, pues Posada ''es cooperador inmediato en la ejecución del delito de Homicidio Calificado'' en el caso del avión cubano, que estalló en aguas territoriales de Barbados.

El Departamento de Estado declinó ayer comentar sobre la solicitud de extradición. El Departamento de Justicia tampoco se pronunció sobre el caso.

Pero el abogado Joaquín Chaffardet, defensor de Posada durante el proceso judicial por el avión cubano, dijo ayer a El Nuevo Herald que "la solicitud de extradición no procede, pues Venezuela no tiene jurisdicción en este caso''.

''El caso de Posada estuvo marcado por intereses políticos en la época de [el presidente] Carlos Andrés Pérez y vuelve a estarlo ahora con Chávez de bateador emergente en representación de Castro'', afirmó el abogado en conversación telefónica desde Caracas.

El abogado apuntó que los delitos por los cuales Venezuela reclama juzgar a Posada no ocurrieron en territorio venezolano, e insistió en que su cliente recibió una sentencia absolutoria de los tribunales en 1981. Posada nunca fue hallado convicto por la explosión del avión de Barbados.

''Y lo más importante es que hay prescripción de delito desde hace 14 años'', acotó Chaffardet, que colabora con el equipo legal de Posada. El abogado planea viajar a Miami la semana entrante.

De todas formas, los expertos legales vaticinan que la solicitud de extradición sería un proceso complejo y demorado, a pesar de las presiones que el caso de Posada ha puesto sobre las altas esferas de la Casa Blanca y el Departamento de Estado.

Para estos casos, las leyes federales estipulan que un juez puede dictar una orden de arresto de un extranjero sólo si la petición de extradición que se presenta viene acompañada de una denuncia bajo juramento. De momento, no hay indicio alguno de que las autoridades norteamericanas se dispongan a presentar la solicitud para extraditar a Posada.

''Está claro que Venezuela está actuando ahora para complacer a Castro'', señaló el empresario Santiago Alvarez, cercano colaborador de Posada. "A ellos no les ha importado él en 20 años''.

Tras su detención en Panamá en el 2000, Venezuela pidió la extradición a la justicia del país centroamericano, pero fue negada.

''No tenemos ninguna intención de poner en una situación embarazosa a la administración Bush'', agregó Alvarez, veterano de Bahía de Cochinos. "Si Posada está aquí es porque es inocente, y porque está dispuesto a cooperar con las autoridades de este país en absoluto cumplimiento de la ley''.

Ayer en Washington la coalición ANSWER --integrada por simpatizantes del régimen castrista que reclaman también la liberación de cinco espías cubanos presos en EEUU-- presentó testimonios de familiares de víctimas del terrorismo, y anunció que ya ha enviado más de 20,000 cartas a la Casa Blanca y a miembros del Congreso pidiéndoles el arresto y la extradición de Posada por sus acciones.

wcancio@herald.com

Vinculan a Raúl Castro con el narcotráfico

Gonzalo Guillen / El Nuevo Herald, Bogota. 14 de mayo de 2005.

Jhon Jairo Velásquez Vásquez, ''Popeye'', quien fuera secretario privado y jefe de seguridad del extinto narcotraficante Pablo Escobar Gaviria, reveló ayer que Raúl Castro, vicepresidente cubano, mantuvo estrechos y constantes contactos con el cartel de la cocaína de Medellín y protegió durante años embarques de droga que llegaron a Miami a través de Cuba.

En declaraciones al corresponsal Juan Restrepo, de Televisión Española, TVE, cedidas ayer a El Nuevo Herald, ''Popeye'' aseguró que el enlace de Raúl Castro con el cartel de Medellín fue el capitán cubano Jorge Martínez Valdés, quien viajaba repetidamente a Colombia para reunirse con Escobar.

''Popeye'' declaró a TVE que sobre los movimientos de cocaína ''quien sabía era Raúl Castro, era el que estaba enterado porque era el contacto directo''. El intermediario, precisó, "era el capitán que vino a Colombia''.

