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SOCIEDAD
Un
San José de añoranzas
Oscar M. González, Cubanacán
Press
SANTA CLARA, Cuba - Mayo (www.cubanet.org) -
El 19 de marzo mi pueblo se vistió de fiesta
por el día de su Santo Patrono.
Camajuanenses todos, sin distinción de
razas y credos, los que estamos, los ausentes,
los vivos y el recuerdo de los muertos, estuvieron
en la amalgama de remembranzas.
El reencuentro con un amigo, pasear por las calles
y los portales donde de niños solíamos
jugar, subir al parque y sentarse en sus bancos,
deleitarnos con una andana de voladores y palenques,
sentir que el corazón marca el ritmo de
un sonoro y arrollador Changüí; créanme
que es volver a vivir.
Fue mi pequeño pueblo en tiempos atrás
un lugar rodeado de centrales azucareros en el
que convergían el comerciante, el colono,
el campesino y el viajero. Todos, junto a sus
fábricas de tabacos y escogidas, la fábrica
de refrescos y aguas minerales, sus bien atendidas
fértiles tierras, hicieron de Camajuaní
un centro de comercio en crecimiento.
Un aparte para los ausentes, los coterráneos
que viven lejos, mar mediante. Esos hermanos que
no están, pero sabemos que no olvidan el
terruño de valles y parrandas que los vio
nacer.
Pueblo y generaciones no olvidan. Un momento
de recordación en este San José
por los muertos, nuestros seres queridos que duermen
el sueño eterno en el campo santo.
Muchísimo respeto y recordación
en este día para los hombres y mujeres
de ideas, dignos de este pueblo, para los que
lucharon y luchan. Hijos de esta tierra y conocida
vida patriótica por una Cuba mejor son
los hermanos Luis. Sebastián y Gustavo
Arcos Bergnes.
Conocido y admirado por todos es el ingeniero
Librado Linares García, aunque preso por
el único delito de pensar, palpita libre
como las palmas en los corazones de los camajuanenses.
Simiente de esta fértil tierra es Danny
Crespo, asesinado en prisión por la mano
cruel y vil al servicio del régimen.
Con mucho cariño y alegría llegó
al poblado en aquel lejano 1959 otro de sus hijos
con el grado de Comandante del Ejército
Rebelde. Era nada más y nada menos que
Ramiro Lorenzo, quien años después
pagó en prisión la osadía
y el valor de luchar contra el totalitarismo.
Muchos faltan por mencionar, todos de elevado
calibre contestatario y actitud firme contra los
gobiernos de ayer y de hoy.
Inolvidable e histórica para los nacidos
acá fue la procesión de este año.
Una enorme multitud acompañó a la
querida imagen de San José, su santo patrono
desde la Iglesia Mayor. En todo su recorrido,
por las calles inundadas de fieles y creyentes,
llenos de desbordante alegría, confirmaron
su fe y devoción
Fue y será Camajuaní un pueblo
rebelde y laborioso con sus alegrías, penas
y muchas necesidades. Allí todos esperan
desde ya otra conmemoración de San José,
como también anhelan un nuevo amanecer
que traiga al valle, esperanza y por sobre todas
las cosas, libertad.
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