|
ECONOMIA
¿Quién subvenciona?
José Antonio Fornaris, Cuba Verdad
LA HABANA, marzo (www.cubanet.org) - El ministro-presidente
del Banco Central de Cuba, Francisco Soberón,
dijo el pasado viernes, en el programa Mesa Redonda,
de la televisión cubana, que la nueva política
monetaria del régimen de La Habana, que
impondrá a partir del próximo 9
de abril un nuevo gravamen del ocho por ciento
al dólar estadounidense -hace unos meses
le fue impuesto un diez por ciento- iba a ser
entendida porque "la inmensa mayoría
de las personas que reciben remesas son revolucionarias".
El bancario también agregó que
el estratega de la nueva política monetaria
que se está aplicando en Cuba es el comandante
en jefe. Esto último puede ser interpretado
de muchas maneras. Probablemente lo que ese ministro
quiso decir fue: "Pa su escopeta. Yo no tengo
nada que ver con eso. Yo sólo cumplo órdenes".
En cuanto a lo primero, ¿quiénes
son ésos que pueden entender que el gobierno,
a través de una disposición, le
quite parte de su dinero? Eso es como masoquismo
colectivo e inducido.
Pero además, se conoce que más
del noventa por ciento de las remesas familiares
que llegan del extranjero proviene de los Estados
Unidos de América. ¿Qué firmeza
ideológica es ésa que los revolucionarios
reciben para sustentarse; dinero que llega desde
donde el peor enemigo del régimen tiene
su basamento?
En Estados Unidos, según informaciones
publicadas por algunos medios en ese país,
se calcula que la divisa enviada por los cubanos
a la Isla asciende a mil millones de dólares
anuales. Si eso es así, a partir del próximo
día nueve, el gobierno de Cuba comenzará
a quedarse, de primera mano, con unos 200 millones
todos los años del dinero que llega como
remesa familiar.
Muy probablemente ese mismo dinero se emplee
para comprar alimentos en los propios Estados
Unidos. Esos alimentos se venderán luego
en pesos en la Isla, en algunos casos muy caros
para el salario que se devenga. Pero se continuará
diciendo que el estado subvenciona el precio de
los alimentos que se marcan para la población.
Bueno, si es cierto que los precios están
subvencionados, quien los subvenciona son los
cubanos que residen en los Estados Unidos.
El negocio parece muy bueno, y el gobierno parece
haber apostado a que funcione bien. Parece que
en menor medida hasta ahora todo ha marchado a
pedir de boca.
Claro que tiene un riesgo, aunque con pocas posibilidades
de que se materialice, porque están de
por medio sentimientos filiales. Y es que las
personas que viven en los Estados Unidos decidan
que el que tiene que resolver los problemas de
los cubanos que se encuentran en Cuba es el estado-dueño
que existe en la Isla, y no ellos.
Ese riesgo "el estratega" lo debe haber
tenido en cuenta. Eso no es raro. Pero lo desechó,
precisamente por su poca posibilidad de manifestarse.
Lo que sí sigue siendo raro, a pesar de
todas las explicaciones, es que los cubanos, no
importa dónde nos encontremos, de una u
otra forma continuemos a merced del mismo individuo
por más de cuatro décadas. Increíble,
pero es así.
|