''El que estaba enterado era Raúl, nunca se supo si Fidel sabía'', aclaró ''Popeye'', quien esta semana declaró ante la justicia colombiana que el ex senador Alberto Santofimio Botero fue quien convenció a Pablo Escobar de asesinar en 1989 al candidato presidencial Luis Carlos Galán, magnicidio por el que el propio ''Popeye'' está purgando una pena de 30 años de prisión.

Como consecuencia de este testimonio del principal lugarteniente de Pablo Escobar, Santofimio, quien también fue ministro de justicia, fue arrestado el pasado jueves y enfrenta la posibilidad de ser condenado a 40 años de prisión por el delito de homicidio agravado.

Al ser interrogado sobre las conversaciones que Escobar sostenía con el capitán Martínez Valdés, ''Popeye'', declaró: "Si, yo oí esas conversaciones varias veces. Eso era normal ahí, dentro del seno del cartel de Medellín''.

"La droga llegaba directamente a Cuba. Lo hacían a veces a través de Centroamérica o directamente a Cuba, en aviones, y de ahí, en lanchas, a Miami''.

En esa época, agregó, 'cuando estaba Pablo, que se refugió en Panamá, tenía el visto bueno de los (gobernantes nicaragüenses) sandinistas. Fue cuando se tomó la famosa foto de Barry Seal, de (alias) 'El Mexicano' y Pablo embarcando un embarque de droga que ya estaba visto por la DEA'', narró "Popeye''.

Con ello se refiere a fotografías que tomó el piloto informante del gobierno de Estados Unidos Barry Seal cuando Pablo Escobar encabezó en Nicaragua el embarque de un cargamento de cocaína en un avión con destino a la Florida.

''En un vuelo de esos es interceptado en Miami y Barry Seal colabora con la DEA y entonces se convierte en doble agente'', narró ''Popeye''. En efecto, Seal dejó de ser piloto del cartel de Medellín y se convirtió en Estados Unidos en el testigo de cargo más importante contra Escobar y su organización.

En febrero de 1986 Seal fue asesinado en Baton Rouge, Louisiana, por sicarios colombianos.

Raúl Castro ostenta los cargos de vicepresidente del Consejo de Estado, primer vicepresidente del Consejo de Estado y ministro de las Fuerzas Armadas. Además, tiene el rango de general de Ejército.

Algunos de los indicios de presuntos vínculos de altos mandos militares cubanos con el narcotráfico se ventilaron en un juicio sumario en 1989 que culminó con el ajusticiamiento del general Arnaldo Ochoa, el coronel Antonio La Guardia y los capitanes Amado Padrón y Jorge Martínez Valdés.

En el transcurso del juicio a los militares cubanos se reveló que entre los temas tratados con Pablo Escobar por el capitán Martínez Valdés se habló de estudiar la posibilidad de construir un gran laboratorio de cocaína en Africa y de manejar grandes cantidades de dólares falsificados en Colombia.

''Popeye'' actualmente se encuentra en una cárcel de máxima seguridad al norte de Bogotá y está por lanzar un libro autobiográfico que le dictó a la periodista colombiana Astrid Legarda y que llevará el título de Sangre, Traición y Muerte.

Millonaria ayuda para la democracia en Cuba

Wilfredo Cancio Isla, El Nuevo Herald. 13 de mayo de 2005.

En un espaldarazo al movimiento disidente dentro de Cuba, el gobierno de Estados Unidos anunció ayer la entrega de $6 millones al Grupo de Apoyo a la Democracia (GAD), organización de Miami con una amplia red de asistencia humanitaria a activistas, presos políticos y sus familiares en la isla.

El otorgamiento del donativo al GAD se produce a través de la Agencia para el Desarrollo Internacional de EEUU (USAID), que cuenta con un presupuesto de $15 millones para su programa de asistencia a Cuba.

''Hemos tomado esta decisión considerando que el GAD es una de las agrupaciones más eficientes y comprometidas con la ayuda a los disidentes y sus familiares en Cuba'', dijo ayer Adolfo Franco, viceadministrador de la USAID para América Latina y el Caribe.

El protocolo de la donación se firmará hoy, a las 11 a.m., durante una ceremonia en las oficinas de la congresista cubanoamericana Ileana Ros-Lehtinen, en el suroeste de Miami. El monto se entregará en un plazo de tres años, con fecha de expiración de 31 de diciembre del 2007.

Creado en 1994 con el fin de ofrecer apoyo logístico a los disidentes cubanos y sus familiares, el GAD ha enviado hasta la fecha 226,000 libras de alimentos y medicinas, 84,000 libros y revistas, 1,000 radios de onda corta y 144,000 copias de la Declaración Universal de Derechos Humanos. La sede del grupo está en Coral Gables; su director ejecutivo es el profesor Frank Hernández Trujillo.

''Consideramos un privilegio que se nos haya considerado para continuar este programa de ayuda de pueblo a pueblo'', manifestó Hernández Trujillo. "Nuestro criterio es ayudar a todas aquellas personas comprometidas con un estado de derecho en Cuba, sin hacer distinción entre los grupos opositores y sus estrategias de lucha''.

El activista dijo que la misión del GAD es "mantener su trabajo hacia y dentro de la isla, con gastos administrativos en el mínimo''.

El GAD apoya actualmente diferentes iniciativas, como el Proyecto de Bibliotecas Independientes y los Consultores Médicos Independientes, mediante una red de distribución dentro de la isla. Algunos de sus voluntarios viajan a Cuba para llevar las provisiones.

''Este es un ejemplo maravilloso de lo que se puede hacer en favor del pueblo cubano'', declaró anoche Ros-Lehtinen, quien favoreció el donativo con el auspicio de sus colegas Mario y Lincoln Díaz-Balart. "Es también una confirmación del compromiso del presidente [George W.] Bush con el futuro de Cuba''.

La congresista dijo que junto al apoyo material, este proyecto representa "un aliento de solidaridad, optimismo, y esperanza para el sufrido pueblo cubano''.

El anuncio se produce exactamente a una semana de la apertura de una cumbre opositora en La Habana, convocada por la Asamblea para Promover la Sociedad Civil (APSC) para los próximos días 20 y 21.

Franco apuntó que el donativo pudiera servir para apoyar a esa importante reunión disidente, aunque insistió en que "ni un centavo de ese dinero puede ser enviado en efectivo''.

''Se mantiene rigurosamente establecido que ningún dinero público puede mandarse en efectivo a la isla'', enfatizó Franco. "Sería entregarle al régimen de Fidel Castro, en bandeja de plata, los argumentos para acusar a los disidentes de agentes pagados por el gobierno de EEUU''.

El gobierno cubano proclama que el movimiento de disidencia interna está sufragado por Estados Unidos. En una reciente intervención para anunciar la revalorización del peso convertible cubano, el gobernante Fidel Castro advirtió que "los famosos disidentes ahora le van a costar también un poquito más caro al imperio''.

Franco apuntó que constituiría un ''terrible disparate'' mandar un dinero que, a la larga terminaría en las arcas del régimen. "Eso es lo que ellos [el régimen cubano] quisieran, porque sería como pagarles una comisión''.

Tradicionalmente, el programa de asistencia para Cuba, establecido por la USAID a partir de 1996, contaba con unos $7 millones anuales. Pero el pasado año el presidente Bush decidió entregarle a esa agencia un respaldo adicional de $15 millones como parte de la ayuda de $29 millones solicitada en virtud de las recomendaciones de la llamada Comisión para la Ayuda a una Cuba Libre.

Además del proyecto del GAD, la USAID tiene bajo su sombrilla de donativos al Centro para una Cuba Libre, la agencia Cubanet, Acción Democrática Cubana, el Centro de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos de la Universidad de Miami, y un programa de becas en la Universidad de Georgetown, entre otros.

''Estamos actualmente en discusiones para el presupuesto del próximo año fiscal, y el Presidente ha reafirmado que se mantendrá una ayuda sustancial para la asistencia a Cuba'', relató el funcionario.

wcancio@herald.com

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